MAÑANA EN LA PLAYA ROJA
Es el segundo día en Santorini, así que decidimos visitar la Playa roja. Comenzamos el día desayunando en el apartamento. El primer día Anna nos obsequia con el desayuno. Yogur griego y unas tostadas con mermelada. Que rico el yogur griego!!!!
La playa roja esta cerca de Akrotiri. A la playa roja se accede dejando el coche en un aparcamiento y luego hay que seguir un sendero y bajar unos escalones. Cuando lleguéis ahí no tiene perdida. Os recomiendo llegar pronto, ya que el parking no es muy grande y enseguida se llena. Hay un chiringuito a la entrada del sendero, donde recomiendo comprar agua. También tiene sándwich mixtos para comer y es realmente barato. Decidimos pasar el día en la playa roja. Nosotros nos habíamos llevado unos bocadillos de casa así que pasamos casi todo el día en la playa. La gente que va a la playa roja casi toda es de visita y casi somos los únicos que permanecemos allí más de un par de horas. Cada media hora aparece un barco que te lleva a la Playa Blanca, que esta solo es accesible en barca, pero que nosotros no cogemos.
La playa roja esta cerca de Akrotiri. A la playa roja se accede dejando el coche en un aparcamiento y luego hay que seguir un sendero y bajar unos escalones. Cuando lleguéis ahí no tiene perdida. Os recomiendo llegar pronto, ya que el parking no es muy grande y enseguida se llena. Hay un chiringuito a la entrada del sendero, donde recomiendo comprar agua. También tiene sándwich mixtos para comer y es realmente barato. Decidimos pasar el día en la playa roja. Nosotros nos habíamos llevado unos bocadillos de casa así que pasamos casi todo el día en la playa. La gente que va a la playa roja casi toda es de visita y casi somos los únicos que permanecemos allí más de un par de horas. Cada media hora aparece un barco que te lleva a la Playa Blanca, que esta solo es accesible en barca, pero que nosotros no cogemos.


FARO DE AKROTIRI
Después de haber pasado toda la mañana en la playa roja y parte de la tarde decidimos visitar el faro de Akrotiri. La verdad que es un bonito lugar con unas vistas increíbles de la caldera. La caldera es la parte de la isla donde da al volcán y es casi toda la costa un acantilado. Se dice que Santorini era una isla redonda y que debido a la explosión del volcán se quedo con esta forma tan peculiar de media luna. Desde este punto se divisa el extremo norte de la isla, Oia. Así que después de hacer unas fotos de la caldera decidimos volver al apartamento para ducharnos, cambiarnos y poner rumbo a Oia
. OIA
La carretera a Oia es muy peligrosa, ya que tiene muchas curvas y mucho tráfico. Pero despacito y sin prisa se llega bien. Aparcamos en un aparcamiento a la entrada de Oia, ya que no se puede circular por el casco urbano de Oia. Es un parking vigilado al aire libre y creo k pagamos unos 3€ por dejar el coche. Esta justo a la entrada de Oia, donde comienza a estrecharse la carretera. No os preocupéis que esta bastante bien señalizado. A la salida del parking comienza la zona peatonal de Oia Oia es famoso por su puesta de sol y por sus famosas cúpulas azules. Recomiendo para ver la puesta de sol de Oia llegar antes de las 7 al mirador, sino es posible que no pudieras encontrar sitio. Es impresionante la cantidad de gente que se acerca al mirador cuando esta apunto de anochecer. Parece el metro en hora punta.!!
Nosotros damos un paseo por su avenida, ya que hemos llegado pronto y nos paramos para ver la panorámica de sus casas que están en el acantilado. La mayoría son hoteles preciosos. Esta es la parte de la isla más cara para alojarse junto con Fira. Paramos también para comprar unos regalos y continuamos la visita. Para ver las cúpulas azules es necesario girar en un callejón a la izquierda, no es muy difícil de encontrar. Hacemos la típica foto de rigor y nos encaminamos hacia el mirador. La calle se va llenando de gente y más gente y al llegar al mirador… SORPRESA!!! No cabe ni un alma. Así que cogemos un sitio como podemos y vemos la puesta de sol. Para mí la puesta de sol en Oia está un poco mitificada. Hay numeroso puntos de la isla donde esta es mucho más bonita y sin esa cantidad inmensa de gente. En la siguiente etapa comentare un sitio. Es increíble. Después de la puesta de sol y como ya habíamos visto Oia, decidimos ir a Kamari, a los restaurantes del paseo marítimo a cenar. Hay numerosos restaurantes con unas vistas muy bonitas a la playa de Kamari. Nosotros decidimos cenar en un restaurante que tiene la carta en español, todo un detalle. Cenamos unos calamares, una ensalada griega, un plato de pasta y ternera al estilo tradicional griego, unos filetes de lomo en salsa picante, 2 cafés y 3 jarras de cerveza de medio litro por 37€. Además el camarero que nos atendió muy amable, y el cual chapurreaba algo de español y con el cual mantuvimos una pequeña conversación. Con un servicio así da gusto dejar la propina correspondiente. Luego tomamos unos mojitos al lado del la playa y a casa a descansar que mañana será otro día
.

Nosotros damos un paseo por su avenida, ya que hemos llegado pronto y nos paramos para ver la panorámica de sus casas que están en el acantilado. La mayoría son hoteles preciosos. Esta es la parte de la isla más cara para alojarse junto con Fira. Paramos también para comprar unos regalos y continuamos la visita. Para ver las cúpulas azules es necesario girar en un callejón a la izquierda, no es muy difícil de encontrar. Hacemos la típica foto de rigor y nos encaminamos hacia el mirador. La calle se va llenando de gente y más gente y al llegar al mirador… SORPRESA!!! No cabe ni un alma. Así que cogemos un sitio como podemos y vemos la puesta de sol. Para mí la puesta de sol en Oia está un poco mitificada. Hay numeroso puntos de la isla donde esta es mucho más bonita y sin esa cantidad inmensa de gente. En la siguiente etapa comentare un sitio. Es increíble. Después de la puesta de sol y como ya habíamos visto Oia, decidimos ir a Kamari, a los restaurantes del paseo marítimo a cenar. Hay numerosos restaurantes con unas vistas muy bonitas a la playa de Kamari. Nosotros decidimos cenar en un restaurante que tiene la carta en español, todo un detalle. Cenamos unos calamares, una ensalada griega, un plato de pasta y ternera al estilo tradicional griego, unos filetes de lomo en salsa picante, 2 cafés y 3 jarras de cerveza de medio litro por 37€. Además el camarero que nos atendió muy amable, y el cual chapurreaba algo de español y con el cual mantuvimos una pequeña conversación. Con un servicio así da gusto dejar la propina correspondiente. Luego tomamos unos mojitos al lado del la playa y a casa a descansar que mañana será otro día

