Este día visitaríamos el sky deck si o si, volvimos a despertar en Chicago con nubosidad y los reportes marcaban que empeoraría por lo que a lo que vimos el día anterior en esta ciudad el clima no mejora conforme avanza el día si no al contrario.
Como no teníamos ninguna prisa después de tomar el desayuno, decidimos ir caminando hasta la torre willis por la avenida state, el plan era volver caminando por la avenida Michigan, la caminata es muy agradable, mucho comercio y mucha gente.
pasamos por uno de los mas nuevos edificios de Donald Trump

y poco menos de media hora después llegamos a la torre Willis, no había nadie en la fila de entrada así que tomamos el elevador a la zona de boletaje, pasamos directo a caja donde un letrero nos advertía que no existían descuentos o devoluciones por falta de visibilidad en el mirador, así que pagamos y para arriba.



pasamos horas tomándonos fotos y también tomando a las demás personas, no había mucha gente aun así que podías hacer todas las que quisieras, incluso conocimos a una pareja de India que se puso a mostrarnos las fotos de su viaje, cuando se empezó a llenar de gente fue momento de bajar, debo de admitir que aunque no había mucha visibilidad al horizonte tampoco nos fue tan mal, conseguimos buenas tomas y pasamos un rato agradable, el detalle fue que al bajar la nubosidad tapo los miradores así que nos salvamos de una experiencia desastrosa.
Al salir de ahí fuimos a Garret popcorn, mi mujer no podía creer que la gente se formara en el frió durante horas por lo que aquí llamamos palomitas de maíz

la primera vez que yo estuve ahí tampoco lo podía creer pero es una tradición, en la fila conocimos a una pareja de abuelos residentes de Chicago con los cuales tuvimos una platica muy agradable y nos comentaban que ellos gastaban hasta 30 dolares por visita en estos productos para llevar a su familia, yo debo de admitir que me encanta la combinación Chicago mix, que es caramelo con queso cheedar.


dedicamos a pasear por la avenida Michigan, pasando el rato tomando fotos cuando nos dirigíamos al bean y al centro cultural sin ninguna advertencia empezó a llover sin cesar, nos refugiamos en un cadena de comida china llamada panda express, comimos, pero el clima no mejoraría, por lo que no hubo otra opción mas que ir al hotel y esperar pero la lluvia no cesaba, así que bajamos al bar en el piso 2 el cual se encontraba muy ambientado y nos fuimos al cuarto temprano pues había que recoger maletas pues al dia siguiente muy temprano nos íbamos para Denver, ya volveríamos a Chicago al final de viaje y veríamos lo faltante