Nuestro segundo día de nuestra escapada de otoño comenzó con una visita a Ezcaray.
Restos encontrados del neolítico, sepulcros de origen romano y hallazgos musulmanes nos demuestran que es un pueblo con historia.
Aunque si hay una fecha clave para Ezcaray fue el 24 de abril de 1312, en la que Fernando IV de Castilla concede unos privilegios especiales a los habitantes del valle, además de eximirles del pago por sus ganados y mercaderías. Además la Villa podía aplicar su propia justicia. Los malhechores que en el valle se refugiaran serian allí juzgados e incluso podían ser defendidos y la justicia no los podía sacar del valle. El fuero fue confirmado por Alfonso X en 1326, por los Reyes Católicos en 1484, aunque estos abolieron el acogimiento de delincuentes y deudores y por Fernando VII en 1824.
En una de las plazas de Ezcaray, en la Plaza de la Verdura hoy todavía se muestra la “Argolla del Fuero” todo un símbolo en el pasado de la ciudad.



Después de nuestro pequeño paseo por Ezcaray nos dirigimos hacia la que seria nuestra visita estrella del día: el Parque Natural de Sierra Cebollera.
La Sierra cebollera fue declarada parque natural en 1995 y es un espacio donde predominan además de una interesante fauna, pinos, hayas y robles rebollos. La altitud más alta del Parque es la Mesa Cebollera con 2164 m.

Después de visitar la ermita de Lomos de Orio a la que se puede acceder en coche desde el área recreativa del Achichuelo, decidimos desandar el camino, llegar hasta el puente del Achichuelo y tomar la carretera forestal del margen derecho del arroyo de Puente Ra, para aproximarnos lo más posible a las cascadas. La ruta no tiene dificultad pero la lluvia que caía machacona, nos no haría muy gratificante el paseo.

A las cascadas llegamos y además, gracias a las últimas lluvias (ahora tendría que decir que tampoco es tan malo que llueva) estaban preciosas.

Después de nuestra comida express, carretera y manta para ver la Garganta del Leza.
La erosión del río Leza entre las poblaciones del Leza de río Leza y Soto en Cameros ha provocado un espectacular cañón de 6 km de longitud y en ocasiones una profundidad de más de 700 metros.
La ruta transcurre desde Soto en Cameros y en dos Km. de recorrido llegas hasta un excelente mirador a unos 500 metros al que llaman “El Torrejon”.Desde el mirador la vista es impresionante.

Mañana más….