Elegimos Singapur porque era el destino en la zona mas barato desde Madrid, pero el objetivo principal del viaje era Java y Bali, así que apenas estuvimos un par de intensos días incluyendo el jet lag. Volamos con KLM con escala en Amsterdam por poco mas de 600 euros y no se cuantas mil horas en Octubre de 2009.
Resultó ser una grata sorpresa, la verdad, ciudad de enormes contrastes con barrios tradicionales de gentes humildes de mil razas diferentes perfectamente organizadas y enormes rascacioles de grandes multinacionales llenas de blanquitos. La zona de la Marina Bay es la mas moderna y es donde están los grandes edificios, el Ojo de Singapur (al que no subí pero supongo tiene unas vistas espectaculares) y las islas artificiales en las que no paran de construir nuevas torres.
Coincidimos con el GP urbano de Marina Bay de F1 y fue una pasada, aunque no pude conseguir entradas baratas solo oírlo y verlo de refilón ya fue una experiencia.
La vida en la ciudad es relativamente barata a poco que te salgas del circuito turístico, pero también hay zonas exageradamente caras, ojito. Para dormir nos costó bastante encontrar un lugar céntrico, barato y limpio, pero al final lo encontramos pero sin el limpio: Cozy Corner, cutre pero céntrico y con aire acondicionado, sobre 30 euros doble privada por noche con baño compartido. Tiene habitaciones compartidas mucho mas baratas pero nosotros optamos por la intimidad.
Según te alejas del centro seguro que encuentras opciones mas baratas o igual de caras pero mejores, nosotros preferimos estar en el centro ya que estábamos poquito tiempo.
¡Que vivan los contrastes! Además de la invasión de australianos en la zona moderna podemos encontrar barrios muy tradicionales de todas las etnias que habitan la isla: el barrio chino es una maravilla y está a reventar siempre, perfecto para comprar y comer rico y barato, el barrio hindú es mas humilde y está un pelín mas alejado de la bahía pero tiene algunos templos que merecen la pena y un gran mercado de ropa y artesanía, el barrio árabe tiene una mezquita interesante y terrazas super tranquilas en calles peatonales, perfectas para tomar un té olvidando el ajetreo del resto de la ciudad.

Íbamos con la idea de visitar Sentosa pero al final decidimos no hacerlo. Al preguntar allí nos decían que no ofrecía mas que una playa artificial y tiendas y no nos tira mucho eso.
Relativamente cerca del centro hay un jardín botánico imprescindible para los amantes de las Orquídeas y la botánica en general.

En Victoria st está Bugis Village, un gran mercado en el que encontrarás de todo, desde durian a ropa modernísima y precios bastante razonables para según que cosas. ¡Que zumos! Se puede comer en la zona muy barato y hay algunos templos hindús y mercados callejeros por los alrededores. Arriba pongo una foto del pato con verduras riquísimo que me comí por dos duros.
La ciudad es inmensa y solo pude verla por encima, pero es que dos días no dan para mas.

Datos útiles:
- El metro es una maravilla. Desde el aeropuerto al centro en poco mas de media hora.
- El servicio de autobuses por la ciudad también funciona bastante bien, no se te ocurra pagar un taxi!
- Para encontrar alojamiento mas barato alejarse del centro, lo normal en grandes ciudades.