Recogemos el coche en el valet parking y nos ponemos en camino hacia las 7h. Paramos en la frontera de Arizona, en Mesquite, a desayunar unas tortitas en un McDonald’s. Aparcamos al lado de, como dimos en llamarle, el “autobús del predicador”:





Marta nos marca una ruta que nos parece que da demasiados rodeos para llegar a Bryce, así que la modificamos para que nos lleve por la carretera que queremos. A los pocos kilómetros un cartel indica que la vía está cortada, pero no dice a qué altura, así que decidimos arriesgarnos y seguir, por si podemos llegar al cruce que debemos tomar…pero no.

Marta tenía razón.
Volvemos atrás, pasando por Red Canyon y Dixie National Forest, una zona muy bonita también.




Llegamos a Bryce Canyon un poco antes de las 14h (adelantando 1 h el reloj). Comemos en el Bryce Canyon Lodge, un bonito edificio de madera construido en los años 20. Nuestra camarera es una encantadora señora mayor que nos trata como si nos conociera de toda la vida y va llenando el vaso de coca-cola a Eloi continuamente, sin hacerle caso cuando le dice que ya no quiere más, jaja.
Seguimos y paramos en Sunset Point, y andando llegamos hasta Sunrise Point, que está cerca.







Nos proponemos terminar el Navajo Loop Trail pero la combinación de calor y subida nos impide hacerlo entero, así que nos conformamos con un tramo
Hacia las 19h ya hemos llegado a Parry Lodge, nuestro motel de esta noche, que abrió a principios de los años 30, y que en los tiempos dorados del western de Hollywood alojó a muchas de las estrellas del género. Cada habitación está bautizada con el nombre de un/a actor/actriz. Nosotros dormimos en la Robert Preston, al lado de Tyrone Power. 8)


La verdad es que después de la locura de Las Vegas, agradecemos la tranquilidad (a veces demasiada) de pueblos como éstos.
Aparcar el coche en la misma puerta. Dar un mini-paseo por la Main Street (en el caso de Kanab, la única calle iluminada, con 1 farola al principio y otra al final de la calle, mientras los pocos comercios abiertos proporcionan algo más de luz). Es otra historia.

