En este diario me gustaría contar no solo nuestro viaje por el norte de Italia, sino aportar datos que pudieran ser útiles para otros viajeros (como he utilizado yo misma muchos de los diarios de este foro), sobre todo de bajo presupuesto.
El viaje lo hicimos en Julio un grupo de 4 amigas, y aunque nuestro objetivo principal era acudir a un concierto, decidimos alargarlo un poco mas y visitar varias ciudades, de esta forma recorrimos Bérgamo, Milan, Como y Verona.
Cada etapa será uno de los días e intentaré contar las cosas que llevábamos pensadas que salieron bien, las que salieron mal y las que aprendimos y pueden resultar de utilidad.
Bérgamo
Vuelo Sevilla-Bérgamo con Ryanair. Todo el mundo conoce esta compañía, bajo coste con todas sus consecuencias. No facturamos maleta por lo que fuimos con el tiempo de pasar los controles de seguridad y ponernos en la cola de embarque para no terminar muy desperdigadas por el avión (prefiero esperar un poco de tiempo a pagar el priority). El vuelo muy puntual, salimos a las 6:45 y a las 9:15 estábamos aterrizando en el aeropuerto de Bérgamo.
Muchos viajeros van directamente de Bérgamo a Milán con los autobuses directos que hay en el aeropuerto, pero nosotras habíamos decidido visitar la ciudad y pasar la primera noche allí haciendo la primera escala del viaje.
El aeropuerto es pequeño y está muy cerca de la ciudad. Justo en la salida está la parada del autobús que te lleva a la estación de trenes de Bérgamo. El precio es de 2 €, pero te permite hacer transbordo durante 75 minutos con los medios de transporte de la ciudad, lo que es sumamente útil como indicaré más adelante.
En unos 10 minutos ya estábamos en la estación de tren.
Bérgamo se divide en parte baja y alta. La parte baja es la más moderna y la alta la histórica y donde están la mayoría de cosas para ver. La estación evidentemente está en la parte baja.
Casi en frente de la parada del autobús hay un Mc Donald, y detrás la oficina de turismo (es muy fácil de encontrar). Allí te dan un mapa gratuito de la ciudad y nos indicaron cómo llegar a nuestro B&B y lo más representativo de la ciudad.
Nuestro alojamiento era el B&B Romeo y Julieta. 25 € por persona y noche con el desayuno incluido. A la llegada al B&B nos dijeron que estaba lleno, así que nos alojaron en uno de los apartamentos que también ofertaban, dejándonoslo al mismo precio (aunque eran más caros). Además el dueño, muy amable, nos dejó entrar antes de la hora y nos indicó más direcciones.
Como ya he dicho lo bonito de Bérgamo está en la parte alta, y cuando digo alta es muy alta. La subida se hace en funicular. De la estación de tren a la de funicular hay una avenida bastante larga, nosotras fuimos andando, pero si somos rápidos es el momento de usar el billete que nos ha traído desde el aeropuerto. Con el podemos coger un autobús que nos acerque al funicular y allí volver a hacer transbordo en este para subir y todo ello por el módico precio de 2 €.
Una vez arriba es perderte por sus calles medievales. Fácilmente te vas encontrando los monumentos y disfrutando de la arquitectura. Nos gustó mucho la plaza del Duomo a la que se llega por el pórtico del palazzio della regione (con un curioso calendario solar), la torre cívica, la piazza vecchia…
[img]
By antoniag at 2011-09-13[/img][img]
By antoniag at 2011-09-13[/img]Tras ver esta zona y continuando prácticamente en línea recta pasas por una calle con comercios y sitios para comer. Como ya teníamos bastante hambre comimos en el Formaio, un sitio de pizza al corte realmente buena y económica.
[img]
By antoniag at 2011-09-13[/img]Se puede seguir subiendo hasta las ruinas del castillo de San Vigilio para ver las vistas, pero nosotras nos quedamos por esa zona, donde hay varios miradores que te permiten ver toda la ciudad e incluso las montañas.
[img]
By antoniag at 2011-09-13[/img]Para bajar nos dimos un paseo recorriendo lo que nos quedaba de la ciudad alta y algo de la baja.
Por último fuimos a la estación de trenes para ver cómo funcionaban las máquinas de venta de billetes y comprar el del día siguiente a Milán (habíamos leído en varios sitios que el personal de las taquillas no era especialmente simpático y nosotros no hablábamos nada de italiano, así que preferimos no arriesgar y pelearnos con una maquina en español). Recomiendo comprar los billetes de esta forma. Las taquillas suelen tener bastante cola y las máquinas son fáciles de usar y rápidas. Te imprime un billete para el destino elegido pero con una validez para varios meses, este billete para estar operativo hay que picarlo en unas maquinas que hay antes en los andenes o antes de bajar a ellos (depende de la estación). Son unas cajitas de color amarillo donde se introduce el billete y pone en el la fecha y hora. No validar el billete y que te lo pida el revisor supone una multa bastante cara. A nosotras nos pidieron los billetes en alguna ocasión (hay revisores)
De vuelta al apartamento el casero nos había dejado desayuno para el día siguiente (muy variado y abundante). La cena consistió en unos bocatas y a descansar que nos quedaban unos cuantos madrugones más.
Bérgamo nos gustó bastante. Es una ciudad pequeña que se puede visitar en un día pero muy bonita y con mucho encanto. Si se utiliza el aeropuerto de esta ciudad es una pena no hacerle una visita, ya sea a la llegada o antes de volver de Italia.