Hoy comenzamos de verdad el ROADTRIP, de aquí en adelante iremos avanzando terreno con el coche y durmiendo cada día en un sitio diferente, a veces más planificado y a veces más improvisado. En este caso fue planificado ya que nos habian recomendado visitar Aachen (o Aquisgrán en castellano) ciudad alemana a unos 250 km de La Haya donde fue enterrado Carlomagno y donde hay una fabrica de chocolate Lindt...
Muy cerquita está Maastrich la que será la última ciudad holandesa que visitemos este viaje.
Salimos por la mañana hacia Maastrich desde La Haya, son unos 230 km por buenas autopistas. En poco más de dos horas llegamos. Aparcamos muy cerca del Kruisherenhotel, construido sobre una antigua iglesia.

Desde aquí bajamos andando por las calles adoquinadas hacia la Basiliek van Sint Servaas con una torre de un color rojizo muy llamativo.
Seguimos bajando un poco hasta una enorme plaza llamada Vrijthof, donde la gente huía del sol. Pensábamos que era el centro de la ciudad, pero estábamos muy equivocados ya que este comienza a partir de esta plaza y se extiende hacia el río por estrechas callejuelas donde la sombra daba cobijo a los turistas y lugareños.
Una vez llegamos al río, giramos a la izquierda para volver a subir, esta vez por la plaza del mercado, casi tan grande cómo la anterior pero con mucho más movimiento. En el centro de la misma hay un imponente edificio, el ayuntamiento de Maastrich.

Desde aquí volvemos a subir callejeando hasta el coche para poner rumbo a Aachen. Nuestra primera parada es en la fábrica de chocolate Lindt. La fabrica en sí no se puede visitar, pero anexa a ella hay una tienda donde vende chocolate de todos los tipos y sabores. Es un supermercado dedicado exclusivamente al chocolate. Hay muy buenas ofertas, pero sobre todo cabe destacar unas bolsas donde ponen restos de tabletas que se han roto en el proceso de fabricación y no las venden al público normal y están aquí a un precio genial. Eso sí, las bolsas era de medio kilo para arriba del mismo tipo de chocolate.
Vamos al hotel para dejar las cosas. Hemos reservado en el hotel Stadtnah. No es ninguna maravilla, pero bueno no está sucio y está más o menos cerca del centro. Se encuentra situado justo enfrente de la estación de trenes y no tiene parking, por lo que nos tenemos que ir a dejar el coche al lado de la estación donde hay zona que no es de pago. Despues de comer algo nos vamos andando al centro. Las calles y sus casa son bonitas.

Llegamos al Dom o catedral donde está la tumba de Carlomagno, pero sólo se puede visitar con una de las visitas guiadas que se hace.
Seguimos recorriendo el centro hasta la plaza del mercado, donde se encuentra el Rathaus imponente.
El movimiento por el centro no es fácil, por que se está celebrando una prueba ciclista popular en la que dan vueltas entorno al Dom y la plaza del mercado continuamente.
Aun así podemos fotografiar algunos detalles:

Por último vamos un poco hacia las afueras para ver en el stadtgarten las Termas de Carolus y nos volvemos dando un paseo y disfrutando del ambiente para descansar en el hotel.