Y sigo actualizando mi viaje, lo siento por no hacerlo todo de golpe, me falta tiempo!!
Ésta etapa es la del quinto día, el cual planificamos en Playa del Carmen con Mario!!
Pasó a buscarnos por el Hotel. Nos esperó fuera, ya que los controles de seguridad del Palladium son un poco estrictos. Ahí ya nos esperaban Aaron y Laia!!
Fuimos primero a Akumal, ya que el día no era demasiado favorable para hacer snorquel y según Mario, el clima sólo podía ir a peor. Así que derechitos a la playa!
Como era la primera vez que hacíamos snorquel, alquilamos unos chalecos para mantenernos a flote. Nos pusimos las gafas, nos colocamos el tubo, y al agua, a buscar tortugas!!!
El agua estaba algo fría al lado de la orilla, la visibilidad era bastante mala y habían muchísimas algas...
En 20 minutos, todo lo que pude encontrar fué esto.

Era un maldito pez!! Pero tenía ganas de estrenar la cámara de agua y le hice fotos a lo primero que ví. Insisto que estuve 20 minutos nadando a la deriva sin encontrar nada más que nuestro querido Nemo.
Decidí nadar (si, nos dispersamos los 5 a ver si alguien encontraba algo) hacia otra zona y, 10 minutos más tarde, llegando a aguas más calientes a medida que te adentrabas más en el mar, y encontrando una visibilidad muchísimo más buena que la que había en la orilla, logré encontrar a las tortugas!! Que emoción, uf!! Son preciosas! Encima encontré 3 juntas, y empecé a gritarles a todos para que vinieran a verlas, ya que por fin las había encontrado!!

Una de las tortugas se separó de las otras 2 y decidí seguirla, sacándole unas fotos bastante aceptables!


Tuve que salirme a la orilla, ya que Tania estaba muy cansada después de 30 minutos dando tumbos por el agua, y los demás consiguieron ver más tortugas y algunas Rayas, cosa que me dejó bastante triste... pero pude sacarme la espinilla más adelante
De momento di por finalizada la sesión de Akumal después de 45 minutos (30 a la deriva, 15 con tortugas) y, al secarnos, Mario nos llevó a Tulum.
Lo visitamos por nuestra cuenta, ya que él tenía que hacer algunos recadillos, y quedamos con él 2 horitas más tarde fuera del recinto.
Hacía bastante viento, pero no impidió que visitasemos las ruinas con bastante calma y nos sacásemos fotos bastante bonitas!!



La verdad es que las ruinas de Tulum son un poco más sosas de lo que esperaba, y tienen algo menos de historia. Son las menos antiguas de toda la civilización Maya, pero como no quiero extenderme en historias, lo recomiendo igualmente por el fácil acceso y lo económico que puede salir a los viajeros que quieran ir en Van!
Toca ir a un cenote "especial"! Le pedí a Mario a ver si podía llevarnos a algún sitio poco turístico pero que fuera igualmente precioso, y nos llevó al cenote Jardín del Edén. La verdad es que el cenote es muy bonito, muy grande, y con el agua muy limpia!! Tampoco era muy profundo, y tenía unas plataformas en el medio del cenote donde podías sentarte un ratito a que los pececitos te hicieran la pedicura



Y se acabó! Era la hora de ir a comer a los hoteles, y de despedirnos de Mario. Fue una mañana muy completita y en la que nos lo pasamos muy bien, y nos salió todo muy bien de precio!!
Después de comer en la Hacienda, decidimos que pasaríamos una tarde de perreo en el hotel.
Nos dimos una ducha, una pequeña siestecita de una horita para descansar un poco, que llevábamos varios días que no parábamos, y nos fuimos a dar un paseíto por el hotel.
Acabamos en uno de los bares, concretamente en el Hemingway, con piano en vivo, tomándonos unos cócteles y jugando al parchís desde el iPad

Lo que se ven son una piña colada, y un Chichí! Buenísimos!
Para cenar elegimos el restaurante Mediterráneo, llamado en el Palladium "Mare Nostrum". La decoración de los platos, como siempre, espectacular. Pero la cena no nos gustó. Qué le vamos a hacer!!
Así que después de cenar, a dormir!! Como siempre... no fuimos muy nocturnos en nuestra estancia en México!!