Amanecemos en Hvar, el plan es cruzarnos la isla hasta Sucuraj para coger el ferry (información abajo) a Drvenik, así que nos ponemos a ello. El trayecto Hvar-Sucuraj transcurre por una carretera con curvas, pero buen asfalto. Precioso paisaje y mejores calas, una pena no tener más tiempo para pasar en la isla, pero la ruta Crazy es la ruta Crazy. Volveremos.
Horarios y precios ferry Sucuraj-Drvenik
Hora salida Sucuraj......Hora llegada Drvenik
06:30......07:05
09:45......10:20
12:15......12:50
Precio persona: 16 kn -> 2.15 €
Precio coche: 108 kn -> 14.45 €
Más información aquí
Tras un par de horas, llegamos a Sucuraj, son las 11:30, así que tenemos tiempo de echar un cafelito y dar una vuelta por el pueblo. Fotogénico puerto.
Sucuraj


La carretera desde Drvenik a Dubrovnik es pesada, se nos coloca un bule delante y toca ir detrás suyo todo el trayecto. Eso sí se ven bonitos paisajes por la carretera, se aprecian diferentes islas, la península de Peljesac...
Camino a Dubrovnik


Tras 2 horas y 2 pasos fronterizos (se pasa por la localidad bosnia de Neum, donde merece la pena llenar el depósito, que sale mucho más barato) llegamos a la famosa Perla del Adriático. Primera misión, conseguir alojamiento. Tarea mucho más complicada de lo que pueda parecer, la mayoría de sobes son caros y ruinosos (nos ofrecen una habitación en una buhardilla con olor a moho por 50 €). Decidimos ir a una Tourist Office, grave error, o al menos esa fue nuestra experiencia. Nos dicen que van a buscarnos algo, que volvamos en una hora. Hasta ahí todo OK, nos adentramos en la ciudad amurallada y nos manducamos un bocata de lomito a los pies de Palacio Sponza, lujazo.
Murallas de Dubrovnik


Después del pertinente paseo y un helado de postre, volvemos a la Tourist Office. El tipo al que esperamos aún no ha aparecido. Tic tac tic tac. Media hora de retraso, ya aparece el colega. Nos guía hasta su apartamento (que hemos pedido CON párking). Alejado del centro y , como no podía ser de otra manera, SIN párking. Dejamos plantado con cara de bobo al tío, nos manda a la mierda y ale. Decidimos decidir por la noche que hacer con el alojamiento. De momento toca disfrutar de la ciudad, que es increíble. Aparcamos en un párking muy cerca de la torre Minceta y a patear.
Dubrovnik
La Placa o Stradun, la calle principal de Dubrovnik

La Placa o Stradun, la calle principal de Dubrovnik
*Información sobre el párking en Dubrovnik*
No es difícil encontrar párking en Dubrovnik pero, eso sí, hay que pagar. Nosotros aparcamos en la zona 2, que cuesta 10 kn/hora y está en las mismas murallas. Los tickets se compran en una especie de tienda de souvenirs en la entrada de la ciudad.
Más información aquí.
Dubrovnik es preciosa, maravillosa, gloriosa... Como si el tiempo no hubiera pasado por ella, o como si el tiempo la hubiera hecho aún más bella. La ciudad en sí misma es un museo: el palacio del Rector, la fuente de Onofrio, la catedral de Velika Gospa, las murallas, la Placa (la calle principal de DBK), la zona del puerto...
Lo más bonito del viaje para mí, una ciudad para perderse y no encontrarse. Perfecta para recorrerla un finde sin prisas y dejarse sorprender por todos los rincones mágicos que tiene.
Dubrovnik

El palacio del Rector y la catedral de la Asunción

El palacio del Rector y la catedral de la Asunción
Habíamos leído en la guía que una visita imprescindible es visitar las murallas, lo cual dejamos pendiente para el día siguiente.
Tras andar, colmar nuestras (altísimas) expectativas de la ciudad, andar, tomarnos unas rubias en el Buza Bar (ojo al cartel "Cold drinks", no hay nada más que lo anuncie) con LA puesta de sol (galeón incluido), andar y seguir andando, paramos a cenar en la recomendadísima Spaghetteria Tony: unos penne al tonno y unos gnocchi verde con crema y atún por 20€. Fantástico, de las mejores comidas del viaje.
Buza Bar


Paseo nocturno por la ciudad, si de día ya era bonita, de noche...
. De noche se disfruta mucho más ya que las hordas que desembarcan con los cruceros ya se han retirado y un halo de romanticismo envuelve la ciudad. Si buscáis destino para llevar a vuestro chico/a, DBK es el destino. Una pena no tener trípode para poder hacer fotos nocturnas.
Son las 22 y aún no tenemos alojamiento, ya va siendo hora de preocuparse por el tema. Nos sentamos en una terraza, unos cafeses y WiFi. Reservamos una habitación a través de Booking en la Villa Ive en Mlini (a 7 km de Dubrovnik) por 32€. Bien salvada la situación.