
Hoy iba a ser otro día muy largo, sólo nos íbamos a quedar un día en Las Vegas y teníamos muchas cosas que ver y hacer.
Lo primero era buscar un sitio para desayunar, y como esto no lo teníamos pensado empezamos a ver los superhoteles y al llegar al Bally's vimos una oferta de buffet que nos pareció bastante buena y decidimos desayunar allí antes de que pasara la hora límite, llegamos por los pelos!.
Nuestra idea era recorrer todo o parte del Strip por un lado y volver por el otro, por lo que empezamos con el Paris y de allí para el resto, pasando por el Flamingo, Venetian, etc. Uno de los que más nos impactó fue el Wynn y el Encore, aunque el Caesar Palace también fue impresionante.

Hay que destacar que para entrar a los hoteles hay que entrar, casi por obligación por los casinos de cada hotel, donde a todas horas se ve gente jugando.




La descripción de los hoteles es mejor que lo veais en las fotos, cabe destacar que todos son mini pequeños centros comerciales orientados a cada tema. Por ejemplo El Paris recuerda mucho a las plazas y calles de París, y su propia torre Eiffel, en la que se podía subir y todo, y en el Venetian pudimos ver dentro del mismo hotel los famosos canales de Venecia con sus gondoleros y todo cantando canciones, todo un espectáculo.


También aprovechamos para tomarnos las famosas margaritas por 1$ que ofrecían en algunos bares.
Depués de visitar el primer lado del Strip decidimos descansar en el Wynn donde había una sala grande con televisiones y conexión Wifi bastante rápida y gratuita, por lo que aprovechamos para llamar gratis a nuestras familias y sentarnos en unos sillones bastante cómodos.






Como el desayuno había sido abundante, no teníamos mucha hambre por lo que después de descansar un rato de la caminata y del calor nos pasamos a la otra parte del Strip para ver el Treasure Island, Mirage con su volcán, que al final nos quedamos con las ganas de ver en funcionamiento, para la próxima vez que fuéramos, Caesar Palace y por útimo el Bellagio con sus fuentes. Aquí si que paramos un rato para ver el espectáculo que hacen en la fuente que es impresionante.





Después de este recorrido nos volvió a entrar el hambre y compramos unos sándwiches calentitos que estaban la mar de ricos en un sitio llamado "Earl Of Sandwich" y nos fuimos a descansar un rato al hotel, ya que por la tarde iba a ser también movidita, nos esperaba el espectáculo que habíamos contratado desde España. Después de mirar todos los que había nos decidimos por ver uno medio erótico llamado Zumanity en el hotel de New York.
Tuvimos algunos problemas a la hora de realizar la reserva por la web, pero al final pudimos solucionarlo todo por email gracias a una chica encargada de las reservas por internet que muy amable se ofreció a reservar las entradas que queríamos sin pagar hasta recogerlas in situ. La verdad es que no tuvimos ningún problema y en la taquilla ya estaban avisados de nuestra situación.
Después de descansar en el hotel, decidimos coger el coche y aparcarlo en el New York, así después del espectáculo ya lo tendríamos para vovler al hotel. Después de aparcar decidimos ver un poco los hoteles que habían por allí, el New York con su estatua de la libertad y una súper montaña rusa que lo recorre, también nos acercamos a ver el MGM donde queríamos ver la jaula de los leones, pero al ser ya tarde ya estaban durmiendo y nos quedamos con las ganas, esto es otra de las cosas que se nos queda para la próxima vez que vayamos, qué remedio!






Cuando se hizo la hora, entramos en el espectáculo y la verdad es que lo pasamos muy bien, a pesar de nuestro inglés pudimos entender muchas cosas y además de bailar y cantar, medio desnud@s y con mucho arte, se acercaban al público y los sacaban al escenario, yo estaba rezando para que no me sacaran a mí porque no tenía ni idea de inglés y no sé lo que hubiera hecho.

Al salir del espectáculo cenamos unos trozos de pizza en el New York y volvimos al hotel después de otro día agotador y con la promesa de volver. Al final no tuvimos ganas ni de jugar a la ruleta que era nuestra máxima ilusión, el cansancio se notó y decidimos acostarnos ya que al día siguiente nos esperaba otro día duro de coche por Death Valley, el Valle de la Muerte!