En esta época del año amanece muy temprano en Holanda, a las 05:00 ya habia bastante luz en el ambiente y a las 06:00 nos estaban dando unos rayos de sol directamente en la cara mientras estabamos en la cama (aquí no conocen lo que son las persianas o las cortinas, para unos pocos rayos de sol que tienen al año dicen que no se los van a perder).
Pues efectivamente, esos rayos de sol tan sólo sirvieron para molestarnos mientras dormiamos por que cuando ya nos levantamos a desayunar se había nublado y puesto a llover. Si vienes a Holanda tienes que tener presente este hecho en la cabeza y que no te frene para hacer turismo, por que aquí lo raro es que no llueva... pero bueno aun así preparamos un plan para un día de lluvía.
Nos fuimos a Leiden, un pueblecito a unos 20 km al norte de La Haya. En dicho pueblo estaba el museo CORPUS. Por la mañana visitariamos este museo y rezariamos para que dejara de llover y poder ver el pueblo después.
Este fue el trayecto del día:
Así que lo dicho, una vez desayunamos, cogimos el coche y a Leiden. El museo del CORPUS está a las afueras de la ciudad en la zona universitaria y consiste en un recorrido por el interior del cuerpo humano, de hecho el cuerpo humano que se visita se ve desde lejos en el exterior del edificio.
Cómo el plan surgió en el día intentamos comprar las entradas por internet ya que tenían descuento pero no dejaban para el mismo día y nos tuvimos que acercar allí a por ellas. Nos costaron 16,50€ a cada uno y encima como es una especie de visita guiada en grupos pequeños, el primer grupo en el que habia hueco era para las 14:00 y eran las 11:00, así que las compramos y nos fuimos a visitar Leiden.
Leiden aunque es grande tiene un aspecto de pueblecito, con casitas bajas y canales. A pesar de la lluvia nos gustó bastante. El centro está peatonalizado por lo que dejamos el coche en un parking a las afueras, viniendo desde la universidad y desde ahí andando. Nada más salir del parking nos encontramos con nuestro primer molino del viaje, luego vendrían otros.

Nos dedicamos a recorrer sus calles y canales, viendo el ambiente, tampoco entramos a ningún sitio en particular.

Una de las zonas que más nos gustó fue la parte del castillo del Leiden. Realmente es un pequeño monte en el interior cómo de un patio de casas. En lo alto del montículo hay una muralla que lo rodea unos árboles y desde la que se puede contemplar toda la silueta de la ciudad. La entrada a esta zona está en el cruce de las calles Burgsteeg con Nieuwstraat.
Después del paseo por el pueblo nos fuimos al museo. A mi no me convenció nada, vamos teniendo el cuenta el precio que pagamos para entrar. vas en grupos de 16 personas como por distintas salas que representan zonas del cuerpo humano y te van contando las funciones a través de una audio-guía. Tener en cuenta que no distinguen entre adultos y niños y para todos es la misma explicación... sólo lo recomiendo si se va con niños, sino no merece la pena. La parte de la visita guiada dura cómo 40 minutos y luego hay otra parte de exposición que ya es por libre pero nosotros no le dedicamos mucho más. Así que después del fiasco del CORPUS, nos volvimos a Leiden a comer, y cómo llevábamos el horario cambiado con estos holandeses mientras ellos cenaban nosotros comíamos en la terraza de un restaurante que estaba situada sobre una barcaza en un canal. Antes de eso al lado del parking nos habíamos comido un arenque en un puestecillo. Es una cosa típica de allí y estaba muy bueno, es como una especie de boquerón en vinagre pero más grande. Te lo comes crudo con un poco de cebolla.
Así que después de comer y dar otro paseo, cuando la gente se empezó a ir a casa a las 17:00 nos fuimos nosotros con ellos.

