Nos levantamos a las 8:30 y bajamos a desayunar. Durante un rato de la noche hemos oído ruido en una de las habitaciones por lo que creemos que no estamos solos en la casa, aunque no vemos a nadie.
Tomamos, para variar, el ya mítico desayuno irlandés. Ya nos estamos cansando de tanta salchica y tanta morcilla.
Buscamos en ila guía un par de B&B en Galway, que es nuestro próximo destino. Nos ponemos en camino. Hemos visto en la guía que podemos parar en un par de pueblos por el camino.
El paisaje cambia mucho respecto a lo que hemos visto hasta ahora. Es todo llano y lleno de rocas.
Paramos en Ennistymon. El pueblo no tiene mucho salvo una cascada y una iglesia.
Seguimos el camino. Paramos en Kevara. Este pueblo se supone que es turístico pero no sabemos bien por qué porque tiene menos que el anterior. Damos un paseo y comemos algo en un bar.
Seguimos hasta Galway. El camino no es especialmente malo comparado con lo que hemos visto, pero me sigo sorprendiendo que consideren carretera nacional a algo que en España no es ni local.
Llegamos a Galway.
Vamos directos al B&B que hemos visto en la guía. Lo encontramos sin mucho problema. Vemos la habitación. Por 70€ no está mal. La habitación es bastante pequeña y, en general, el B&B está peor que los anteriores, pero no está mal. Está en una zona residencial a las afueras pero luego vemos que está a un pequeño paseo del centro.
Dejamos las cosas y vamos a dar un paseo. Todo lo más bonito o con ambiente está en el barrio latino.
Visitamos varias cosas. Es una ciudad más grandes que las vistas hasta ahora y se nota. Hay bastante ambiente. Después de ver alguna iglesia y dar un paseo por el río, vamos a tomar algo. Entramos en un bar muy curioso con apartados que parecen departamentos de tren.
Después vamos a cenar a un restaurante que recomienda la Lonely. Vamos a nuestra segunda opción de bar porque la primera ya no existe. Hasta ahora la Lonely no nos había fallado.
Cenamos en un pub que está cerca de nuestro B&B. Cenamos unas raciones enormes. Además, nos cobran antes de servirnos.
Vamos a tomar algo a un bar pequeño que tiene bastante ambiente y música en directo. ¿Cómo aguantará la gente todo el día oyendo el acordeón?
De ahí, nos vamos a dormir.
Podemos decir ya que nos gusta mucho Irlanda. Quizás haga falta algún día más porque 7 se quedan un poco escasos. Son más bonitos los pueblos de la costa, por lo paisajes tan espectaculares que tienen. Pero el ambiente de una ciudad como Galway está muy bien.