Hoy aprovechamos la mañana para ver el barrio judío , que nos queda al lado del hotel.
Vimos :
-La sinagoga Vieja-Nueva .Llama la atención la contradicción de su nombre. La explicación es la siguiente:Primero se llamó sinagoga Nueva, porque existía otra más antigua, pero ésta desapareció y se construyeron otras nuevas por lo que pasó a ser vieja-nueva.
-La sinagoga Española, que nos dejó sin palabras, dicen que es la más bella de Europa.

-El cementerio. Sobrecogedor y misterioso.
También en éste barrio está el monumento a Kafka, con el que la ciudad rinde homenaje y reconoce el talento del escritor.
Comimos en una cervecería típica, pues queríamos probar el goulash , que si bien es de orígen húngaro es un plato muy popular en la República Checa.
Por la tarde volvimos hacia Staré Mesto pues el primer día lo vimos solo de pasada.
Primero nos acercamos al Clementinum para visitar su torre astronómica desde la que se tienen unas magníficas vistas de la ciudad:
Paseamos por calles llenas de tiendas de marionetas y cristal de Bohemia. Volvimos al reloj astronómico ,pues queríamos ver con detenimiento todo lo que habíamos leído sobre él y sobre todo ver las figuras que se ponen en movimiento cada hora.
Parece que el pueblo es solo la plaza y poco más. Es así? Porque entonces sería llegar, dar una vuelta a la plaza e irse del lugar, no? Mucha distancia en auto para ver poco.
Me ha recordado a lo de este precioso pueblo de la Toscana que he recomendaron visitar, Monteriggioni...