En febrero de 2007, del 21 al 25 me fui a Roma con una amiga. La verdad es que el viaje fue alucinante. El primer día salimos pronto para el aeropuerto de Barajas, el taxi nos salió por 20€ debido al suplemento que tienes que pagar. El avión salía a las 9 de la mañana, llegamos allí sobre las 7, ya que te recomiendan estar 2 h 30m antes si es un viaje internacional, pero eso siempre es una exageración.
El avión salió puntual y a las 11 y 10 estábamos en Roma, en el aeropuerto de Fuimicino, buscamos el tren y a las 12 ya estábamos en Roma. El hotel estaba muy cerca de Términi (Hotel Cambridge 3*), no era una maravilla de hotel, pero el desayuno era impresionante y la cercanía era su principal punto fuerte. Nos ahorramos los taxis, que en Roma van como locos por el centro de la ciudad.
Dejamos las maletas y nos fuimos a nuestro primer destino romano: EL COLISEO, las colas eran enormes, pero tardamos unos 30 minutos en entrar, merecía la pena, pero no era lo más expectacular, eso sí, mirar el Coliseo y al fondo la gran vía Imperial, era alucinante!



Después de ver el Coliseo, fuimos al Foro, Monumento de Victor Manuel II, un increíble edificio (que los italianos detestan) pero a los turistas nos encanta y terminamos nuestro primer día con lo mejor: LA FONTANA DI TREVI, una expectacular fuente que según los dichos consigue que todo lo que forma la plaza sea parte de la fuente y no la fuente parte de la plaza.


Es IMPRESIONANTE, nos gustó tanto que fue el único monumento al que fuimos todos los días. Hicimos lo típico, dos monedas, una para pedir un deseo y otra para asegurarnos que volveríamos a Roma algún día. Nos dirigimos en metro a Términi para descansar. Nuestro primer día en Roma fue impresionante.
