Hoy nos disponemos a visitar Burdeos (o Bordeaux como mas os guste), por suerte ya recuperé hace unos días mis apuntes porque creo que hoy los vamos a necesitar, he de confesar que la visita a Burdeos era la que mas me "preocupaba" de todas las programadas, porque aunque no se trate de una ciudad excesivamente grande, si tiene mucho que ver. Ademas salimos del camping algo tarde y para llegar a la ciudad nos hace falta bastante tiempo (una hora y tres cuartos), con la lluvia golpeando el parabrisas tomamos la A63 para disponernos a recorrer los mas de 180 kilómetros que nos separan de la capital del departamento de la Gironda. Decir que sólo son unos kilómetros de autopista porque después la carretera se convierte en autovía con lo que no podemos pasar de los 110 kms/hora.
Vamos haciendo kilómetros y según vamos dejando atrás el camping el tiempo va mejorando, el viaje se hace largo y muy, muy aburrido porque durante todo el recorrido a ambos margenes de la carretera el paisaje no varía, kms y kms de pinares sobre suelo arenoso, un pueblo y unas casas, menos mal que algo cambia, pero después, vuelta a los pinares.
Salimos algo tarde del camping, cuando llegamos a Burdeos ya casi es la una de la tarde. Aparcamos el coche en el lugar dispuesto (parking Stalingrado), estamos en la margen izquierda del Garona y el casco viejo queda al otro lado del río, cruzando un largo y bonito puente. Burdeos cuenta con una moderna red de transporte público en la que destacan tres modernas lineas de tranvia que unen los barrios y las poblaciones cercanas con el centro historico de la ciudad. Ademas, existen multitud de parkings disuasorios vigilados en donde los residentes y visitantes pueden dejar sus vehiculos particulares a coste cero siempre y cuando seas usuario de la red de transportes.
www.infotbc.com/ En este enlace podeis informaros sobre todo lo relativo al transporte en la ciudad, lineas, precios, aparcamientos, etc.
Elegi el parking de Stalingrado porque me parecio el mas centrico para los visitantes (existen parkings para abonados y otros que tambien pueden usar los visitantes) y creo que fue una buena eleccion, porque en unos minutos nos pusimos en el corazón de la zona histórica de Burdeos. El sistema es el siguiente, a la entrada del parking tienes que entrar por la barrera señalizada como no abonados, alli ahi una cabina en donde te venden los billetes del tram, por un billete que te da derecho a un numero ilimitado de viajes durante el dia (4 € por adulto) tienes derecho a dejar el coche en el parking las horas que desees. Cogi dos billetes (despues los usamos un monton de veces) porque los niños no pagan.
Despues de cambiarnos de ropa porque el dia en Burdeos esta despejado y caluroso (pantalones cortos que llevabamos por si acaso y fuera manga larga) salimos del parking y a 200 metros tenemos la parada del tram. Pasan cada 5 minutos asi que apenas esperamos un par de ellos y nos subimos con direccion a la Porte de Borgogne, alli bajamos y cambiamos de linea para ir hasta la explanada de Quinconces. La vista de los viejos edificios "dieciochosescos" que componen la fachada izquierda de la ciudad al Garona es preciosa, desde el tram vemos la Place de la Bourse, maravillosa, despues la visitaremos.
Como ya es hora de comer nos dirigimos hacia uno de los restaurantes que tenia anotados, la Belle Epoque, pero esta cerrado, menos mal porque desde fuera parece un sitio de mas poderio que el que podemos permitirnos. Decidimos probar en uno de los restaurantes que estan poco mas adelante en el Quai Louis XVII y nos sentamos en la terraza de la braserie O´miroir d´o , un plato de confit de pato y otro de pollo, ambos muy sabrosos aunque las raciones tipo francesas, es decir, mas bien excasas para uno que viene de Galicia, los postres riquisimos, una tarta de manzana casera estupenda, cafe y 40 € menos para mi y mas para La France
De vuelta a Quinconces nos pateamos la explanada bajo un sol de justicia, el merito de la explanada es que es la mayor plaza de Francia, aparte de eso poco mas, eso si, la fuente y el monumento en homenaje a los Girondinos muy bonitos.
Tras jugar un poco en la fuente, nos escapamos del lugar rapidamente porque apenas hay sombras y el sol pica bastante. En un principio teniamos pensado ir hacia la Place Tournay y dar una vuelta por el el Quartier Grands Hommes pero como vamos algo justitos de tiempo y hay zonas mas importantes para visitar preferimos dirigirnos hacia el Gran Teatro.
Antes de llegar al teatro nos encontramos con un carrusel tipico frances (como un tiovivo español pero mas grande, antiguo y bonito). Siempre nos han gustado estos carruseles, tanto el estilo antiguo como la musica clasica y a poco volumen invitan a subri (no el chunda, chunda de nuestros tiovivos). Aunque el cansancio y el sueño comienzan a hacer mella, la peque disfruta de un par de paseos como una enana.
Desde el carrusel tenemos una amplia y bonita vista de la Plaza de la Comedia en donde destaca el Gran Teatro, nos esta sorprendiendo muy gratamente la ciudad, de espacios amplios y homogeneos, trazados rectilineos, estamos en una zona en donde los edificios del S. XVIII en su mayoria, conforman fachadas y calles enteras muy simetricas y ordenadas, por un momento me parece que estamos en Paris, no debemos de olvidar que la ciudad goza del titulo de Patrimonio de la Humanidad por arquitectura del S. XVIII.
La Plaza de la Comedia es una maravilla, en ella destacan el Gran Teatro, un hermoso reloj sobre una columna y el Gran Hotel. Me encanta el suelo pulido (no se si es marmol) color crema y la sensacion de limpieza y amplitud que transmite.
Desde alli nos dirigimos por una hermosa calle peatonal de curioso nombre (Calle del sombrero rojo) hacia la Plaza de la Bolsa, el simbolo de la ciudad del Garona.
La Plaza de la Bourse es una maravilla por su monumentalidad y armonia, sin duda una de las plazas mas bonitas que he visto hasta el dia de hoy, su forma de media luna se abre al Garona. Se trata de un antiguo espacio urbano dedicado a Luis XV, construido , entre 1731 y 1755. Parece se que durante la revolución se desmontó la estatua real, dedicada a Luis XV, y en 1864 se situó en su lugar la fuente de las Tres Gracias.
La plaza esta formada por tres edificios, la Aduana y la Camara de Comercio, entre ellos el edificio del reloj. Enfrente a la plaza esta el espejo de agua, una amplia explanada de donde surgen chorros y nieblas de agua y en donde al gente se refresca cuando llega el calor, que estaba hasta los topes de gente jugando con el agua. Me quede con las ganas de ver esta plaza de noche con los edificios reflejados en el espejo de agua. El cielo se ha cubierto bastante y amenaza lluvia. Comienzan a caer unas gruesas gotas que presagian tormenta.
Desde la plaza salen dos calles, tomamos rapidamente la de la izquierda (Fernand Philippart) y apuramos el paso con la amenaza de la lluvia que nos lleva directamente a la Plaza del Parlamento, otra bonita y recoleta plaza repleta de restaurantes y cafes, por suerte la cosa se ha quedado en cuatro gotas y el ambiente ha refrescado algo, que falta hacia. Continuamos por la Rue Saint Pierre para desembocar en la iglesia gotica del mismo nombre que se situa en una recoleta plaza. Parece que les falto algo de pasta de la epoca para terminar la torre de campanas.
Seguimos nuestro camino por la Rue de Argentiers, decir que este barrio, a diferencia de la zona de el Gran Teatro y la Plaza de la Bolsa, es de origen medieval, por eso de avenidas y espacios amplios y rectilineos, bien trazados pasamos a la tipicas calles medievales, estrechas y de trazado irregular, es la parte mas antigua de la ciudad, en donde nacio la misma. En un edificio municipal de esta calle de acceso gratuito se puede visitar una exposicion en la que se muestra la configuracion de la ciudad y sus barrios a traves de la historia, prometia ser interesante pero por culpa del tiempo no pudimos verla.
Llegamos a otro rincon precioso, la Plaza de la Porte Cailhau con la antigua puerta de acceso a la ciudad al fondo, la puerta con sus torreones y almenas parece recien salida de un cuento de Disney, la plaza es muy agradable, nuestra peque acaba de quedarse dormida, y como siempre, aprovechamos este rato para hacer un alto en el camino y tomarnos una cervecita en una de las terrazas de la plaza.
Terminado el refrigerio nos dirigimos hacia la Porte de Bourgogne en donde volvemos a tomar el tram para dirigirnos hacia el barrio de Saint Mitchel en donde se encuentra la iglesia del mismo nombre.
Arriba un par de vistas de la fachada de la ciudad hacia el Garona desde la parada del tranvia. La primera hacia la zona de la Plaza de la Bolsa, la segunda del barrio de Saint Mitchel con la aguja del campanario sobresaliendo por entre los tejados y en el centro la Porte de Bourgogne. Llegados al barrio de Saint Mitchel parece que llegamos a otra ciudad diferente, suciedad, aceras y pavimentos abandonados, multitud de tiendas de barrio regentadas por inmigrantes (en donde nos llama la atencion que los productos tienen precios mucho mas asequibles que en los supermercados de las grandes cadenas de distribucion), carteles pegados en las fachadas, casas en mal estado, ... Esta claro que se trata de un barrio de gente venida de otros lares.
La iglesia de Saint Mitchel llama la atención por dos aspectos; la torre de campanas (la segunda mas alta del pais) se encuentra edificada exenta de la iglesia (como algunos campanilles italianos), el otro, el tamaño de la iglesia, en España existen muchas catedrales mas pequeñas.
espues de darnos un pequeño paseo por el interior de la iglesia, nos dirigimos de nuevo en tram hacia la Porte de Bourgogne, alli tomamos el Cours Victor Hugo para llegar a la Grosse Cloche, se trata de otra de las antiguas puertas de entrada a la ciudad, muy parecida a la Porte Cailhau por sus torretas circulares y sus tejadillos, solo que en esta destaca una gran campana (Grosse Cloche) muy querida por los bordeleses. Adosada a la puerta a la izquierda se encuentra la pequeña iglesia de St. Eloi.
Continuamos por el Cours Victor Hugo hasta encontrarnos con la comercial rue Sainte Catherine, durane el recorrido pasamos deltante de un "horroroso" parking en altura al estilo americano, sin duda, los mas feo que hemos visto durante todos estos dias de vacaciones. La calle Sainte Catherine mide casi dos kilometros de largo, es peatonal y la principal arteria comercial de la ciudad, pero como ya pasan de las cinco de la tarde y ademas, es domingo, el ambiente de la calle es mas bien poco, o nulo. Tras caminar unos minutos por esta calle nos encontramos con la Cours d´Alsacie e Lorraine que es la calle que nos llevara hasta la catedral.
Definitivamente parece que hemos dejado atras el barrio de Saint Mitchel, menos mal, esta nueva calle ya recobra la limpieza y el mantenimiento que en Saint Mitchell brillaban por su ausencia, decidimos no esperar el tram porque desde donde estamos vemos la catedral y apenas son 300 metros, aunque a estas horas ya estamos muy cansados nuestro paseo por la ciudad esta tocando a su fin. Ya vemos el remate de la torre desde la calle, una virgen dorada con niño.
La plaza en la que se situa la catedral vuelve a impresionarnos por su amplitud y sensacion de gran ciudad, el tram la recorre por un lateral en dos direcciones, pero aun asi, continua siendo enorme, y eso que un pedazo nada desdeñable esta ocupado por la mole de la catedral.
El interior de la catedral se corresponde con el exterior. La catedral es inmensa y muy luminosa.
La inmensa torre esta exenta de la catedral. En esta misma plaza, frente a la catedral se situa el ayuntamiento de la ciudad en el Palacio Rohan. Un fantastico edificio de finales del S. XVIII en cuya parte trasera destacan los jardines a la inglesa que albergan el Museo de Bellas Artes. La fachada principal da a la plaza de Rohan.
Entramos en la catedral de St. Andre y nos parece mucho mas luminosa y bonita que la iglesia de St. Mitchel, ademas hay musica ambiente medieval lo que le da un aire diferente a la visita. Despues de ver el interiror de la catedral, teniamos programado un pequeño paseo hasta la Plaza Gambetta, pero ya son las seis y media de la tarde y es hora de ir regresando al parking que aun queda un largo (y aburrido) camino de vuelta hasta el camping, por ello desistimos, otra vez será.
Tomamos pues el tram en la Cours d´Alsacie e Lorraine, en un lateral de la catedral, que nos llevara directamente, sin hacer transbordo, al otro lado del Garona que separa el Burdeos antiguo de los barrios modernos. El tram no tarda y en unos minutos ya estamos en la orilla derecha, nos vamos al parking pero antes de entrar en el coche volvemos a disfrutar de las magnificas vistas de la ciudad que se tienen desde esta ribera del rio.
De camino hacia el parking volvemos a "disfrutar de los variados paisajes landeses" durante los 180 kms de rigor, pero el camino se hace ahora mas llevadero, en parte porque llevamos fresco en la memoria el recuerdo de una jornada fabulosa en una ciudad, Burdeos, que nos sorprendio muy gratamente :aplauso:
Cuando llegamos al camping son ya cerca de las nueve de la tarde-noche y el tiempo parece que ha mejorado en la zona, nos damos una duchita rapida y decidimos tomarnos unas pizzas en la cafeteria del restaurante del camping, las pizzas grandes y muy buenas

































