Ciudad del Vaticano y Castelo Sant'Angelo
Salimos bien temprano y después de recibir la "bronca" de una kioskera a la cual le preguntamos que línea de tranvía coger para llegar al Vaticano y de no aclararnos con ella ya que ella nos decía la Ocho y nosotros le deciamos que según el mapa era otra que no recuerdo, decidimos hacerle caso por el hecho de ser de allí.......no sé donde aparecimos.
La cuestión és que le preguntamos a un polícia como llegar y nos dijo que estabamos muy lejos (con lo fácil que hubiera sido llegar a la Piazza del Popolo y de ahí 10 minutos), pero nos indicó y le dijimos que iríamos caminando, a lo que nos respondió que los españoles estabamos locos, total que después de caminar y caminar llegamos al Vaticano.
Decidimos ir directamente a la cúpula ya que no había mucha gente, 7 euros de ascensor, a pesar de que te deja todavia a no se cuantas escaleras de esta.......pero las vistas són preciosas y las fotos más.

Una vez bajamos las estrechas escaleras desde la cúpula decidimos que lo mejor era ir a los museos vaticanos y la Capilla Sixtina, 14 euros de entrada, todo en metálico ya que no aceptan tarjetas, y una hora más o menos de cola. Todo impresionante, lo que te hace plantearte, al menos a mi personalmente, que con todo lo que hay allí y lo que recaudan acabarian con el hambre en más de un país, pero no és el tema. Recuerdo que al entrar en la pequeña Capilla Sixtina, comenzamos a ver como las gastaban los antipáticos vigilantes del Vaticano, te dicen las cosas de malas formas, empujan a la gente para meter a cuantos más mejor, en fin, a pesar de esto flipe con todas las bellezas de allí dentro.
Terminada la visita, nos fuimos a la Basílica y seguimos disfrutando de toda su belleza y esplendor, aunque hay otros museos por los que cobran, nosotros decidimos no visitar ninguno más y nos fuimos directamente a la cripta donde se encuentra la tumba de Juan Pablo II, donde no te dejaban parar ni hacer fotos, donde envié a tomar por....a uno de los vigilantes que me gritaba no foto, no foto, y no había forma de hacerle entender que lo que llevaba en la mano era un trípode pequeñito que habiamos utilizado para hacer fotos en la Basílica, así que hasta que no saque de la bolsa la cámara el hombre no se quedó tranquilo.......medio quemados de empujones, discusiones, decidimos salir, delante nuestro llevam¡bamos un grupo de gente mayor que intentó hacer una foto a uno de los jovenes de la Guardia Suiza, que no se le ocurrió otra cosa que empujar a la anciana que cayó al suelo, y encima se reian, yo no sé lo que les llegamos a decir entre todos los allí presentes, cuando desde un metro más atrás que había una marca si se podia hacerles fotos.
Cabreados y antes de ir a comer, decidimos sentarnos en las escaleras de la Plaza San Pedro, donde había más gente sentada, a lo cual aparece uno de estos vigilantes y como el que espanta palomas comienza a gritar a todo el que está sentado haciendonos saber que no podiamos sentarnos allí, cuando no molestabamos a nadie........nuestro cabreo era ya tal que decidimos marcharnos antes de liar un pollo, y así con mal sabor de boca nos fuímos del Vaticano. Si antes no creía en la Iglesia y sus formas, ahora menos......una semana después el Sr. Papa, le organizó a su hermano una fiesta de cumpleaños de 100000 eur. en la Capilla Sixtina, cuando el dia anterior a nuestra visita, pidió a los paises que donaran el 0'7........


Para comer decidimos ir a uno de los sitios que habiamos visto en una de las propagandas de locales que no paran de darte mientras estás por las afueras del Vaticano, la verdad, barato y bien, pero nada que ver con el barrio del Trastevere.
Por la tarde, Castelo de Sant'Angelo, cometimos un gran error, los lunes hay monumentos que cierran por descanso semanal, no todos, y este era uno de ellos, cuatro fotos por sus alrededores y cambio de planes, bajariamos hasta casa siguiendo las plazas y volviendolas a disfrutar por última vez de este viaje.

No sé que se celebra exactamente, pero ese día, y por lo que supimos lo hacen a menudo, las calles del centro estaban cerradas al tráfico y la gente sale compulsivamente a comprar por las tiendas de esa zona.

Regreso a casa y.........a preparar las maletas con tristeza.