Mañana
Hoy toca madrugar, el autobus para Viena sale a las 7:00. Fui andando desde el hotel hasta el centro, y allí cogi linea directa de metro hasta Neplyget.
El autobus lo tenía con Eurolines-Volanzbusz, me salió por 25-30€ ida y vuelta, reservado previamente en internet desde España, creo que me ahorre dinero por hacerlo asi, y si lo haces con más tiempo más barato aún.

El trayecto dura 2:50 - 3:00 horas, y tiene sólo dos paradas, el aeropuerto de Viena, y la estación de autobuses de Viena.
Llegando a la frontera nos paró la policía para hacer un control de identidades.
Para ir al hotel cojo el metro (2€) desde la estación de autobuses. Hay diversos bonos de metro, yo tenía pensado recorrerme laciudad andando casi toda, por tanto, supuse que no me compensaba y compré billete individual. Tardo relativamente poco, ...al salir del metro pregunto por la calle del hotel...un chico amablmente me indica, y oh! parece que me equivoque de parada porque según me comenta la persona que pregunto estoy lejos (20m 30m caminando). Bueno, me gusta andar asi es que no me importa.
Al llegar, igual que en Budapest me indican que el Check-in es a las 14:00, por lo que dejo el equipaje y me voy a conocer la ciudad.
El mapa de mi guía no era muy bueno, por lo que me costó bastante ubicarme, fui a mi bola, sin saber hacia donde iba. La primera sensación de Viena es de elegancia, orden y belleza, a cada calle que giras te encuentras con un edificio majestuoso! llega un momento que paras de hacer fotos por no hacerselo a todo!.

Lo primero que me encuentro, callejeando de casualidad, es la Catedral, grande y imponente en medio de la ciudad. La entrada es gratis, por lo que me decido a entrar. No es tan impresionante como la catedral de Siena u otras, pero es interesante.

La catedral contrasta con el edificio moderno que se encuentra enfrente, (tienda de Zara), el cual según leí fue criticadoprecisamente por tapar parte de la visión de la catedral.
Tengo hambre (no desayune), y veo un puesto de salchichas, asi es que un perrito Bratwurst se convierte en mi primera "comida"en Viena.

Me recorrdo la calle Graben y me encuentro con la Columna de la Peste (Pestsäule),

a continuación, a la derecha, "medio escondida" en un callejón se encuentra la Iglesia de San Pedro (Peterskirche), entrada gratuita y recomendable, es muy bonita tanto por dentro como por fuera.


Caminando veo una tienda curiosa, en la que tienen mazapanes de cualquier cosa que te imagines:

En un plaza cercana tienen unos puestecillos, donde puedes tomar algo (Sturm), comer, comprar mimbre, yo este día no tomé algo, pero sí más adelante.
Sigo caminando y llego a la zona donde se encuentra la Escuela de Equitación Española, El Palacio Hofburg, La Biblioteca, etc


El siguiente paso es hacia Maria Theresen Plaz, donde se encuentra enfrentados dos museos en elegantes edificios.
Siguiendo mi recorrido, paso por la Catedral de San Carlos . Decido no entrar, ya que son 6€ la entrada, no obstante, he leido que es muy bonita por dentro, por tanto quizás compensa entrar.

De camino hacia el hotel, encuentro una plaza, de la que no había oido hablar, pero que me parece muy bonita. La plaza es tiene una fuente, que por la noche tiene luz de colores.

Antes de entrar al hotel, en un bar-restaurante que encuentro paso a comer. Me pido una cerveza de 0,5l y un Wienerschnitzel.


Después de descansar un rato en el hote, salgo de nuevo y visito el Stadtpark que se encuentra al lado de mi hotel. En el se encuentra una estatua de Strauss.

Paso de nuevo por el centro de la ciudad, donde me tomo un Strum Rojo, rico y refrescante.

Hago "ronda" viendo los edificios de noche iluminados: Iglesia Votiva, Parlamento, Ayuntamiento, Hoffburg,




y ceno en el McDonald, por la curiosidad de probar los McNoodles, los cuales no he visto en otros lugares.

Compre recuerdos y vuelvo hacia el hotel, hasta mañana que toca madrugar...