Nos levantamos a las 8. Hemos dormido bastante bien. Salimos del hotel en torno a las 9, dejándonos las llaves dentro de la habitación.
Decidimos dejar las mochilas en la consigna de la estación de tren. Allí nos dicen que si las dejamos y luego vamos a recogerlas nos cobran 3$ por mochila. En cambio, las podemos dejar facturadas, que nos sale gratis. Decidimos facturarlas.
Vamos a dar un paseo que viene recomendado en la Lonely. Es por la ciudad vieja. Durante 2 horas damos un paseo por la zona.
La zona es muy bonita, con calles adoquinadas y casas de piedra muy chulas. Están todas las calles muy limpias.
Visitamos también la zona del puerto.
Volvemos al casco viejo y visitamos un antiguo mercado muy bonito.
Entramos en el ayuntamiento. Es gratis y tiene una sala principal con una exposición y la antigua sala del consistorio.
Después de dar el paseo vamos a tomar algo a una cervecería enorme. Hasta ahora, salvo en un sitio, todos los pub donde hemos estado son sitios enormes.
Hemos decidido comer en un vietnamita, cerca del barrio latino. Se pone a llover y cada vez con más ganas. Llegamos al restaurante y, horror, está cerrado. Vaya ojo tenemos. Para llegar al restaurante hemos pasado por Chinatown, que es como todos los barrios chinos: lleno de chinos, de tiendas que venden de todo, con puestos de comida en las aceras y un olor peculiar.
Decidimos ir a la calle principal del barrio latino porque hay varios restaurantes. Finalmente entramos en una cervecería, que es otra sucursal de la cervecería en la que hemos estado antes tomando una cerveza.
Comemos una hamburguesa y unas salchichas. No está mal pero es caro. Pagamos 40€ por los 2 plantos y 2 pintas y media.
Es curioso que cuando pagas con tarjeta tienes que poner en el datáfono la propina. Qué profesionales!!!
Salimos y sigue lloviendo. Qué pereza!!! Otra de las cosas curiosas es que los bares, tiendas u otros locales tienen cajero dentro. Queremos sacar dinero y, después de un buen rato, no vemos ni un solo banco así que probamos a sacar dinero en los cajeros de un par de bares. No hay éxito.
Vamos a ver un parque. Por el camino conseguimos sacar dinero en el cajero de un chino. Además de la comisión que te cobra el banco estos cajeros te cobran la suya propia.
Como no para de llover, pasamos de ir al parque y vamos a ver una iglesia. De allí nos vamos al museo de bellas artes, que es gratuíto y está cerca. En el museo estamos cerca de una hora. No es muy grande y no está mal.
De allí vamos ya a la estación de tren. Los trenes tienen hora de embarque, como los aviones. Compramos en una tienda de la estación un convertidos de enchufes porque nos olvidado el nuestro.
Nos montamos en el tren. Está bastante bien porque tiene mucho espacio.
El viaje dura 15 minutos más de lo previsto, que eran 3 horas. Para no tener nada para leer (lo tenemos todo en las mochilas) no se nos hace muy pesado. Eso sí, a ratos damos cabezadas porque estamos hechos polvo.
Llegamos a Quebec a las 21:17. Nos acercamos al vagón donde están las maletas. Empiezan a sacarlas y las nuestras no salen. Al principio pensamos: "Qué mala suerte que van a salir las últimas". Una vez que han sacado todas pensamos: "Qué mala suerte que nos las han perdido". Preguntamos y nos dicen que vayamos a la terminal. Al final resulta que han venido en otro tren y las tienen en una sala. Respiramos.
Tenemos intención de ir andando al B&B porque está a 15 minutos pero está jarreando así que cogemos un taxi. Nos cuesta 6,40€ y le damos 20. El taxista se mosquea porque dice que no tiene cambio. Nos dice que busquemos nosotros el cambio. Al final conseguimos encontrar monedas sueltas y le podemos pagar cambiado.
La señora del B&B nos está esperando en la puerta. Como son las 10 de la noche, nos cuenta cosas pero no se enrolla mucho. Nos dice dónde podemos cenar a esa hora, que en Canadá ya es muy tarde.
Dejamos las mochilas y vamos a cenar. El hotel es el Chez Marie Claire (100€ la noche). Es una casa antigual dentro de las murallas, por lo que está muy bien situada. La habitación es grande y está bien. La única pega es que el baño está fuera y es muy pequeño, lo que es algo incómodo.
Acabamos cenando en un McDonalds porque no estamos muy seguros de que nos den de cenar en un restaurante y eso que, como es sábado, hay bastante ambiente.
Después de cenar vamos a una cervecería y de ahí a dormir. Por fín mañana no tenemos ningún viaje. Nos quedaremos en Quebec 2 días.
Exacto, para fauna es mejor que USA. Permíteme envidiarte un poco (envidia sana