Último día de viaje... y poco que contar.
Tengo que ir desde Viena hasta Budapest en autobús (Eurolines, igual que en la ida) 3h recorrido.
El vuelo era a las 16:00, por lo que el autobús de las 11 era muy justo, fui en el de las 7:00, por lo que me dió tiempo para dar una última vuelta por Budapest.

Me quede hace días con ganas de probar un Kurtos Kalace? (no se si está bien escrito), es un dulce típico que lo preparan al momento, enrollan la masa en una especie del tubo y lo tuestan en las brasas. Huele genial y está delicioso. Es como una chimenea.


Me asomo al Danubio por última vez:

Y vuelta a Madrid...

Espero que el diario os haya gustado y resultado interesante