Hoy salimos hacia Page a eso de las 9h. Nos desviamos para visitar Coral Pink Sand Dunes, que es un parque estatal, y por lo tanto hay que pagar aparte (unos 5$ c/u.) Llegamos pronto, aparte de nosotros solamente hay 3 personas más. El silencio sólo lo rompe el suave rumor de la arena que levanta el viento. ¡Qué sensación de paz!






“Escalamos” la duna más alta en un paseo de una hora. Es un placer tocar esta arena tan fina y con este bonito color rojizo. Me entraron ganas de caminar descalza.

Seguimos nuestro camino por la 89 hasta Glen Canyon, donde está el Lago Powell.

Bajamos en Wahweap Marina, donde, sorprendentemente, ya que hoy es fiesta, hay poquísima gente.


Salimos del parque para llegar a nuestro motel de esta noche, por si ya tenemos el apartamento preparado.

Tenemos suerte y, después de sacar las maletas, vamos a almorzar a un grill cercano recomendado por Rick, nuestro “casero”. Vamos en coche, total, para conducir 300 metros…ya se nos están pegando las costumbres yanquis. Hace tanto calor… Ésta es nuestra excusa.
Luego nos echamos una pequeña siesta en el apartamento. Volvemos a coger el coche y, sin la ayuda de Marta, que no conoce la zona, nos acercamos a Antelope Point de Lake Powell. No ha valido mucho la pena, ya que la marina de esta mañana era mucho más bonita.
Es temprano y no tenemos ningún plan, así que decidimos ir a Horseshoe Bend hoy mismo en vez de mañana. Como no podemos contar con que Marta nos lleve, la “engañamos” pidiéndole que nos lleve a Bitter Springs, que está en la 89 en la misma dirección. Así nos evitamos perder nuestro valioso tiempo, jaja.
La estrategia funciona y en un abrir y cerrar de ojos encontramos el desvío para acceder a esta aún muy desconocida maravilla esculpida por el río Colorado durante millones de años.




De vuelta en Page, vamos paseando hasta el Safeway (este pueblo está civilizado, tiene un supermercado!!!) para comprar la cena y provisiones en general.


Hoy, para variar, podemos disfrutar del sofá. El apartamento está algo viejo pero limpio y cuidado. Tiene 2 dormitorios dobles, un lavabo y una gran sala de estar con cocina tipo office.



Ya de noche, salgo por una de las 2 puertas de entrada con mosquitera, tantas veces vista en las películas de la “América profunda”, para vaciar las zapatillas de arena de las dunas. Se oyen las voces de nuestros vecinos, que beben cerveza sentados a ambos lados de su puerta. Aparte de eso, y del musical ruido de los grillos, sólo silencio.