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LAS ROCOSAS DE CANADA. YELLOWSTONE Y GRAND TETON. -Diarios de Viajes de Canada- Alejandria
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Diario: LAS ROCOSAS DE CANADA. YELLOWSTONE Y GRAND TETON.  -  Localización:  Canada  Canada
Descripción: Viaje de diez días por los Parques Nacionales de Banff, Yoho y Jasper enlazado con una escapadita a EEUU. Tres días completos en Yellowstone y dos días no completos en Grand Teton. Un viaje extraordinario explorando y disfrutando muchos de los puntos destacados en el conjunto de Parques Nacionales de Canada declarados como Patrimonio de la Humanidad en 1984. Y alucinando con las maravillas de Yellowstone y los paisajes de Grand Teton.
Autor: Alejandria   Fecha creación: 
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Etapas 1 a 3,  total 20
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Etapa: Viaje y Llegada a Cammore  -  Localización:  Canada Canada
Fecha creación: 04/11/2015 23:32  
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En realidad nuestro viaje comenzó con el traslado a Madrid el 29 de Junio, (una tarde infernal de 41º en Madrid, que ni pasear apetecía), para estar descansados y afrontar la larga travesía en avión y posterior retraso de 8 horas en nuestro calendario habitual. El día 30 de junio nos iríamos a dormir ocho horas más tarde de nuestra rutina. Realmente nos fuimos a la cama entrado ya el día uno de julio.

Volamos con Air Canada: de Madrid a Toronto y de Toronto a Calgary. El vuelo partía a las 13:30 y nuestra hora prevista de llegada a Calgary es a las 19:26. Pero la primera en la frente.

El vuelo salió con hora y media de retraso, sin causa justificada. En mitad del recorrido me da por pensar que por mucho que recuperen tiempo en el vuelo lo más probable es que perdamos el vuelo siguiente a Calgary. Pregunto y ya lo tenían ellos cambiado por otro vuelo dos horas más tarde del previsto. Sin notificarlo. Estupendo. Llegamos cuando ya es de noche, para enfrentarnos por primera vez a las autopistas de Calgary.

En el aeropuerto de Toronto tuvimos que hacer los trámites de entrada a Canada y pasar por la aduana. Para ello te dan un impreso en el mismo avión que no es complicado de rellenar. Pero entre lo que había leído de que hay que declarar lo que llevas, que llevábamos algunos productos de comida (nada de embutidos ni lácteos) y una anterior experiencia negativa cuando fuimos a Canada Este, hace ocho años, estaba bastante nerviosa. El viaje de hace ocho años fue un viaje organizado y aún así nos tuvieron de ventanilla en ventanilla porque estaban empeñados en saber cuántos cigarrillos y alcohol llevábamos y no se creían que les dijéramos que nada. Nos sentimos como inmigrantes indeseables. No fue agradable.

Las cosas ahora creo que son distintas. Pese a que había contestado en una casilla positivamente (referida a alimentos) pasamos la ventanilla de la aduana sin problema, solo las preguntas rutinarias, porqué viajas, cuantos días vas a estar ….. Lo que estaba más complicado era recoger tu equipaje y luego pasarlo a una cinta transportadora. Y fue lo más complicado porque uno no se cree que sea así de fácil y más cuando ves a gente en unos mostradores checkeando al lado de dicha cinta. Pero es así de sencillo, si pasas la aduana solo recoges la maleta y la subes en la cinta que te indican, no hay que pasar por ningún mostrador.

El vuelo hasta Calgary desde Toronto dura casi cuatro horas. Y no te dan absolutamente nada para comer. Funcionan como una low cost, vendiendo las bebidas y los bocadillos insípidos que venden las aerolíneas. Nunca pensé que Air Canada actuara de dicha forma. En el vuelo a Toronto nos dieron una de esas comidas de avión y luego un vaso de agua y unas galletas.

Así que además de no dormir, en todos los vuelos fuimos con luz, tampoco comimos. Si lo llegamos a saber, algo nos hubiéramos comprado en el aeropuerto de Toronto, aunque tampoco nos sobró el tiempo. También tuvimos que llamar desde el aeropuerto al alojamiento de Cammore para avisarles que llegaríamos después de las 10 de la noche, hora tope de su recepción.

Y es que a las diez de la noche aún no habíamos aterrizado porque, para qué van a ser puntuales, otro retraso de más de media hora le da un punto añadido de emoción al viaje.

Menos mal que el horario de la agencia de alquiler de coches, Hertz, era más amplio. Y aquí nos aguardaba otra agradable sorpresa.

El alquiler de este coche y el que alquilamos en Estados Unidos lo hice a través de Autoescape, (me daban mejor precio y cobertura de seguros que no hacían Rentalcar ni Autoeurope, pese a que los llamé por teléfono para ampliar la cobertura de los seguros), el de Estados Unidos me lo confirmaron enseguida, pero en Calgary elegí hasta tres coches y en todas me contestaban, después de esperar algunos días y mediar algunas llamadas, que no había disponibilidad de dichos coches. Ya cansada lo reservé telefónicamente diciendo que me dijeran cual tenían disponible. Me aconsejaron un Kía Rio que era más amplio que el último que había escogido, que no recuerdo pues lo cambié hasta tres veces, como ya he mencionado. Que tenía un maletero amplio y la política de tanque lleno –lleno, que yo quería.

Pues aquí nos dicen que no tienen ese coche disponible y que nos dan uno similar, un Fiat 500 Cabrio. No entiendo mucho de coches, pero me sonaba que este podía ser más pequeño y nada de similar. Entre lo cansados que estábamos, la hora tan tardía que era, el señor que nos atendía al que no entendíamos casi nada, ni se esforzaba por ello, solamente quería que le contratáramos un seguro adicional por 500 dólares canadienses, ahí es nada, más que el alquiler del coche, optamos por no discutir demasiado, contratar el conductor adicional e irnos ya para nuestro destino. Nos dan las llaves y nos indican el parking dónde se encuentra. Cuando lo vimos se nos calló el techo del parking encima, aquello era un huevo, con techo descapotable y nuevo, pero un huevo. Y el maletero, solamente cabía una maleta, la otra tuvo que ir en el asiento trasero. Tentados estuvimos de volvernos y reclamar o intentar contratar una gama superior. Pero el cansancio y las ganas de llegar a nuestro destino pudo más. Nos quedaban más de 120 km. hasta Cammore. Luego en todo el viaje mi marido bromeaba diciendo que éramos la deshonra del país, todos los coches grandes y el nuestro minúsculo. Que no le hiciera eso nunca más. Aunque vimos algunos, exactamente igual al nuestro.

Aquí se supone que son los coches automáticos. Saliendo del parking, como se suele ir en una marcha corta, no notamos nada. Ya en plena carretera de salida del aeropuerto le notamos un ruido raro, como cuando vas en primera circulando a más velocidad. Parados en mitad de la nada. Tal parecía. No había luces, no circulaba nadie. Eran más de las once, tampoco es que fuera plena madrugada. La noche negra, con nubarrones por todos lados, la única luz era la lejana de unos relámpagos, encima ¡tenemos tormenta!. La guinda final fue que a mi marido le parecía que el coche no tenía gasolina, y como estaba todo desierto, averigua dónde encontramos una gasolinera. Teníamos un panorama tormentoso, tal y como veíamos allá en el horizonte. Y es que el cansancio, los nervios, no son buenos aliados. Gracias a que el tom tom se portaba correctamente. Al poco descubrimos que, aunque automático, a la palanca había que darle un pequeño toque para que cambiara de marcha y que el indicador de la gasolina era distinto y lo que marcaba en blanco era en realidad lo que tenía lleno de gasolina. La tormenta seguía lejana. Casi a la una de la madrugada llegamos al hotel The Drake Inn en Cammore, dónde teníamos reservada habitación. Nos habían dejado las llaves y una nota en un buzón exterior.

Nos parecía increíble que ya estuviéramos allí!. Lo que no podíamos creernos es que en todo el camino no hubiéramos visto ningún coche, (un camión lejano desviándose a otra autopista). Visto lo visto, nos pareció muy razonable que no hubiera nada abierto en Cammore para tomarnos algo. Así que ligeritos para la cama.

De este alojamiento no puedo opinar ni bueno ni malo, hizo su función de punto de enlace entre Calgary y nuestro siguiente destino. Es de los de tipo motel, funcional. Pero dormimos bien, que era lo que necesitábamos.

Como nuestro vuelo tenía previsto llegar a las 19:26 h. y el tiempo que se tardaba en llegar a Cammore, según google, era de 1,21 h.(que no es cierto), busqué este alojamiento cercano a Banff, pero mucho más barato que los que había libres en Banff en ésa fecha. A toro pasado, pienso que lo más inteligente hubiera sido quedarnos en algún hotel cercano al aeropuerto de Calgary.
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Ver Etapa: Viaje y Llegada a Cammore



Etapa: Cammore, Banff (Sunshine Meadow y Gondola) y llegada a Field. 1 de Julio  -  Localización:  Canada Canada
Fecha creación: 04/11/2015 23:41  
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Sobre las 7:30 ya estábamos despiertos, sin necesidad de despertador.

El Drake Inn tiene las habitaciones dispuestas como los moteles, con las puertas de acceso al exterior. En nuestro caso, un pabellón de dos plantas, la puerta daba a una galería que hacía de corredor para todas las habitaciones. Como la noche anterior no vimos nada, me asomo a la galería y lo primero que me recibe es una maceta de begonias rojas de hojas brillantes y mojadas, así como un día espléndido, las nubes van desapareciendo y el sol comienza a ser visible. Todo está mojado, la tormenta parece que también descargó por aquí, afortunadamente con nosotros ya a resguardo. Alcanzo a ver el río Bow y parte del amplio rango de altas y escarpadas montañas que rodean Cammore. Me parece un gran comienzo.


Lo primero que hacemos es salir para buscar un sitio dónde poder desayunar. Nos dirigimos al centro de la ciudad por la calle más cercana que, luego supimos, era la principal, la Main Street, (calle 8). Como no sabemos a dónde vamos, nos dejamos llevar por el instinto. Vimos una señal de parking gratis y allí nos desviamos. Nada más salir del parking dimos con un café que tenía buena pinta y bastantes parroquianos a tan temprana hora. Era el Beamer’s Coffee Bar. Tienen mucha variedad de cafés para escoger así como comida, salada, dulce, caliente.. Nos dejamos aconsejar por ellos. Fue el mejor desayuno de todo el viaje.

Cerca encontramos una grocery y entramos a comprar provisiones para algunos días pues nos habían dicho que en Field no había dónde comprar. Pensamos que sería más barato que en Banff. Creo que no, por el estilo.

Y es que Cammore ya es una ciudad con grandes infraestructuras para turistas, desde que se celebraron los Juegos Olímpicos de Invierno en Calgary en 1988, ya que algunos de ellos fueron derivados a esta ciudad. Toda la Main St. se encuentra plagada de tiendas, restaurantes, bares… Y bonita, muy bonita. Fue una agradable sorpresa. Y lo que más destaca, el majestuoso telón de fondo de las montañas que la rodean, la Grotto Mountain, Mount Lady Macdonald, Mount Lawrence Grassi y, sobre todo, las Three Sisters.



Tan de mañana ya notamos bastante ambiente, tenía algo de …. festivo?. Pues efectivamente era festivo. El 1 de Julio es el Canada Day. En la nota que el hotel nos había dejado con las llaves, que no habíamos leído, nos indicaban los actos preparados para este día en Cammore, resaltando su Canada Day Parade y unos fuegos artificiales posteriores. Pero, esto sería en la tarde y nosotros tenemos otros planes.

Cammore se encuentra a veinte kilómetros de Banff. Por ello no tardamos mucho en estar aparcando en una de las calles laterales de la Banff Avenue.

Lo primero que hacemos es llegarnos al Centro de Información, situado en la calle Elk. Aquí el ambiente es muy festivo también. Nos atiende una chica con una bandera de Canada en la coleta del pelo. Reparten banderitas y pin de Canada. Compramos el pase anual de los parques nacionales, (136,40$), pedimos los folletos de las rutas de la ciudad y del parque, e información de cómo llegar a nuestro próximo destino. La chica se empeña en que firme el pase de los parques y casi a la fuerza tuve que echarle un garabato con el rotulador que ella puso en mi mano y que casi dirigió. Será para evitar que se traspase. Pero el pase estuvo colgado todos los días en el retrovisor del coche y absolutamente nadie nunca quiso comprobar la firma.

Nos vamos para Sunshine Village. Saliendo por la Banff Avenue a la Trans Canada Hwy (Carretera 1) y siguiendo dirección Lake Louise, a los pocos kilómetros hay señalado un desvío para Sunshine Village. Pero no es un pueblo como yo creía. Es un conjunto de edificios que forman la infraestructura para la estación de esquí del mismo nombre y un gran parking. Ahora tan solo está abierto parcialmente uno de esos edificios, como cobertura y oficina de venta de ticket para la lanzadera que sube 5 km. por una mala carretera de tierra con muchas curvas hasta el Trail Centre de la propia estación de esquí. Se salva un desnivel de 500 m. de dura y aburrida subida entre los árboles. Estos buses son los típicos amarillos con ruedas especiales para andar por este terreno. Son los únicos autorizados, los coches particulares y otros buses no pueden subir. El precio de ida y vuelta es de 27$.

Esta va a ser nuestra primera ruta en tierras canadienses. Y qué mejor que estrenarnos con la que es considerada como la primera ruta de senderismo de un día de todo Canada, así clasificada por la guía Discover Canada de Lonely Planet: Sunshine Meadows. Aunque la vamos a comenzar algo tarde. Cogemos la lanzadera de las 11 y se tarda como una media hora en llegar arriba.

El Trail Centre se encuentra a 2.200 m. de altitud. Desde el mismo salen dos rutas posibles, las cuales, a su vez, luego tienen alguna que otra variante. Nosotros comenzamos por la de la izquierda, el Rock Isle Trail.
Comienza subiendo y nada más transcurrido un kilómetro esta ruta se adentra dentro de la provincia de British Columbia. Toda la ruta, a excepción de este kilómetro, va por esta provincia limítrofe con la de Alberta. También en este límite se encuentra la llamada Great Divide, la divisoria continental de aguas que se extiende por EEUU hasta América del Sur. Los ríos por el oeste se dirigen al Pacífico y por el Este al Atlántico. Hay paneles que lo van contando. También por este punto hay un desvío del camino que lleva hasta el Mount Assiniboine, una ruta de alta montaña muy conocida por aquí por ser este monte el que llaman el “Matterhorn Canadiense” por su parecido al del mismo nombre en Suiza.






Tan solo 400 m. más adelante hay un mirador llamado Rock Isle Viewpoint desde el que se tiene una fabulosa panorámica. El Rock Isle Lake resalta por su colorido y por lo vistoso de su isla, cubierta de pinos que se reflejan en el agua del lago. En todo nuestro alrededor, los prados alpinos que aún no están repletos de flores y en la lejanía, montañas y picos por doquier, entre ellos parece atisbarse el M.Assiniboine.




Un poco más adelante la ruta se vuelve a bifurcar. A la derecha se puede conectar con la otra ruta que sale del Trail Centre, Twin Cairns Meadow Park Trail, y siguiendo adelante se llega a los otros lagos alpinos. Nosotros seguimos adelante para, a la vuelta, conectar con la Twin Cairns.

El camino comienza a bajar hasta casi el nivel del lago y discurre entre tramos de gran vegetación, y en todo este recorrido se va rodeando el Rock Isle Lake por lo que no se pierden las bonitas vistas del mismo y su isla, sino que se ven con distinta posición.






Poco más de otro kilómetro se alcanza el Grizzly Lake y por su orilla el sendero comienza a subir hasta el Simpson Viewpoint. Un mirador espectacular desde el que no se ven los lagos sino todo un mar de montañas vertiendo hacia un valle cruzado por un rio, todo ello perteneciente a British Columbia.





Se sigue subiendo hasta el Larix Lake y se rodea casi por completo este lago. Se atraviesan tramos preciosos en los que los pinos y montañas se van reflejando en el lago. De vez en cuando aparecen extensiones de flores silvestres de distintos colores, entre las que destaca la Indian Paintbrus ó Castilleja de color rojizo.






El sendero, una vez que se ha pasado el primer lago, hace como un gran círculo de 2km. que se puede circular en el sentido que uno quiera. Nosotros lo hicimos de la forma indicada.
Una vez acabado el sendero circular desembocamos en el sendero que retorna a Rock Isle Lake y de aquí al Trail Centre para volver a coger la lanzadera. Desechamos el conectar con la otra ruta porque me he dado cuenta que mi teléfono móvil no lo llevo encima y que lo más probable es que lo haya olvidado en el hotel.

Mientras esperamos la lanzadera de las 2:30 (pusieron dos buses porque el primero se llenó enseguida), en el único bar del Trail Centre, nos tomamos un perrito caliente que estaba riquísimo. No es que hubiera mucho dónde elegir, pero al menos estaba sabroso.

Es un senderismo fácil, aunque en altura, no hay excesivos desniveles. La ruta que hicimos es algo más de 5 km. que se puede hacer en dos horas, haciendo muchas paradas y disfrutando del entorno. Y es que de eso se trata, de contagiarse de este aire limpio de media montaña poniendo a funcionar casi los cinco sentidos. Estos prados alpinos son la principal muestra de flores silvestres alpinas, al parecer las hay de muchas variedades. Y digo al parecer porque no tuve la suerte de disfrutarlo ya que aún no habían florecido del todo. Su época de esplendor es algo más entrado el verano.

Cuando llegamos al parking ya había cobertura y pudimos llamar a mi móvil desde el de mi marido. Me contestaron los del hotel, porque, efectivamente, lo había olvidado en la habitación. Allí me lo tenían guardado. Eso sí, perdimos un tiempo valioso en ir a Cammore otra vez y volver, y ello nos trastocó un poco el programa del día.

Como hacía un día tan estupendo decidimos subir al monte Sulphur. Son 5,5 km. (y otros tantos de vuelta) con un desnivel de más de 600 m., en un sendero que trascurre por medio de bosque. En este caso pensamos que gastarnos 39,95$ nos ayudaría a ahorrar esfuerzo y tiempo, ambos muy necesarios en este tipo de viajes, y subimos y bajamos en La “Góndola”. Es una atracción turística de las más populares de Banff y esperábamos encontrarnos multitudes. Pero no fue para tanto. Quizá porque era ya cerca de las 5 de la tarde y a esta hora los grupos organizados ya están finalizando sus itinerarios y porque mucha gente también estaba pendiente del gran desfile que tendría lugar en la ciudad con motivo del día de Canada, a las 5:30.

Para llegar hasta el edificio de la góndola tuvimos que atravesar Banff y aprovechamos para ir viendo el río Bow, los Cascade Garden y el edificio del Banff Spring hotel (de la estupenda cadena Fairmont).

Compramos el ticket y enseguida subimos sin tener que hacer cola. En cinco minutos estábamos arriba.
Una de las cosas que dice su publicidad es que verás más montañas en un momento que la mayoría ve en su vida. Puede sonar a exageración. Pero realmente desde arriba ves mares de montañas, hasta seis cadenas montañosas. El valle del río Bow, la ciudad de Banff y sus alrededores…, vistas de 360º que no te dejan indiferente.





El telecabina sube al monte Sulphur pero no te deja en su cima. En la terminal hay un restaurante, tienda de regalos y aquí conecta con el sendero por el que se sube a pie. En esta zona de cruce con el sendero suele haber algún pequeño rebaño de cabras salvajes que ya están bastante domesticadas y acostumbradas a ver gente.


Por el otro extremo se puede subir hasta la cima a través de una pasarela de madera de 1 km. que va por las crestas y por ello tiene bastantes escaleras de subida. Es un recorrido interpretativo con varios paneles informativos de distintos temas relacionados con el paisaje que se divisa, con el propio monte Sulphur, el nombre de las montañas más destacadas …. Y, por supuesto, varios miradores que son el atractivo principal.







El monte Sulphur obtuvo su nombre por las fuentes termales que hay en su ladera (Cave Basin por ejemplo) y el olor que de ellas se desprendía. Su cima más alta es Sanson Peak. En esta cima hubo un observatorio meteorológico desde 1903 a 1930 al que subió unos 1000 veces (las últimas con una cierta edad), a recoger datos, Norman Sanson. Por tal motivo a esta cima la bautizaron con su nombre. Hay un pequeño edificio de piedra que es considerado lugar histórico nacional porque en el mismo hubo una estación de estudio de rayos cósmicos, la más importante de Canada, desde mediados de los años 50 hasta 1978. A sus pies las vistas del valle del río Bow son impactantes por su verticalidad.

En la base de la góndola hay un Starbucks que presume ser el de más altura de todo Canada. Se sirven unos frappuccinos riquísimos.

Dimos por finalizada nuestra jornada en Banff y nos pusimos en camino rumbo a Field. Aunque ya no teníamos tiempo de llegarnos a Johnston Canyon, enfilamos la Bow Valley Parkway (A1) para ir conociendo esta carretera escénica.

La A1 es más lenta que la Hwy pero sus paisajes bien lo merecen. Hay estampas preciosas a su paso por los Hillsdale Meadow.




Es propicia también para ver muestras de animales salvajes, si bien nosotros no vimos nada. Tampoco lo esperábamos. En Castle Juntion le hicimos caso al tom tom que llevaba todo el recorrido queriendo desviarnos a la Hwy. En el puente sobre el río Bow hay unas preciosas vistas de Castle Mountain con el río Bow a sus pies.


La Transcanadiense tampoco desmerece como carretera escénica. El rio Bow, visible en muchos tramos, la va acompañando, así como la visión de Castle Mountain que se prolonga un ratito para dar paso a la imponente y majestuosa presencia de Mount Temple.



En el cruce con Lake Louise, tomamos la rápida decisión de retrasar nuestra llegada a Field y llegarnos hasta el Lago Morraine, aprovechando la tarde tan bonita de sol, que no sabíamos si volvería a repetirse.

Apagamos el tom tom porque lo estábamos volviendo loco y él a nosotros diciendo a cada instante –de la vuelta cuando sea posible. No lo volvimos a poner en funcionamiento hasta que volvimos a Calgary.

Fue una delicia este desvío. Los últimos rayos de sol brillaban sobre el glaciar que hace de sombrero blanco del Mount Temple, cuya cara norte se encontraba enfrente de nuestra visión en la carretera y a ratos entre los abetos. Luego paulatinamente fueron apareciendo en escena los formidables “Ten Peaks”. Y el Lago Morraine. Uffff, mi primera visión de este soñado lago. El sol de la tarde ya no daba ni en los picos ni en el lago. Como teníamos pensado volver, no nos paramos más que un ratito. Solamente hicimos alguna foto desde el borde mismo del lago y no subimos al promontorio. Creo que desaprovechamos la ocasión porque a esta hora había un leve efecto espejo sobre la superficie del lago que desde arriba hubiera estado mucho mejor.








A Field llegamos pasadas las 8 de la tarde. Es un pueblo pequeñito pero muy resultón. Tenemos reserva en Varn Horme Guesthouse. Es una sola vivienda en la que viven sus dueños y alquilan el sótano. Aquí vamos a pasar nuestras siguientes cuatro noches.

Tenía expectativas con este alojamiento. No por la casa en sí, sino porque su dueño, que también es guía de montaña en las Rocosas, en los correos que nos intercambiamos nos había ofrecido la excursión al lago O’Hara y por supuesto le había dicho que sí ya que no había conseguido plaza en el bus. Al parecer algunas plazas las reservan para los guías de montaña. Si bien le había dicho de compartir la excursión con otros interesados porque de forma individual para nosotros solos, se disparaba de precio.

Expectativas que se volatilizaron en cuanto llegamos pues es lo primero que le pregunté. Resulta que al día siguiente se marchaba a Francia con sus hijos, la esposa se quedaba en la casa. Me pone como excusa que no había conseguido formar grupo. Con el disgusto ya ni la casa me gustó. Me pareció un sótano algo lúgubre y con humedad.

Respecto al bus para subir al lago O'Hara, no me rendí. Al final no logramos subir al lago O’Hara. Pero no sería porque no lo intenté.
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Ver Etapa: Cammore, Banff (Sunshine Meadow y Gondola) y llegada a Field. 1 de Julio



Etapa: Lake Louise. Ruta combinada de Lake Agnes y Plain of Six Glaciers. 2 de Julio  -  Localización:  Canada Canada
Fecha creación: 05/11/2015 16:13  
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No dormimos mucho esa noche y por ello no nos levantamos todo lo pronto que yo quería. Aún así estábamos antes de las 8 en la parada del autobús al lago O’Hara. El aparcamiento no está lejos de la Hwy en su trayecto de Field a Lake Louise. Aquello se encontraba lleno de gente. Hablamos con la empleada del parque que lleva el control de las reservas que nos dice que está todo completo. Nos apunta en su libreta, pero ya hay otras anotaciones anteriores a la nuestra. Allí esperamos nosotros y otros cuantos más hasta las 8:30. Solamente tuvo suerte una pareja. El resto nos tuvimos que marchar, una pareja comenzó a subir andando. Mi marido se negó en rotundo a subir andando 11 km. por carretera. Hace un día despejado y con buenos pronósticos, es normal que no haya ninguna anulación.

Así que nos vamos para Lake Louise. Hay que aprovechar bien el día de sol que se presenta.

Pasando el Lake Louise Village, a unos 4 km. por la Lake Louise Drive, llegamos al parking cerca de las 10 de la mañana, estaba muy completito, aunque encontramos hueco enseguida. Lo de que el lago Louise es uno de los destinos más turísticos de las Rocosas Canadienses lo pudimos comprobar enseguida, además de por el parking casi completo. Multitud de personas se agolpaban sobre los puentes que salvan el arroyo natural de drenaje del lago (que también se llama Louise) intentando conseguir una foto sin elemento humano que la interrumpa e inmortalizándose delante de esta preciosidad.
Sus aguas turquesa se alargan delante del telón de fondo del Monte Victoria y sus dos glaciares. La magia que desprende el lugar es difícil captarla integrándose en esta multitud. Hay que alejarse e intentar bordearlo para evitar el gentío, pero en estos meses de verano, siempre encontrarás gente por doquier. Si bien existen ciertas horas del día en que es posible verlo, sino en soledad, con muy poquita gente.



El lago Louise es un claro ejemplo de lago glaciar. Su cuenca se formó hace miles de años por la acción del glaciar Victoria que en su día cubría todo el valle, esculpiendo las montañas que lo rodean en su retroceso y dejando atrás las piedras arrastradas que formaron una presa natural para detener las aguas del hielo derretido. Estas aguas del hielo del glaciar derretido transportan una especie de limo que se deposita en el fondo del lago aportando este color tan característico y tan bonito.

Nada más adentrarnos en el camino que bordea el lago, enseguida se encuentra el desvío para iniciar el sendero de ascenso a Lake Agnes. Un sendero de unos 3,5 km. con un desnivel de 385 m. También hay muchísima gente que inicia este sendero, aunque a lo largo del mismo tampoco se nota tanto. Hasta el lago Mirror hay 2,7 km. de subida casi continua, si bien la misma es progresiva y con varios zigzag.

Además de entretenida, porque se atraviesan zonas de varias especies de abetos y algunos alerces, entre los que se adivina, unas veces, y en otras se divisan, retazos del bonito color turquesa del lago. Como a la mitad de la subida hay un pequeño claro en la vegetación pudiendo distinguir mejor una parte del lago debajo de las paredes casi verticales del monte Fairview.


El bonito lago Mirror es pequeñito y de color verde. Sus aguas derivan del drenaje del lago superior, el lago Agnes. Quizá pasaría inadvertido si no fuera por el acantilado vertical que sobre él se levanta y domina todo el panorama. Es la cara este de Big Beehive y fue de esta imagen de dónde salió su nombre por parecerse, en este punto, a una gran colmena. En este acantilado se pueden distinguir las capas horizontales sedimentarias que son el origen de todas las Rocosas Canadienses, sedimentos que se fueron superponiendo cuando el mar cubría esta zona, antes de que las montañas se elevaran y plegaran.

Los abetos que crecen debajo de Big Beehive se reflejan tímidamente en las verdes aguas.

Su nombre viene de una leyenda de los indios Stoney que contaba que las cabras lo utilizaban para peinarse sus barbas.

Aquí nos encontramos a bastante gente que, como nosotros, hacen una paradita para tomarse algo o que han elegido este destino para pasar un rato tranquilo y darse un baño. Sí, hay gente valiente que no le importa el frío del agua.



Antes de afrontar la última subida, el camino tiene un desvío por el que se puede conectar con el trail de Six Glaciers.

A los 500 m. nos desviamos para subir a Littel Beehive. Hay que volver a subir, como unos 100 m. de desnivel, y supone dos km. más de caminata (ida y vuelta) pero merece mucho la pena este desvío.

Parece que esta variante no es muy frecuentada, en el camino no nos encontramos con nadie, solamente con dos personas en la cima.
Antes de llegar a la cima hay un espacio abierto a la derecha que hace las funciones de mirador. La vista del lago casi completa con el Chateau al fondo es soberbia. Casi mejor que en la cima.
El Chateau es algo más que un hotel de lujo de la prestigiosa cadena Fairmont, es un icono del lago, ya forma parte del paisaje, pues desde 1890 se asienta en el mismo lugar, aunque su aspecto haya ido evolucionando. También desde este mirador se pueden ver bien las paredes verticales de la pequeña colmena que no se aprecian desde su cima.




Al poco se llega a la cima. Hay como unos pequeños corrales. Son las ruinas de unas antiguas estructuras destinadas a vigilar los fuegos. El valle del Bow y la transcanadiense se distinguen allá en lo hondo. Una cadena de montañas, Daly con su Bath Glacier, la cadena Waputik con el pico y el campo de hielo del mismo nombre, Mount Hector, Molar, Cataract, Cyclone, Merlin Castle, Richardson,…, casi todos con más de 3.000 m., presiden el escaparate de fondo, elevándose por encima del valle. Y por supuesto, vistas parciales de Lake Louise mezcladas con las siluetas de los abetos que crecen en la cima. Por la derecha me fui hasta el mismo borde del acantilado, pero las vistas no mejoraron.




A la vuelta, el camino se divide y se puede llegar a la Tea House sin necesidad de volver al inicio. En algún punto de este camino se vuelve a contemplar el Big Beehive, los glaciares de las montañas que lo rodean y lo que es mejor, una imagen conjunta de Lake Louise y Lake Mirror.




Antes de llegar a la Tea House hay unas escaleras que se desvían para poder ver la cascada que forman las aguas que se derraman del Lake Agnes.

La Tea House se encuentra a rebosar de gente, dentro, fuera, allí no cabe nadie más. El borde del lago igualmente copado de gente. Es una estampa parecida a una playa en verano. Seguimos adelante por la izquierda y pasando por encima de piedras del borde del lago, llegamos a un lugar despejado. Encima de una roca, con los pies colgando y metiéndolos a ratos en el agua, nos tomamos el bocadillo y la coca cola. Pese al barullo de gente, estamos en la gloria. Los pies relajados por el masaje del agua fría, una temperatura estupenda. Y…… todo lo que nuestros ojos pueden contemplar.

Las aguas del lago en la lejanía parecen verdes, las que tenemos debajo de nuestros pies, son claras, transparentes. Su origen es la nieve que ha cubierto todo el invierno los montes Niblock y White, aún queda alguna. Ambos forman como un circo glaciar que componen el decorado magistral del fondo del lago. Por detrás de nosotros se alza el Big Beehive y el amenazante Devil’s Thumb. En el extremo opuesto del lago, frente a nosotros, el lado derecho del lago, hay un sendero que lo va bordeando. Cuando llega al fondo del lago se divide, una parte sigue hacia arriba, hacia la cumbre del monte Niblock, otra sigue la curva del lago y comienza a ascender por la loma trasera de Big Beehive.




Al final nos dio pereza subir al Big Beehive. Prolongamos nuestra parada mas allá de tomarnos el bocadillo, relajados, disfrutando del momento.

Volvimos sobre nuestros pasos sobre las rocas. Antes de llegar al puente sobre el arroyo de salida del lago, nos desviamos a la derecha para adentrarnos en el conector de medio kilómetro que nos llevaría hasta el Highline Trail, el cual, a su vez, nos llevaría hasta el sendero de Plain of Six Glaciers. La mayor parte de este conector es en bajada muy pronunciada por medio de escaleras de madera.




Hay que bajar hasta casi la base de Big Beehive dónde se une con el camino que viene de Lake Mirror. Ya en un solo camino en bajada y siguiendo la base pedregosa de la ladera de la gran colmena, la cual se eleva imponente a nuestra derecha, en casi un kilómetro se incorpora el sendero de bajada desde la cima de Big Beehive.



A partir de aquí el Highline Trail nos lleva en bajada moderada a través de unos paisajes preciosos, con muchas flores de distintas formas y colores. Hemos dejado atrás la base de la gran colmena para seguir por las laderas base del Devil’s Thumb. Los perfiles del Mount Lefroy y Mount Victoria se ven cada vez más cercanos. La distancia marcada desde la Tea House del lago Agnes a la Tea House de Six Glaciers es de 5 km.





Después de dos kilómetros en el Highline Trail desembocamos en el sendero de Plain of Six Glaciers cuando este se encuentra en su fase media de subida. Por ello a partir de ahora nos toca volver a subir, a terminar de completar los 370 m. de desnivel de este, también, concurrido sendero. Por el Highline hemos venido prácticamente solos, en este, el trasiego de gente que sube y que baja es numeroso. Hay que pasar por el filo de unos acantilados cuyas paredes tienen cuerdas fijadas para agarrarse, pero no son necesarias, al menos cuando nosotros pasamos, quizá cuando la superficie sea resbaladiza. El tramo final hasta la Tea House son unos cuantos zigzag de fuerte pendiente que transcurren por encima de una de las morrenas laterales dejada por los glaciares.




Hace un día caluroso, el agua se nos había acabado hacía rato. Estábamos deseando llegar para tomarnos algo fresquito y comprar agua. Esta Tea House también se encuentra a tope de gente, y eso que son ya cerca de las cuatro de la tarde. En el piso superior tuvimos que aguardar una cola de casi media hora, porque había bastante gente que querían tomar el menú de comida y ello tenía preferencia. Cuando nos tocaba nuestro turno, se acaba la limonada. Toman nota de mi nombre y dicen que me avisarán, que esperemos abajo. Yo creí que se olvidarían, pero al rato bajaron con dos vasos de limonada y la botella de agua. Ninguna estaba fresquita. Se me había olvidado que no cuentan con electricidad ni con agua corriente. Pero fueron suficientes para hidratarnos y tomar nuevas fuerzas para afrontar la última etapa de 1,3 km. hasta el mirador frente a los glaciares.



También el tramo final de este camino transcurre por el filo inestable de una morrena. Hay un tramo del sendero que es muy estrecho, con pendientes de vértigo a ambos lados. Terreno arenoso que además lo hacen resbaladizo. La ayuda de los bastones se agradece bastante.




Y allí arriba nos sentamos un ratito. Para verlo todo tranquilamente, para intentar oír la montaña. Plan difícil de cumplir porque hay alguna gente que solo quieren hacerse la foto con el glaciar de fondo y para ello parece que necesitan cierta algarabía.
No alcanzo a distinguir los seis glaciares, (los que cuelgan del monte Lefroy, Aberdeen y Victoria, los bajos de Lefroy y Victoria y otro colgante de Popes Peak). Claro está que cuando le dieron este nombre, hace ya casi un siglo, si que estaban. Ahora el paisaje ha cambiado un “poquito”. El glaciar bajo del monte Lefroy es solo una muestra, el glaciar inferior Victoria ha retrocedido mucho en los últimos años. Pero lo que queda es lo suficientemente atractivo como para que merezca la pena subir hasta aquí. De frente vemos perfectamente el bajo glaciar Victoria, el Abbott Pass y lo que se conoce como “la trampa de la muerte”. El paso recibe este nombre porque aquí se registró la primera muerte de un alpinista en Canada. En 1896, Philip Abbott murió al intentar escalar el monte Lefroy. Al fondo del valle el lago Louise y su Chateau parecen una miniatura.




A la vuelta tenemos que recorrer el mismo camino hasta la intersección con el Highline. A partir de aquí el sendero es nuevo para nosotros. Por el valle discurren los riachuelos originados por el deshielo. Van entre algunas morrenas menos antiguas, “100” años. Sobre su superficie hay ya alguna vegetación. Antes de llegar al lago, a nuestra izquierda se yerguen unos altos acantilados de cuarcita que son aprovechados para escalar. Me parece imposible imaginar cómo pueden vivir allí algunos abetos.




Los riachuelos del deshielo se unen antes de llegar al lago, forman un delta algo pantanoso y de color lechoso. Se nota el cieno que transportan proveniente del hielo de los glaciares y que, a la postre, es el que da el colorido al lago. Estos últimos tramos y el sendero que bordea el lago me parecieron bien bonitos. Quizá porque los recorremos con poquísima gente.




El sendero al lado del lago va al mismo nivel que el agua, nuestros pasos van acompañados con el suave golpeteo del agua en la orilla.






Ha sido una jornada memorable. Hemos disfrutado de un día magnífico, andando a nuestro ritmo, parando cuando nos apetecía, sin reloj, sin marcar tiempos. Creo que al final hemos andado casi los 20 kilómetros.

Volviendo para Field, paramos en el Sanson Mall Lake Louise para tomarnos un helado y comprar víveres.


También nos paramos en el mirador The Lower Spiral Tunnel. En aquel momento no pasaba ningún tren. En todos los días que estuvimos por la zona vimos varios trenes, largos, largos, con furgones de carga, pero en ninguna ocasión por el túnel en espiral.



Nos cocinamos nuestra cena y las diez estábamos en la cama.
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Ver Etapa: Lake Louise. Ruta combinada de Lake Agnes y Plain of Six Glaciers. 2 de Julio


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  Últimos comentarios al diario  LAS ROCOSAS DE CANADA. YELLOWSTONE Y GRAND TETON.
Total comentarios 36  Visualizar todos los comentarios

Lou83  lou83  15/02/2016 07:57   
¡Muchas gracias! La confusión venía porque en el diario pone Blue Jack, por eso no encontraba nada.

ALFMA  ALFMA  27/05/2016 17:18   
Enhorabuena alejandria!!! Otro diario maravilloso, qué fotos y qué paisajes, precioso. Otro lugar para poner en nuestra lista jajaja. Las 5* merecidísimas

Alejandria  alejandria  28/05/2016 20:12   
Gracias ALFMA. Que no te quepa la menor duda de que es un lugar para poner en la lista de preferentes. Paisajes de sueño, (yo soñaba de joven con ellos)

Iris29  Iris29  10/05/2017 23:04   
El próximo año queremos hacer una ruta muy, muy parecida a esta. Es uno de mis sueños volver a USA a conocer Wyoming y Dakota del Sur y combinarlo con las Rocosas me parece una idea perfecta. Espero volver por aquí en unos meses a coger apuntes Guiño

Alejandria  alejandria  10/05/2017 23:08   
Te entiendo Iris porque yo hace solo un par de años que fui y sueño con el día que pueda volver.
Cualquier cosa por aquí estamos

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lvcian
Lvcian
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Ene 22, 2016
Mensajes: 25

Fecha: Vie Ene 10, 2020 12:51 pm    Título: Re: Rutas por las Montañas Rocosas - Costa Oeste de Canadá

buenas

Merece la pena el desplazamiento hasta bella coola para ver osos y la zona o mejor destinar esos dias a otra cosa?

gracias!
Ymyr
Ymyr
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Super Expert
Nov 03, 2012
Mensajes: 273

Fecha: Vie Ene 10, 2020 07:10 pm    Título: Re: Rutas por las Montañas Rocosas - Costa Oeste de Canadá

lvcian Escribio:
buenas

Merece la pena el desplazamiento hasta bella coola para ver osos y la zona o mejor destinar esos dias a otra cosa?

gracias!

Si vas en septiembre (que es cuando abren la plataforma) y te gustan los animales yo sí iría. Yo como solo podía en julio o agosto fui a Stewart-Hyder
lvcian
Lvcian
Travel Addict
Travel Addict
Ene 22, 2016
Mensajes: 25

Fecha: Vie Ene 10, 2020 08:09 pm    Título: Re: Rutas por las Montañas Rocosas - Costa Oeste de Canadá

Ymyr Escribio:


Si vas en septiembre (que es cuando abren la plataforma) y te gustan los animales yo sí iría. Yo como solo podía en julio o agosto fui a Stewart-Hyder




si, quedaria a mediados de septiembre asi que en principio no tendriamos problemas por eso, muchas gracias!
ignashevich
Ignashevich
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Super Expert
Ene 25, 2016
Mensajes: 449

Fecha: Mar Ene 14, 2020 02:04 pm    Título: Re: Rutas por las Montañas Rocosas - Costa Oeste de Canadá

Tras varios días de estudio y de lectura, queda claro que lo más complejo de montar es la zona Yoho/Banff. He hecho un croquis de los días, teniendo en cuenta que luego sobre la marcha tendremos que cambiar cosas. En nuestro caso dependemos de los cámpings (no todos permiten reserva), pero mis preguntas son exclusivas de las visitas. Tened en cuenta que vamos con un bebé de 2 años, por lo que la idea es hacer mucho coche (carreteras panorámicas) y trails cortos. Alguno largo tampoco lo descarto, ya que mis padres se pueden quedar tranquilos con el niño y mi mujer y yo hacer alguna trail...  Leer más ...
mery3210
Mery3210
Experto
Experto
Sep 24, 2017
Mensajes: 128

Fecha: Jue Feb 13, 2020 02:48 pm    Título: Re: Rutas por las Montañas Rocosas - Costa Oeste de Canadá

Hola,
recomendadisimo por mi parte SHERBROOKE Lake, Field lo ves en un rato y no es incompatible con hacer Moraine en tiempos, si vais tempranito.
En cuanto a las TAKAKKAW FALLS mira bien si en esas fechas está abierto. Fui en junio 2019,como tú y quedaban días para abrirse,una lástima.
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