08/06/12
Nos levantamos hacia las 8, desayunamos y fuimos a pagar el hotel, nos querían cobrar más de la cuenta. Les enseñé el correo de booking.com donde ponía el precio y me dijeron que esto era precio antiguo y que no era su problema ... les respondí que sí, que era su problema y que además queríamos un descuento porque habíamos escogido el hotel para la piscina por el niño y resultó que estaba vacía, ... así que no pensábamos pagar lo que me pedían. Pasamos un mal rato porque el chico decía que él no tenía ningún poder para rebajarnos el precio y yo le dije que llamara a quien fuera pero que no pensábamos pagar más, .. . llamó la jefa y tras una buena discusión aceptó la rebaja ... sobre todo cuando se enteró de lo de la piscina. Estaba muy enfadada.
Pasado el mal rato, nos fuimos a Chichen Itzá. 45 minutos de coche. Nos gustó mucho, pero hay un exceso de turismo para mi gusto ... y habiendo estado en Uxmal unos días antes, Chichen no nos sorprendió demasiado, eso si ... la pirámide de Kukulcán es espectacular.
Al salir nos apartamos de la parte turística y fuimos a comer a un restaurante llamado "La Palapa". 50pesos el menú y buenísimo. Está en la entrada de la zona arqueológica. Estábamos solos y nos contaron que la mayoría de clientela suya es autóctona y ahora era temporada baja. Al terminar de comer fuimos al cenote Ik Il. Espectacular, pero un poco agobiante de gente.
Tras la super refrescada, continuamos con el coche hacia Río Lagartos. Un par de horas de coche. Justo a la entrada del pueblo, encontramos un ejército de cangrejos!! Bajamos del coche y les perseguimos e incluso algún se enfrentó a nosotros! Nos lo pasamos super bien.
Había centenares de ellos y en la carretera había muchísimos de atropellados, ahora bien, cuando vimos donde descansan ... a saber qué comen! mejor no pensarlo! jajajaa
Teníamos una reserva hecha en el hotel Punta Ponto, no nos costó nada encontrar porque Río Lagartos es un pueblo pesquero muy pequeñito. Al llegar pedimos si se podía pagar con visa porque íbamos justos de pesos y si no aceptaban teníamos que buscar un cajero ... y aqui comenzó nuestra odisea!
No cobran con visa y no hay ninguna cajero el pueblo! Cómo??? Pues eso que en Río Lagartos no hay cajeros, lo más cercano está a Tizimín, el pueblo anterior a unos 30-40 minutos. Teníamos el dinero justito para poder hacer una excursión por la zona al día siguiente, así que pedimos si nos aceptarían Euros para pagar el hotel ... nos dijo que sí y pese al cambio no fue excelente, no se pasó y nos sacó del apuro.
Pedimos si había ningún restaurante que cobrara con Visa y nos dijeron que sí ... el único del pueblo uno que se llama La torreja, casi al frente de la caseta del sindicato de pescadores que organiza las excursiones por la zona .... tema solucionado!
Cenamos pagando con visa y así los pesos que nos quedan los podemos usar para la excursión. (Pero la cosa se complicaría ...) Cenamos una parrillada de pescado buenisima! Me levanto para ir a pagar con visa y .... donde tengo la visa? dónde está mi visa?????? en el monedero no está .... sudor frío, sudor cada vez más fría ... donde coño está mi visa?? Laura piensa! El último lugar donde la usé ... el cajero de Izamal! Hace 24 horas! me la dejé en el cajero!! Estamos arreglados! nos quedan 400 pesos en el monedero, la cena vale 320, así que podemos pagar ... pero nos quedamos sin un peso y sin tarjeta de crédito porque el colmo de los colmos es que la de mi marido nos la robaron al inicio del viaje, en el metro de Madrid, así que de dos nos quedamos a 0! !
Después de hacer las gestiones oportunas para anular la tarjeta y asegurarnos de que no la había usado nadie (lo más seguro es que el cajero se la tragó), fuimos a dormir ... pero antes tuvimos que negociar con el hotel si nos podrían descambiar unos cuantos euros a pesos ... sin esto, mañana nos quedábamos sin excursión por Río Lagartos y el viaje hasta aquí habría sido para nada. Por suerte, nos dijeron que sí, evidentemente a un mal cambio y nos pudimos relajar. Sólo nos quedaba la incertidumbre de si al día siguiente podríamos cambiar euros a pesos en algún banco, ya que coincidía en que sería sábado. (Suerte que mi marido es previsor y llevaba euros encima).