Creo que este va a ser el día más difícil de describir ya que Nikko es muy muy bonito, y pondré alguna que otra foto pero, con palabras se hace difícil describir la exquisita decoración de cada templo, las múltiples estatuas de cada techo, dragones, demonios, dioses animales, etc, así que lo haré lo mejor que pueda.
Como aun no habíamos activado el JRP la mejor opción para ir a Nikko era el tren Tobu Nikko que sale desde la estación de Asakusa de la compañía Tobu. Una cosa importante al ir a Nikko es que hay que madrugar porqué los templos cierran muy pronto y hay mucho por ver, es por eso que decidimos pegarnos un buen madrugón, a las 05:30 ya estábamos en el anden de la estación de Tobu Asakusa esperando nuestro tren que salía sobre las 6 de la mañana. La compañía Tobu ofrece un pase muy interesante que se llama " World Heritage Pass" que incluye viaje de ida y vuelta a Nikko, la entrada a alguno de sus templos y los viajes en bus por la región de Nikko, nosotros no pudimos comprarlo porque a esas horas todas las ventanillas estaban cerradas, pero si vais con tiempo el día de antes es recomendable pillarlo ya que sale por unos 5000Y si no recuerdo mal ( nosotros tuvimos que comprar los billetes normales del tren por 1320Y cada viaje).
El viaje ya nos ofreció unos paisajes preciosos, con montañas rodeadas de jirones de niebla y un paisaje rural que ofrecía mucho contraste con lo que habíamos visto hasta ahora.
Sobre las 08:00 llegamos al pueblo de Nikko y aunque se podía subir en bus a la parte del parque natural donde están los monumentos, decidimos dar un paseo y así ver el pueblo ( igual no fue muy buena idea porqué lo hubiéramos visto igualmente al bajar, pero bueno). Como habíamos desayunado muy pronto nos pillamos unas galletas de arroz (sembei) en un horno en el que había una señora mayor muy simpática que nos indicó el camino a seguir ( aunque en realidad no tiene pérdida) y también de camino vimos un sitio para comer que venía mencionado en la guía Lonely Planet, el Hippari Dako, que tenia un cartel enorme en el escaparate que decía COMIDA DELICIOSA en Castellano.

Después de unos 20 minutos de paseo llegamos a la primera atracción turística que tiene Nikko, el puente Shin-Kyo, es un puente rojo de madera que cruza un río bastante caudaloso ( de hecho el río era muy bonito también porque estábamos en época de tifones y bajaba muy crecido y con fuerza). El puente en cuestión es famoso por ser el punto donde se dice que el monje budista que fundó la primera ermita en nikko cruzó el río a lomos de dos serpientes. Te cobraban un precio simbólico por poder pasar, creo que eran 200 o 300 Y y aunque no podías cruzar hasta el otro lado, xq estaba cerrado por una verja, estaba chulo para echarte una foto.

Después cruzamos la carretera que separaba el pueblo del parque nacional en si, y tras pasar por los templos típicos de al lado de los caminos y recorrer sendas a través de la montaña, llegamos al complejo turístico principal. Debe ser donde había más autobuses de todo Japón, colegios, jubilados, etc, y eso que era un día entre semana, muy pronto y hacia mal tiempo, llovía un rato si y otro no.

Como al final no habíamos podido comprar el pase nos acercamos a una taquilla que había a la entrada y nos ofrecieron un pase combinado para los templos de Rinno-ji, Tosho-gu y Futarasan Jinja, por solo 1000Y, el ticket en si era una chulada, con los dibujitos de los templos en miniatura, lo malo es que te quitaban cada dibujo al entrar en el templo, con lo que te quedabas sin poder llevártelo de recuerdo
El primer templo que visitamos fue el de Sanbutsudo, después de purificarnos con agua e incienso nos metimos en el interior, era un templo bastante bonito, todo de madera y de un tamaño bastante impresionante.

Lo más característico del templo eran tres estatuas que representaban a Amida Buda, una Kwannon de mil brazos y Kwannon con cabeza de caballo. Las tres estaban en una sala muy oscura iluminada solo con velas y con un profundo aroma a incienso, lo que daba un aire muy espiritual, lo malo es que estaban en medio de una restauración y con unos paneles de madera por debajo, y eso disminuía el encanto. Dentro del templo no estaba permitido hacer fotos, y aunque yo conseguí hacer unas pocas de estrangis, con la poca luz que había y al tener que hacerla rápido y no poder ajustar bien los parámetros, no quedaron demasiado bien, por lo que compramos un libro con fotos bien hechas y además explicaciones en inglés que se llama National Park Nikko por sólo 500 Y ( lo cual nos pareció muy barato para ser un sitio tan turístico).
Debo decir que hasta aquí habíamos conseguido refrenar un poco el ansia compradora, pero a partir de aquí ya nos dejamos llevar, y es que no hay ningún sitio como Japón para ver mil cosas que comprar porque tiene de todo y sólo en chorraditas ya te llevarías una maleta llena.
Al salir de Sanbutsudo nos fuimos a la sala del tesoro, que aunque no venia incluida en el pack que llevábamos eran solo 300Y más y vimos además del museo un jardín muy bonito que tenía por la parte de detrás.

De aquí ya salimos y nos dirigimos por una camino muy amplio flanqueado por árboles altísimos ( no se cuanto medirían pero eran impresionantes) al plato fuerte del día, el templo de Tosho-gu, donde se encuentra la tumba de Ieyasu Tokugawa.








Como anécdota curiosa había un montón de grupos escolares visitando Tosho-gu, muy monos ellos cada uno con su uniforme y sombrerito de un color distinto para diferenciar los distintos grupos, pues bien de vez en cuando se te acercaba alguno y te empezaba a preguntar cosas en inglés, de donde eres? cuanto llevas en Japón? cosas así, para rellenar un pequeño cuestionario que llevaban y que luego les tenias que firmar. Eran sus deberes de inglés y tenían que hacer eso con 10 turistas por lo que en cuanto veían que te parabas a contestar a uno enseguida estabas rodeado de crios preguntándote cosas en inglés, fue bastante gracioso la verdad.

Después ya salimos de allí y con bastante más prisa ( y es que nos habíamos entretenido mucho en Tosho-gu y se acercaba la hora del cierre) vimos Futarasan-Jinja y Taiyuin-Byo, las cuales eran bonitas pero después de Tosho-gu la verdad es que me supieron a poco, de hecho la ultima era una copia a escala pequeña de Tosho-gu ya que era el mausoleo del nieto de Ieyasu.
A la salida del complejo nos paramos en las tiendas de souvenirs y compramos varias cosas, llaveros, vasos, tazas, una hucha de los tres monos, en fin varias cosas y chorradillas diversas, no se deciros el precio pero si que era barato, en general nos pareció muy barato para ser una zona tan turística, de hecho hubo cosas que no compramos ahí por si luego las veíamos más baratas en el pueblo y luego eran más caras.
Como ya era la hora de comer nos fuimos al pueblo y nos metimos en el Hippari Dako, como es lógico aunque el cartel estaba en castellano, la simpática mujer que atendía no hablaba nada de castellano, aunque fue el único lugar que encontramos que la carta estaba en nuestro idioma. El bar estaba atestado de papeles donde la gente que había comido dejaba mensajes de agradecimiento, estaba lleno todo, paredes y techo y había de todas las naciones, España, Alemania, Francia, Canadá, India.... Nos pedimos dos menús, uno de pollo teriyaki y el otro de fideos con pollo, todo acompañado de su arroz y guarniciones, y una razón de Gyozas, que son empanadillas de origen chino de carne y verduras ( a recomendación de la dueña del bar). Buenísimo todo, fue de los lugares en los que mejor comimos del viaje y otra vez muy barato, solo 1800Y, la comida es muy barata, lo que ya es más caro es la bebida, una coca cola o una cerveza te puede costar 600Y casi lo mismo que el menú, lo que pasa es que yo soy un bicho raro porque no me gusta la cerveza y las bebidas con gas no me sientan muy bien, o sea q tomábamos agua, la cual iba incluida en el menú.
Mientras comíamos estuvimos debatiendo si ir a las cataratas de Nikko o aprovechar la tarde en Tokyo, como ya eran las 3 y pico y el autobús a las cataratas tarda bastante en llegar decidimos volver a Tokyo y aprovechar la tarde allí.
Cogimos el tren de las 16:00 y a las 18 ya estábamos en la estación de Asakusa, y ya que estábamos allí decidimos ver el templo de Senso-ji y el mercadillo de Nakamise. El templo la verdad es que es bonito, y además cuando llegamos era de noche por lo que iluminado es doblemente bonito



Como decía mi mujer, después de ver los de Nikko los demás parecen de juguete. Por eso, y es mi opinión personal. creo que lo mejor es dejar Nikko para el final, porqué luego los otros templos ya no los miras igual.
El mercadillo de Nakamise también es muy recomendable, son varias calles que se cruzan con puestecillos a ambos lados, te puedes encontrar de todo: comida, souvenirs, ropa, tiendas de objetos para animales ( con kimonos para perros y pelucas), etc...nosotros compramos yukatas, que son pijamas japoneses tipo kimono, para toda la familia y unos zapatos de estos típicos de madera para mi. las Yukatas nos costaron 1250Y cada uno y los zapatos 3000Y ( y es que los había mas baratos, pero no de mi talla que gasto un 44).
Cuando ya cerraron el mercadillo, alrededor de las 20 , estábamos ya reventados, xq llevábamos en pie desde las 5:00 de la mañana y además pateando la mayor parte del día, por lo que descartamos ir a Roppongi, que era nuestra intención inicial ( otra cosa que se queda para el siguiente viaje), picamos algo x ahí, ducha y cama.