Lo de siempre cogimos una van y hacia Playa Paraíso, estos son los hombres pájaro que hay andando hacia las ruinas de Tulum.

En la entrada anterior a Playa Paraíso, hay un camping de cabañas, es una pasada, que pena porque, al final se nos pasó ir a verlas por dentro.

Llegamos y nos ofrecieron lo de la pesca en dos sitios diferentes, el primer día que fuimos a Playa Paraíso nos pidieron 1750 pesos, y al final fuimos por 800 pesos, pero sólo un par de horas. Por lo que quedamos a las 16:00 de la tarde, les tuvimos que dar la mitad del dinero para la gasolina e ir a comprar cebo, y luego ya se paga el resto.
Pasamos toda la mañana en esa maravilla de playa, con esas aguas azul turquesa, tomando el sol, bañándonos, paseando, si vas andando hacia las ruinas desde Playa Paraíso, ves la cala desde el otro lado muy cerquita, fue un día playero del todo, este día si que nos achicharramos, porque al final con tanta excursión la playa casi no te da tiempo a disfrutarla, y a nosotros nos encanta, en la arena parecemos croquetillas rebozadas.

Y a las 16:00 a pescar, sólo por el simple hecho de montar en la barca, merece la pena, ves todas las ruinas de Tulum y la costa desde dentro, es un paisaje espectacular, y las aguas son tan claras, que incluso mar adentro vas divisando el fondo. En la barca iban dos mexicanos con nosotros, que por cierto, fueron super agradables y extrovertidos, hablamos de política, de la vida en España y allí, etc., de mil temas, y cómo con todos los que nos cruzamos en Riviera Maya, tuvimos muy buenas conversaciones, a mi me parecía todo el mundo muy agradable, y ya no hablo sólo del personal del hotel, sino fuera también.



Bueno de repente, la caña de Toni saltó, entonces, te ponen un cinturón para apoyar la caña ya que tienes que hacer mucha fuerza para sacar al pez, y después de un rato tirando, sacó una barracuda grandísima. Luego me picaron a mí, que al final cogí dos barracudas también pero más pequeñitas.



Luego el pescado nos dijeron, que nos lo cocinaban en el restaurante de la playa, que nos quedáramos a cenar, pero eran ya las 18:30 y teníamos que coger una van, así que decidimos irnos al hotel, que llevábamos desde las 10:00 de la mañana allí en la playa, y nos dio miedo que se nos hiciera de noche para luego ir andando hasta la carretera y demás.
Al salir a esas horas, los mosquitos estaban super rebeldes, y ya no nos quedaba Relec, así que vimos un taxi, todos nos pedían 250 pesos, pero sólo nos quedaban 200, así que al final uno nos llevó por 200 desde Playa Paraíso hasta el Barceló. (Igualito que una van que por 20 pesos estás allí, pero así nos ahorrábamos todo el camino desde la playa hasta las ruinas, y luego de las ruinas a la carretera, así que estábamos tan cansados, y los mosquitos tan pesados, que lo cogimos gustosamente).
Este fue el día que más disfrutamos de la playa y del Mar Caribe, además lo de la pesca estuvo muy divertido, se hace con la barca en marcha, por lo que sólo se para cuando te pican, así que sólo el paseo en la barca, y los paisajes que se veían desde ella hubieran merecido le pena aunque no hubiéramos pescado, pero encima pescamos tres bien grandecitos, y el día fue perfecto.
Al llegar nos fuimos a duchar, a tomarnos algo y luego a cenar, que vaya hambre, desde el desayuno sólo habíamos comido fruta que vendían en Playa Paraíso, así que en la cena arrasamos, además ya era la última, ohhhh, la última noche no me lo podía creer, fuimos a ver el espectáculo un ratillo y nos fuimos a la habitación, ya que a nosotros la discoteca no nos va mucho, estuvimos charlando, viendo las fotos y videos, etc., y a dormir.
Al llegar nos fuimos a duchar, a tomarnos algo y luego a cenar, que vaya hambre, desde el desayuno sólo habíamos comido fruta que vendían en Playa Paraíso, así que en la cena arrasamos, además ya era la última, ohhhh, la última noche no me lo podía creer, fuimos a ver el espectáculo un ratillo y nos fuimos a la habitación, ya que a nosotros la discoteca no nos va mucho, estuvimos charlando, viendo las fotos y videos, etc., y a dormir.