Este día nos levantamos con pena de irnos, pero contentos por la experiencia vivida. Hicimos las maletas, saldamos cuentas con Antonio, y bajamos ya preparados para desayunar e irnos al aeropuerto. Allí nos sobró bastante tiempo, y como es muy pequeño pues nos aburrimos un poco hasta la hora de comer. Allí sólo había un par de puestos con comida, y elegimos uno donde había platos de pasta. Tras esto, nos compramos unos helados y café y a esperar a nuestro avión de Ryanair.
Y con esto concluye nuestro primer diario del viaje a Florencia y la Toscana. Espero que podáis sacarle algo de provecho al relato si decidís planificar un viaje por estas tierras. Hasta la próxima.