Hoy bajamos un poco mas al sur, a setenta kilómetros de Turmi, hacia Omorate, la ultima ciudad etíope antes de llegar a la frontera con Kenia. En esta zona habitan los Dasanech, otra tribu de las que pueblan esta zona.

Antes que nada, hay que cruzar el rio Omo, hace unos años, aquí se construyó un puente, un hombre de negocios lo financió para poder explotar unas minas al otro lado del rio, creo que el puente resistió en pie el tiempo de que pasara un camión, se hundió antes de que pasara el segundo. Mal construido o mal calculado, no lo se, lo cierto es que era el único puente existente en toda la zona y ya solo quedan los restos de hierros retorcidos, así que si se quiere cruzar el rio para ir al poblado Dasanech, no hay otra forma de hacerlo que la de siempre, en canoas construidas vaciando un tronco y después de pagar el precio del viaje.

Una vez has cruzado el rio, una corta caminata por el polvoriento llano que domina el paisaje en esta zona, llegas a un pequeño pueblo Dasanech. Si en los poblados Konso, veías una cierta organización dentro de la inevitable precariedad del tipo de construcciones con maderas, paja y barro. Aquí, la sensación de dejadez es aun mas acusada, se respira una indolencia que da al poblado un aire de provisionalidad o mejor dicho, de decadencia un tanto deprimente.

Como es inevitable, las mujeres y niños, posando y pidiendo dinero son un continuo desde que pones el pie en esta orilla del rio y hasta que vuelves a subir a la barca para volver al otro lado.