El hotel de Zurich está fenomenal, muy cerca del centro, hoy la zona azul no es azul y podemos aparcar en la puerta y nos han dado una habitación superior a la que habíamos pedido, no nos podemos quejar, que bien.
Ayer vimos poco de Zurich, ir a cenar y a la cama, así que la visita, corta, que nos queda muy poco tiempo, la haremos hoy.
Zurich representa el corazón financiero y de negocios del país, es la sede del mayor banco de oro del mundo. La leyenda dice que debajo de la ciudad hay enormes bóvedas subterráneas, cámaras, pasadizos y bunkers camuflados construidos con el único fin de preservar el secreto bancario ante un hipotético ataque nuclear. Pues bien!!!

Agujas de Augustinerkirke y Peterskirke
En la visita a la ciudad destaca la Augustinerkirke en el corazón del casco antiguo, rodeada de serpenteantes callejones. La Peterskirke dicen que es el recinto más antiguo del casco antiguo y la esfera de su reloj es la de mayor diámetro de toda Europa, con 8,7 metros.

Iglesia Peterskirke
Destaca la aguja de la Fraumunster, uno de los principales monumentos religiosos de la ciudad.
Como curiosidad el ayuntamiento de Zurich (Rathaus) se construyó sobre pilares incrustados en el lecho del río. Muy cerca se encuentra la Grossmunster, fácilmente reconocible por su pareja de torres gemelas, desde su terraza se obtiene una buena panorámica.
Después del recorrido por la ciudad, sólo nos da tiempo a comer (y rapidito), recogemos el coche y al aeropuerto.
La zona infantil del aeropuerto está fenomenal, además de muchos juguetes, tienen una zona para cambiar pañales, microondas y unos sofás de lo más cómodo, mucho mejor que las sillas de las salas de espera.
Y esto es todo amigos !!!
Espero que os ayude a vosotros tanto como me han ayudado a mí otros diarios para organizar este viaje.