Despues de muchas horas de avion, con escala en Philadelphia, llegamos a Los Angeles, ciudad que en un principio no me llamaba mucho la atencion pero que con el tiempo es una de las que más recuerdo nos ha dejado.
Los Angeles es una ciudad muyyyyyyyy extensa, increiblemente grande, pero si se dividen las visitas por zonas es fácil de moverse por ella.
A nuestra llegada lo primero que hicimos fue ir a la oficina de DOLLAR para recoger nuestro coche. Decir que todo lo gestionamos por un telefono gratuito que tiene la web www.ealquilerdecoches.es y fue todo de maravilla.
Allí te toman los datos y te dicen que vayas al parking, donde tú eliges que coche te llevas, te montas, arrancas (las llaves estan puesta) y te largas. IMPRESCINCIBLE tener GPS en esta ciudad al menos. Nosotros nos decantamos por un DODGE CHARGER blanco, enorme y precioso.
Del aeropuerto nos dirigimos al hotel. Finalmente elegimos el HOLLYWOOD CITY INN ya que pensamos que Hollywood era el centro neurargico de nustras visitas. Fué un acierto.
Quien haya visto Leaving Las Vegas quizás recuerde un hotel parecido a este:
En la recepción hablan español y en las habitaciones tenian wi-fi. El desayuno consta de bollería, zumos y café. Los pasteles los traian recien hechos y estaban delicioso. Ummm que recuerdos
Era tarde y nos fuimos a la cama tras una pequeña inspección paseando. Durante el paseo paramos en un puesto ambulante de perritos calientes y el señor que lo llevaba era muy amable, mexicano recien llegado a Los Angeles. Poco nos pudo ayudar, aunque nos resolvió algunas dudas iniciales.
CONSEJOS: Creo que moverse por Los Angeles sin un GPS es mision imposible. Mucha precaución con los semaforos ya que estos, a diferencia de Europa, se encuentran al otro lado del cruce. Todo es acostumbrarse. Hay miles de hoteles, pero recomiendo este que elegimos nosotros por su situación y por el trato de su personal. Por la noche todo Hollywood está desertico, por lo que mucho cuidado si se quiere dar una vuelta.



