La siguiente jornada fue de carretera, más de 8 horas para ir desde Venecia hasta Roma. Yo ya había traído películas para el viaje (hasta una de Bud Spencer & Terence Hill, para que vieran cine italiano



Por cierto, las estaciones de servicio que hay por las carreteras italianas, suelen ser Autogrill, me encantaron. Nada que ver con las que tenemos aquí, de la misma empresa, en cuánto a la comida que servían.
Ese día llovió en Italia, cosa que para nada nos afectó al ir en el bus jejeje, pero casi al llegar al destino, nos llamaron del hotel diciéndonos que había una fiesta y que el autobús no podría aparcar en la puerta del hotel. Nosotros creíamos que habría alguna celebración en el hotel, una boda o algo por el estilo, pero no, es que el pueblo entero estaba en Fiestas.
El pueblo era Ladispoli, una localidad costera y estaban celebrando la Sagra del Carciofo (la fiesta de la Alcachofa). Había un mercadillo que ocupaba como 4 ó 5 calles, verbenas, una feria, puestos de comida, etc etc. Vamos, que se ve que eran las fiestas patronales del lugar.
Es más, una de las poblaciones hermanadas con Ladispoli era Benicarló, un pueblo de aquí de Castellón y para colmo, su representación estaba hospedada en el mismo hotel que el nuestro, el Villa Margherita, de tres estrellas, pero parecía de más nivel. El mundo es un pañuelo.
De este día sólo os puedo dejar una foto de unas alcachofas y otra del castillo de fuegos artificiales que tiraron a la una de la madrugada (ríete tú de los masclets de las Fallas, menudos pepinazos).

