Martes 21, Kahtmandu
Llegamos a Kathmandu después de 1 hora y cuarto. La primera sensación al bajar del avión, es que el calor ya no es tan sofocante.
Antes de pasar el control de aduanas nos sacamos unas fotos para el visado. Ya las habíamos traído, pero no las encontramos. Nada más entrar en la sala del control de visados, a mano izquierda al fondo, hay un “FOTOMATON”, donde por poco mas de 2 euros te las hacen.

Pagamos los 25 euros del “impuesto revolucionario” que ellos llaman visado, y salimos hacia el bus.
Durante el camino hacia el hotel, el guía nos propone hacer una visita por la zona del mercado antiguo, Hanuman dhoka road. Aceptamos encantados, solo nos cobrara lo que cuesten los taxis.
El Hotel Radisson está en una zona muy tranquila, cerca de la embajada Francesa y a un paso, 800 metros, de Thamel.
A la entrada de la calle he visto un supermercado, así que después de instalarnos iré hasta ahí, y compro algo para comer, y como no, unas cervecitas……
Everest, Nepal Ice , Gorkha, Calsberg y no os lo perdáis San Miguel. Alucino. Esas son las marcas. No es que las regalen, pero un euro no parece mucho por una cerveza de medio litro fría. Seguro que mucho más barato que en el hotel.

A las cinco salimos para hacer la excursión. Los taxis ya están en la puerta esperándonos. Nos dejan en un punto que ellos llaman Supermarket, que esta al final de New road, justo donde está la caseta de tickets para pasar a Durbar Square.
El tráfico en Kathmandu es caótico. La contaminación ambiental es muy alta, y no es nada extraño ver a gente con mascarillas. Es la ciudad de las motos. Cientos y cientos de motos.
Una vez que nos juntamos todo el grupo, nos dirigimos al comienzo de “La diagonal” (Hanuman dhoka road), justo en la parte de atrás de Durbar Square. Hanuman dhoka road es una calle que cruza, en diagonal, desde la trasera de Durbar Square, hasta Jamal Road, cerca ya de Thamel.

Lo primero que nos enseña es una tienda de cuadros y dibujos, que parece destinada exclusivamente al turismo. Unos grandes carteles en Español y Euskera, son muchos los vascos los que pasan/mos por aquí, decoran la entrada.

Más tarde una tienda muy original, todos sus productos, cuadernos, diarios, álbumes, postales, sobres, etc. están hechos con arroz. Mu chulo todo.

Avanzamos y entramos en una calle llena de tiendas pequeñas repletas de abalorios. Tomamos nota para venir otro día. Están en una callejuela delante del Templo de Shiva. En esta plaza han hecho un gran mosaico con flores, que supongo representara también a Shiva, para celebrar la festividad de la luna llena, Indra Jarta. Que son los únicos días que la diosa viva Kumari (una niña), sale a la calle. La verdad es que hemos tenido mucha suerte estando en estas fechas.

Luego vemos una tienda que venden cuencos tibetanos, rollos de oraciones, mascaras, y sobre todo Gorkhas, el cuchillo de los temibles militares Nepalís, Gorkhas.


Ahora toca una tienda de gorros Nepalís, otra de confección de escobas, y en último lugar en la plaza donde está el templo de la diosa Annapurna, unas cuantas tiendecillas llenas de especias, Pimientas, curry, y demás. Esta plaza también está siendo ornamentada con miles de flores.

Y después de un paseo de lo más interesante, llegamos al final de la calle. Esta parte esta plagadita de tiendas con ropas de marcas falsificadas, Lewis, Adidas, Nike,……
En el cruce nos esperan unos taxis que nos llevan de vuelta al hotel. Hoy tenemos la cena incluida en el paquete, así que con lo poco que hemos comido hoy, habrá que reponer un poco las reservas.
La cena, buffet, ha estado cojonuda, muy completa, pero de ahí nos vamos derechos a la habitación. Llevamos 18 horas levantados, nos hemos emocionado en el Ganges, hemos volado de Varanasi a Kahtmandu, nuevo país, y un paseo por el centro para abrir boca para estos días. Todo completo. Pero ahora a la cama, a reponer fuerzas.
Mañana toca la estupa de Swayambunath o templo de los monos , Durbar Square y Patan. Más tarde lo que surja. Buen plan