A la mañana siguiente nuestro destino sería Bikaner, pero antes pasando por Deshnoke para visitar el Templo de Karni Mata, dedicado a la diosa rata y a consecuencia se venera a estos no muy queridos roedores. Deshnoke queda a unos 30 kms., así que desde Mandawa es menos de una hora; al llegar al lugar en donde esta el templo, hay que estacionar un poco alejado y antes de ingresar a la taquilla hay que dejar el calzado a un costado en donde allí un chico se los cuidara por una propina; me acerque a la entrada en donde el ticket cuesta 20 rps., antes de entrar ya se va oliendo la mezcla de olores bastantes fuertes que hay allí, es de imaginarse el olor que a uno lo espera dentro del templo; la mezcla es el resultado de ratas y palomas muertas, el excremento también de ambos animales, la comida que se le pone a los venerados animales en especial la leche, todo esto horneado con el calor y la humedad que había en ese día;debe ser casi insoportable ir en verano, por ejemplo después de una lluvia, siendo además el lugar abierto salvo en donde esta la imagen de la diosa y un pequeño pasillo detrás del habitáculo de la diosa; una opinión personal que se puede convertir en consejo, es que si alguien es impresionable o se descompone con facilidad, piensen en ir hasta ahí, porque la verdad que el olor es bastante desagradable, ni hablar si no le cae bien las ratas, pero bueno, es un templo en el cual se venera a un animal como creo y he leído, que en ningún lugar del mundo se lo hace y vale la pena visitarlo.
Después de recoger los zapatos en la entrada, nos dirigimos hacia nuestra próxima ciudad que sería Bikaner; ese día ya había visto el ambiente festivo que trae el festival de holi desde mi salida temprano de Mandawa, beben mucho alcohol y el principal propósito es tirarse tierra y agua de colores; otra diversión es poner en las carreteras piedras para que se detenga los coches y de esa manera darle algunas rupias, claro que si no les das nada cuando paras, te van a ensuciar al vehículo de varios colores, incluso Manoj me comentó que a veces les tiran piedras rompiendo así el vidrio trasero o dañando alguna otra parte del auto; además este tipo de estrategia no solo está comandada por niños, he visto adolescentes más cerca de los 20 en estos peajes espontáneos, otro comentario fue que no era una celebración que le agradase mucho, ya que el tener que limpiar el auto de los muchos colores, no le hacía mucha gracia.
En fin ya cuando llegamos a Bikaner había visto bastante de este festival y a mí tampoco me estaba gustando, porque como es sabido, los blancos mas buscados para esta “guerra” de colores son los turistas, entonces había empezado a preguntar en como me las iba a arreglar para evitar esto, ya que llegando a la ciudad, la idea era recorrerla; al llegar a ella el principal atractivo que es el fuerte, estaba cerrado por ser día festivo, era temprano o sea que lo único que se podía hacer era buscar hotel y quedarse en el mismo, atrincherados para evitar las bendiciones de este festival, así que pensado un poco e intercambiando ideas con el chofer, decidí seguir hacia Jaisalmer para ganar un día y no desperdiciarlo en Bikaner sin poder hacer nada. Nos separaba de nuestro destino unos 330 kms., así que sin almorzar salimos, pero antes el chofer llamó a Anil para comunicarle el cambio de planes, amablemente me dijo que estaba de acuerdo así que no hubo problemas, desde nuestras primeras comunicaciones vía email ya me había comentado que podía hacer cambios en el itinerario. La persona que se iba a llevar la pero parte era Manoj, ya que debía manejar más de 500 kms. en ese día, pero estuvo comprensivo y dispuesto al cambio de plan. Ya en la ruta empecé a ver como se convertía el paisaje en el desierto que caracteriza esta zona del Rajasthán, sobretodo la zona de Jaisalmer.
Llegamos alrededor de las 17:00 a la ciudad y al hotel Gorakh Haveli, lindo hotel, la atención dejaba mucho que desear, pero bueno el precio estaba bien (1600 rps.c/desayuno), tal vez al recepcionista lo agarre en un mal momento ya que al siguiente día tenía una actitud totalmente diferente, incluso en la mañana no había agua caliente y este muchacho me hizo acercar un balde con agua caliente con otro chico.
Después de instalarme, eran alrededor de las 18:00, salí a recorrer la ciudad de Jaisalmer, puntualmente entrar a la parte amurallada, ya que lo es más visitado de esta ciudad, para no decir que es lo único, no quiero ser injusto pero es un poco la verdad, en las afueras de la ciudad están algunos puntos turísticos: Gadsisar Lake que era el antiguo depósito de agua para abastecimiento de la ciudad, Bara Bagh que es un conjunto de cenotafios muy interesante, por último Amar Sagar que es un templo jainista bastante lindo e interesante; de todas maneras existen otras cosas para visitar que yo no lo hice, si alguien está programando ir tal vez pueden hacerlo, apunten: Patwon Ki Haveli, Tazia Tower, Folklore Museum, Kuldhara Village, Sam Sand Dunes, estos lugares los saque de un plano que había en el local de información turística en las afueras del fuerte, pero que no había alguien que atendiese, como en todos los lugares de este tipo que encontré en mi viaje.
Volviendo al momento de recorrer Jaisalmer Fort no solo desde el punto de vista turístico, que también era por buscar un restaurante para ya a esa hora cenar, ya que en el camino desde Bikaner solo había comido unos snacks en Pokharan, después de caminar por las callejuelas del fuerte, viendo que ese día no podría hacer compras ya que estaba cerrando gran parte de los locales, me puse a buscar un lugar para comer y encontré medio escondido un lugar llamado The Surya Restaurante, si bien la comida no fue muy buena (pollo con verduras, agua mineral y cheese naan por 350 rps., con propina incluida), la verdad que la vista desde el balcón hacia la ciudad, es preciosa y el restaurante esta muy bien ubicado.
Después de comer me fui hacia el hotel a descansar, al día siguiente le daría una buena recorrida al fuerte y a la ciudad.