Al día siguiente, nos levantamos sobre las 6:00 y nos fuimos a desayunar a la terraza del Restaurante “Jalisco” que tiene el horario de 7:00 a 10:30.
Luego no fuimos a dar una vuelta por el hotel, para conocer las instalaciones, ya que el día anterior no nos dio tiempo al llegar tan tarde. Vimos varias iguanas paseando por el césped y caminos del hotel.

Luego nos fuimos a la playa, a darnos un baño en esas aguas turquesas que tanto habíamos visto en fotografías y en televisión. Para ir a la playa, teníamos que cruzar el paseo Xaman-Ha, donde se encontraban otros hoteles de la cadena Riu, (Palace México, Palace Rivera Maya, Yucatan y Playacar) estos con vista al mar. Pasamos por el Riu Playacar hasta llegar a la playa, o eso creíamos. La playa había desaparecido, ya que el agua llegaba hasta el límite del hotel. Parece ser que la semana anterior había habido una tormenta que se llevo toda la arena de la playa, dejando a la vista grandes sacos negros de arena, que servían para mantener la arena de la playa.

Nos dimos un remojón en la playa y nos fuimos a dar una vuelta, ya que las olas golpeaban con mucha fuerza.

De allí, nos fuimos al Banco Santander que esta a mano derecha del hotel, junto al Centro Comercial Playacar. En el cambiamos 200,00€ en 3176,00 pesos.
Nos dirigimos de nuevo a nuestro hotel para ver la puerta de entrada, la recepción, el hall,… y por supuesto… la piscina.


El bar acuático es bastante amplio y tiene el horario de 10:30 a 18:00. Tiene todo tipos de bebidas. Lo primero que tomamos fue un buen tequila, y luego a probar todo los cocteles que tenían en la carta, hasta terminarla y a seguir con chupitos y cerveza. Esta operativa la repetimos todos los días que fuimos a la piscina. No nos cogimos ninguna borrachera, aunque estábamos “muy a gusto”.

En ella nos hicimos fotos con una iguana que traían los del hotel.

Aquí nos quedamos todo el día, ya que para comer no fuimos al restaurante buffet “Beach Club” que se encuentra en la piscina, justo encima de la barra húmeda. Su horario es de 12:00 a 16:00 para el almuerzo, aunque continua hasta las 18:00 como snack.
Después de insistir para que nos pusieran unas cervezas, ya que habían cerrado la barra húmeda y no nos dimos cuenta, nos las pusieron y nos las estuvimos bebiendo muy tranquilamente, siendo los únicos que quedaban en la piscina. ¡¡¡Que borrachos!!!!

Después de bebérnoslas, nos fuimos a ducharnos.

No fuimos a cenar al Restaurante Buffet “Jalisco”. Esta vez pudimos ver mejor la variedad de comidas respecto al día anterior.
Luego nos fuimos a la puerta de entrada del hotel para esperar a que llegaran a traernos el coche que habíamos reservado desde España.
Ya que no teníamos nada pagado con la agencia que reservamos el coche desde España, y después de estar esperando unas dos horas y no dar señales de vida, fuimos a la recepción para que nos buscaran una agencia de alquiler de coches en la zona, pidiéndoles que fuera el mismo coche que habíamos reservado desde España, un Jeep Liberty automático.
Diez minutos después teníamos el coche en la puerta del hotel. Nos recogieron y nos llevaron a la oficina para realizar el contrato de alquiler. La agencia se llama Executive Car Rental, y se encuentra en la 5ª Avenida, a unos 2,5 Km del hotel (10 minutos en coche). Los trámites fueron rápidos. Tuve que presentar mi pasaporte, carnet de conducir y una tarjeta de crédito. El precio del alquiler de dos días fue de 2023,50 pesos (128.20€) que me cargaron en la tarjeta. Me dieron el contrato, revisamos el coche, y nos fuimos para el hotel con el Jeep. Lo aparcamos en el parking del hotel.
Y nos fuimos a dormir, ya que al día siguiente nos levantaríamos temprano para empezar el viaje por las carreteras de Rivera Maya.