Viernes, 25 de Mayo de 2012
No madrugamos. La verdad es que yo necesitaba dormir. Así que quedamos a las 9:00 para desayunar. Lo primero que hicimos fue ir a recoger la Total Rewards que habíamos ya sacado por internet parar así sacar el pase para los buffets por 45 dolares. Un chollo la verdad y merece muchísimo la pena.
Lo primero que quiero comentaros es sobre el hotel: El París. Me encantó. De todos los hoteles por los que pasé este y el Venetian son los que más me gustaron. Una maravilla. No se como hacen para poder construir todo esto dentro de un mismo edificio. Tienen recreadas calles parisinas por el interior, donde tienen las tiendas y los restaurantes.


Después de una primera toma de contacto con el hotel buscamos el buffet y vamos a desayunar. Y primera cola. Y eso que no era muy grande. Que cantidad de tiempo se invierte en Las Vegas para todo. El pase para los buffets se puede comprar en el mismo sitio donde recoges la tarjeta pero lo que nos dijeron fue que era mejor que lo pagáramos en la propia entrada del buffet porque así las 24 horas que dura empiezan a contar en ese mismo momento y así ganamos tiempo. Que majos y que buen consejo nos dieron. El pase para los buffets te lo meten dentro de la propia tarjeta Total Rewards, vamos que no te dan otra tarjeta sino que cada vez que vas a un buffet te pasan la tarjeta y listo.
El buffet buenísimo. La repostería que tienen en el París de lo mejorcito.




Bueno, pues ya que teníamos el estomago lleno empezamos a patear el Strip. Primero vamos al Bellagio. Y primera toma de contacto con los casinos. No se puede sacar fotos pero aún así, algunas sacamos.
Lo mejor, el techo. Que bonito!






Y las vistas del París desde el Bellagio.

De aquí vamos al Caesars. Aquí si que invertimos tiempo y es que la galería comercial es impresionantemente grande. Y eso que no lo recorrimos todo.



Estuvimos un rato viendo la actuación La Caída de Atlántida. Pero ni siquiera llegamos a ver el final. Me dejó bastante indiferente.
A continuación vamos al Flamingo, a intentar ver los Flamencos y en eso nos quedamos porque flamenco, lo que se dice flamenco solo los vimos de cartón piedra.
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El hotel en sí, pues un poco antiguo ya y sin mucho más que comentar.
Después de esta visita decidimos ir a comer. Volvemos al Paris porque a parte de comer queríamos cambiarnos de ropa para no tener que volver antes de ir a ver la esperada Revé.
Y el buffet del París, de nuevo de 10.
Tras cambiarnos salimos al Strip. Vamos paseando con tranquilidad. Empieza a levantarse el viento. Empieza a hacer frío. Cada vez hay más viento. Cada vez hace más frío. No podía creer que estando en Las Vegas, en pleno desierto, cuando antes de venir había unas previsiones de temperatura de 38ºC y estuviéramos así, con frío. Cuando no pegaba el viento se estaba bastante bien pero en cuanto salíamos a zona un poco abierta, brrrrrrrrrrr......
Entramos en el Venetian. Que bien se está dentro. Que temperatura más agradable. Cuando preparaba el viaje todo lo que leí es que lleváramos una chaqueta fina o algo para el cuello porque dentro de los hoteles con el aire acondicionado a tope suele hacer frío y la diferencia de temperatura con el exterior es muy brusca. Pues imaginaros el frío que hacia fuera que dentro se estaba de maravilla.
El Venetian: otra maravilla. Otro hotel de lujazo. Que bonito. Recreando los canales, con los gondoleros, con la los puentes, con la plaza de San Marcos. Que bonito todo y que buen ambiente había.




A continuación el Wynn. Se acercaba la hora de ir a ver La Revé. La teníamos para las 7 así que entramos y dimos una vuelta. Ya el hotel impresiona por fuera. Todo dorado. Y por dentro. Esto si que es un lujo, pero un lujo en toda regla. Cada parte del hotel, cada detalle es un detalle de lujo.







La Revé. Hay cosas que no se pueden describir con palabras y esta es una de ellas. Antes de ir a ver el espectáculo no había leído mucho sobre él, ni había visto vídeos, ni nada, quería que todo fuera una sorpresa. Y la sorpresa lo fue por todo lo alto. No me había imaginado que fuera así. Había ido ya a ver un espectáculo del Circo del Sol pero esto está 100 veces por encima. No quiero comentar mucho más porque para todo aquellos que vayan puedan tener la opción a no saber nada como hice yo. Me quedé muda e impactada desde el minuto cero.


La hora y media que dura se te pasa en un plis. Al salir tuvimos que correr. Queríamos llegar a cenar al buffet del Caesars y pateamos de lo lindo y cuando llegamos... está cerrado, por reforma. Que chasco. Pero no podíamos lamentarnos mucho. Inmediatamente reaccionamos y... al Harrah que queda cerca. Llegamos por los pelos, pero llegamos. Ya no quedaba casi nadie en el restaurante y esta vez no hubo que aguantar colas. Estaban ya empezando a recoger pero cenamos muy bien. A base de comida thailandesa. Muy bueno todo. No tan abundante y con tanta variedad como el París pero desde luego todo riquísimo.

Después de cenar vamos a ver las fuentes del Bellagio.


Cuando llevábamos un rato esperando, muertos de frío, comunican por megafonía que debido al viento se cancelan las fuente. En fin... vaya suerte que tenemos!



Pues nada, con cara de circunstancias decidimos ir a cambiarnos, abrigarnos un poco que el frío era ya aterrador. Y después de esto .... a jugar!!! Pasamos como dos horas jugando, claro a centavo y a centavo estuvimos entretenidos media noche. Entre jugar y jugar y las margaritas.... llegó medianoche. Que bien lo pasamos. Vamos a dormir que los días ya van pesando.
