DOMINGO 5 DE AGOSTO (BARCELONA→VIENA)
Por fin las deseadas vacaciones, como cada año preparo mi escapada, con todos los detalles, luego improviso casi todo...jeje pero ya esta bien.
Salimos desde Barcelona sobre las 9:30, tranquilos ya que un familiar se ofreció a llevarnos al aeropuerto, nuestro vuelo salia a las 12:05 con Vueling. Como no embarcamos maletas, tenemos tiempo suficiente para comer unos bocatas traídos de casa.
Llegamos a Viena con un poco de retraso, ya nos estaba esperando nuestro chófer (que gusto da decir esto) de la compañía Fox Transfers (32€ reservado por la web y se paga allí). Buen servicio, a pesar de que eramos cuatro personas sale bien de precio, y no tenemos que arrastrar de maletas...

Nuestro hotel All You Need Hotel Viena 4, totalmente recomendado. No esta lejos del centro, tiene una parada de tranvía cerca, las habitaciones correctas y el desayuno muy bien, teniendo en cuenta que los hoteles en Viena no son muy económicos, y si les añades el desayuno sube mucho el precio, tres noches una doble con niño y desayuno 214,50€; estaba lleno de españoles...
Dejamos las maletas y al ataque, que tenemos toda la tarde por delante. Nos dimos un paseito hasta el metro, ya que no encontramos ningún sitio para comprar el billete de transporte. Compramos un bono de 72 horas para no tener que preocuparnos más, y nos dirigimos a la zona de los museos.

Comimos en un restaurante que me recomendó una amiga que vive en Viena, Kantine Quartier 21 es la ultima a la derecha de espaldas al gemelo, toldo blanco sillas y mesa madera, platos generosos.
Con el estómago lleno empezamos la ruta que teníamos planeada. Comprobamos que efectivamente los museos gemelos son realmente iguales, la estatua de Mª Teresa estaba en obras. Seguimos nuestra ruta hasta llegar al Parlamento a mi gusto demasiado nuevo aunque no deja de ser bonito, continuamos por el paseo y llegamos hasta el ayuntamiento, el cual no pudimos apreciar mucho ya que también estaba de obras y además había una exposición de cine que tenia bastante ambiente.
Seguimos el trayecto y nos encontramos con la Universidad, la verdad es impresionante lo grande que es. Nunca me hubiera imaginado que iba a hacer tanto calor, así que hacemos una parada para ir al servicio y aprovechamos para comer un heladito en el McDonalds cerca de la Iglesia Votiva que por cierto también esta de obras, no se si el ayuntamiento se pone de acuerdo para hacerlas todas juntas.
Por el centro de Viena hay unas fuentes para beber agua estupendas, agua muy buena y fresquita, un buen ahorro en botellas, jejeje.

Camino hacia la Columna de la Peste, que a mi me gusto mucho, al igual que la Iglesia S. Pedro, es pequeña y muy cargada pero me encanto. Por cierto tienen unos folletos de explicación de la Iglesia en varios idiomas, y me sorprendió que también estuviera en catalán.
Y por fin dirección a la Catedral de S. Esteban, La fachada es bonita con sus tejas de color, había muchísima gente, es la primera vez que veo una Catedral que se puede visitar hasta tan tarde. Como casi ya era de noche nos dirigimos al Prater. Subimos a la noria la cual me pareció carísima para lo que realmente es. Este parque es muy grande y tiene atracciones que no había visto en mi vida, aunque si te subes a varias te sale bastante caro ya que no tienen un bono para poder subir a todas más barato. Ya estábamos reventados y decidimos coger el metro rumbo al hotel, dentro de la estación vimos una pizzeria que parecía que no estaba mal y allí mismo cenamos.