Llegué a Ginebra la semana pasada proveniente de Milano. Fué en horas de la noche y la verdad tenía muchas expectativas de esta ciudad y de Suiza en general, lo más bonito es el viaje por tierra desde Italia, cruzando los puentes y atravesando Chamonix.
La llegada Ginebra fué rara, me llamó la atención la gran cantidad de personas vagando por la calle, me dio un poco de miedo y era algo que no me esperaba en Suiza. Me puse a buscar hotel porque me fuí sin reserva, gran error, muchos hoteles estaban completos y los que encontré eran excesivamente caros, luego me di cuena de que en Suiza todo es tan caro que da miedo. Me alojé en el Hotel Excelsior 3* por 150 euros la habitación doble por noche, desayuno incluido. La chica de la recepción un amor.
La mañana siguiente me levante con ganas de recorrer la ciudad y llegar hasta el lago Leman para ver el Jet d'eau. Bueno he aca mi impresión de Ginebra, todo es perfecto pero hecho para el lujo basicamente, yo personalmente me sentí fuera de lugar y aunque todo es hermoso nada me resultó majestuoso ni me sorprendió, no es una ciudad tipo Budapest ni París ni Praga, todo es bastante simple y sobrio. Cuando me pegó hambre fuí al Mcdonalds y chan! cuesta más del doble que en Francia o Alemania, un big mac 15 euros wow. Al llegar al lago que es lo más lindo de la ciudad resulta que aunque era horario para el Jet d' eau por alguna razón el chorro no estaba encendido, me decepcioné pero igual no le di mucha importancia.
Ya a a las 2pm estaba aburrido y no tenia más ganas de estar en esa ciudad, todo era tan superfluo en realidad, me fuí a la terminal de buses y compre un boleto a Lyon, Francia.