Bajamos a desayunar a las 9. Esta vez desayunamos pancakes con plátano porque nos estamos empezando a cansar del desayuno irlandés. Cómo nos estamos cuidando!!!
Tomamos dirección península de Dingle. La carretera, para ser todo costa, no está muy mal. Claro que si pensamos que es una carretera nacional, la verdad es que es una porquería.
Ya vamos viendo los paisajes de la costa.
Vamos haciendo paradas en miradores que hay en la carretera para ver el paisaje y sacar fotos.
Paramos en el pueblo de Dingle para dar un paseo. Es un pueblo bonito, con casitas de colores.
Seguimos avanzado por la costa. Después de Dingle están los paisajes más bonitos porque la costa es más escarpada y los acantilados y calas son más espectaculares.
El paisaje recuerda a Galicia pero con los acantilados más pronunciados y menos casas.
Damos la vuelta a toda la península y volvemos al pueblo de Dingle donde comemos un sandwich. José está cansado de sandwiches pero es que con los desayunos que nos metemos yo no puedo comer más.
Buscamos en la guía donde podemos dormir hoy. Tenemos la opción de Limerick pero la guía no lo pone muy apetecible. Decidimos ir a Adare, un pueblo a unos 15 kms de Limerick que nos pilla de camino.
Llegamos a las 4:30. Vamos directos a un B&B que hemos visto en la Lonely. Está a las afueras pero es un pueblo muy pequeño. Eso sí, tiene oficina de turismo donde cogemos un mapa para encontrar el B&B. La señora del B&B es muy maja. Nos cobra 64€ la noche con desayuno. La habitación está bien así que nos quedamos.
Vamos a dar una vuelta por el pueblo.
Hay un paseo por el río que está muy bien.
A las 6 vamos a tomar algo. Para variar, los bares están llenos. Buscamos un sitio para cenar. Vamos a uno que recomienda la Lonely. Cuando le decimos al camarero que queremos cenar, echa a dos señores de una mesa que se están tomando tranquilamente una cerveza.
Hay música celta en directo. Cenamos bastante bien y barato. De ahí nos vamos a dormir.
Nos está gustando mucho Irlanda. Hoy hemos visto unos paisajes preciosos. Al ir por pueblos pequeños está siendo un viaje muy relajado. Nos sigue sorprendiendo que haya tanta gente de todas las edades bebiendo cerveza en los bares.