Tras dormir como unos auténticos troncos, porque no sé que tienen los colchones de las cabinas que se duerme de narices, eso si, tapados hasta las orejas porque como dije en el día anterior, el aire acondicionado de las cabinas hay que aprender a controlarlo. De hecho por la noche me desperté y me pareció ver algún pingüino por la cabina ....o estaba soñando? Desayuno a la carta en el Duero, churritos con chocolate para comenzar la mañana con buen pie, la verdad es que te ponen una tacita minúscula para mojar 4 churros y no te llega para mucho, pero siempre tienes el bufet para redondear...jejeje.
Vuelta a la habitación para ponerse el bañador que el día es largo y promete. Nuestro cabinista Ricardo siempre solícito nos saluda y nos pregunta que tal el día, si necesitamos algo, etc. Un tipo simpático, tranquilo y que inspira confianza, hondureño que lleva mas de 8 años en cruceros, y este año lleva unos cuantos Brisas del Mediterráneo a sus espaldas. Él fue nuestra mejor fuente de información para las escalas, dudas, etc.
A lo tonto lo tonto eran las once y nos subimos al solarium a tomar el sol para hacer tiempo antes de encontrarnos al resto de aliens, los que nos vimos y los que no en la primera noche del 360º. La segunda quedada era en el bar panorama a la hora del vermut y para allí nos fuimos con todas las ganas del mundo, el calor apretaba y los mojitos me llamaban desde el bar... A todo esto Softe & Family me localiza y me llama para unirme a ellos y a Cactuso y claro, el primer mojito cayó, pero los mojitos del Sovereign no son lo que esperaba, en fin que me pase tres días hasta encontrar la combinación perfecta que no me diera ardor y me gustara (a la postre sería gin con limón). Aparecieron más aliens dispuestos para la fiesta. Para no conocernos, las verdad es que el buen rollete imperaba. Luego dicen que las redes sociales no sirven para hacer amistades buenas, que si es todo muy artificial, etc., pero la realidad es tozuda, y los aliens sólo se conocían de un foro y acabaron montando una procesión del silencio que se hizo mítica cada noche en el Soberano, y eso sólo se hace cuando la peña tiene ganas de fiesta, cuando no se agobia a nadie y cuando cada uno es libre de apuntarse a lo saraos sin sentirse obligado, pero tambien cuando cuentas con un tipo místico que hace falta en todo grupo. El motor, el que nos despertaba cuando nos veía dormidos, siempre con ese toque de humor. ¡Qué energía!. Pacooooo, que aun no te conocíamos y ya te echábamos en falta.
En fin, que vermut arriba, birra por alli, aliens sonrientes, nuevos aliens que se incorporaron y de nuevo quedada para la noche en el 360º, nuestro ovni.
Después a comer al duero por que la experiencia del bufett panorama no apetecia repetirla, comida medio correcta, nada que ver con las cenas donde sí ponen platos interesantes y sabrosos, pero es lo que tiene un bufett libre.
La tarde pasó sin mas historia, discurrió entre las hamacas, por que amigos cruceristas futuros, pillar una hamaca el día de "travesía" será toda una aventura ya lo vereis, la gente deja las toallas y se va a hacer la siesta etc, o cuando va a desayunar deja también la toalla y vuelve cuando le place, y así claro con 2800 pasajeros es complicadillo pillar una.
Hoy además era la cena de gala y foto con el capitán (cada dia hay un motivo para hacerte una foto y exponerla para que la compres: cena de gala, entrada al barco, foto del capitán , fotos en el comedor, con niños, sin niños...) Total, que habia que ponerse elegante para la noche de gala, tema que preocupa a todos los cruceristas futuros, que si llevo los gemelos, que las bermudas, que los niños como deben ir. En fin, se trata de no ir muy "cantón" pero esto es como las bodas, los hay engalanados hasta los gemelos y los hay que dan la nota , con o sin estilo, es decir gente muy puesta y gente normal , con o sin americana, eso sí, esa noche sin bermudas los hombres y los chicos. Las chicas con sus vestidos cortos sin problemas y otras con los largos, ellas siempre van guapas, el problema somos nosotros. Tranquilos que en la entrada del comedor no hay" un control" de indumentaria, este ya lo encontrareis en el Vaticano, con la iglesia hemos topado.... ¡¡¡.
De la cena al 360º, para hablar de las primeras excursiones con el resto de aliens, los grupos que había y repescar algun alien que no habíamos localizado. Noche libre para mis pimpollos, que se aburren como ostras con los adultos, así que se van a ver el barco de arriba a abajo. La velada transcurrio entre piñas coladas, risas y buen rollo, eso sí nuestra camarera brasileña (la rarita) se olvidó directamente de nuestro pedido, ya me parecía a mí que me perseguía desde el Spinaker por la tarde hasta la noche en el 360º, mira que el barco es grande! Afortunadamente no llego a seguirme a la discoteca, a la que sabiamente nos cambiamos a la tercera noche.
Última copa y al catre que mañana llegamos a Túnez, la incógnita del viaje. ;
zzzzzz