Día 21 (Viernes 20/07)
Nos levantamos a las 8h, desayunamos en el hotel (nos dan unos tickets de descuento), y nos vamos caminando por Phra Sumen Road, en sentido contrario al río, siguiendo el canal, hasta un antiguo Fort, donde cogemos una barquita por 10THB que nos lleva a la casa de Jim Thompson.

Detalle de la barquita con la cobradora


Visitamos la casa-museo, que mola mucho y te lo hacen con guía, y luego también le echamos un ojo a la tienda y al museo que hay casi en la salida del recinto a la derecha.

Estatua dentro del jardín del recinto
Cuando nos cansamos de allí, nos dirigimos al MBK, un centro comercial gigantesco donde todo mundo compra sin parar. Es una locura, está todo lleno de gente. Entramos en la vorágine consumista y evidentemente también acabamos con varias bolsas de bolsos, camisetas, etc…
Al cabo de unas horas, hacemos un descanso y comemos algo allí mismo en el centro comercial. Luego salimos a la calle subiendo por Siam Square, otro locurón de tiendas de ropa, grandes almacenes, etc. Además, en la acera derecha hay montado como medio kilómetro de tiendecitas callejeras alternativas (rollo mercadillo), y pasamos un par de horas más haciendo compras.
Por el camino nos encontramos con una tienda de Fujitsu donde venden unas cámaras estilo Polaroid (Instax Mini), pero muy curiosas, de varios colores que hacen fotos tamaño tarjeta. Aunque no compramos ninguna (aunque nos quedamos con ganas), me quedo con la idea, y luego en navidad una de estas le ha caído a mi mujer, aunque de color blanco (gracias, Amazon!!! ;P ).

Tienda Fujitsu con las Instax de todos los colores
Al final llegamos al Erawan Shrine, un templito que contruyeron para contrarrestar la mala suerte que se había generado en el lugar al construir unos edificios en esa manzana, que luego derruyeron, y ahora hay un hotel de hiper-jujo (Gran Hyatt Erawan, de la misma cadena del que estuvimos en Seoul a la vuelta del viaje a Nueva Zelanda pagado por Korean Airways).

Imagen del altar dorado

Cuando ya está anocheciendo, cansados de caminar sin parar todo el día, cogemos un bus (el 15) que nos deja de nuevo en la zona de Kaosan. Vamos al hotel a ducharnos, y cenamos en una paradita de fideos chinos que tenemos delante del hotel. Por 40THB nos comemos una mega bol de ‘Yellow Wanton Noodles with Pork’ buenísimos. Luego nos vamos a Rambuttri a por otro Thai Massage en el Shewa. Y al hotel.
Cuando volvemos, antes de ir a dormir, reservamos un minibús al aeropuerto para el día siguiente por 180THB/persona (más barato que taxi, que cuesta unos 400THB).
Día 22 (Sábado 21/07)
Nos levantamos en último día de vacaciones, desgraciadamente. Dejamos las maletas preparadas y nos vamos a desayunar al restaurante de al lado del hotel, mucho mejor que el del día anterior en nuestro guesthouse.
Volvemos al hotel a hacer el check out y dejar las mochilas en una salita donde nos la guardan hasta la noche (a las 20h cogemos el transfer), y nos vamos a la parada del bus a coger el número 3. Hoy vamos al mercado semanal de Chatuchak (el bus sólo cuesta 6,50THB/pers). Este market es inmenso (muchísimo más aún que el Sunday Market de Chiang Mai).
Nos pasamos varias horas dando vueltas, comprando, comiendo y cuando nos cansamos del mercado nos vamos a un Fresh Food market que hay enfrente. Allí compramos chili paste, varios sobres de preparados de green y red curry, y encontramos una tienda de cosas de cocina donde nos agenciamos con un wok tailandés y una espátula para poder recrear las recetas de la comida thai en casa. Yuju!!!

Comida cocinada allí en el Food Market al lado de Chatuchak (I love Thai Food!!!
)A las 16h cogemos el bus 44 de vuelta (preguntamos a los tailandeses que hay en la parada para que nos aconsejen), que resulta que es un bus turístico y vale un poquito más (13THB/pers, locuróooon), pero tiene aire acondicionado, jaja. A las 16.45h llegamos a Kaosan, y nos vamos directos al Shewa a hacernos el último masaje del viaje. Yo me hago otro masaje tradicional, y mi mujer esta vez elige un masaje de reflexología y manicura y pedicura. A mi me coge el del primer masaje de todos los que me hice en el Shewa tres semanas atrás, que para mi gusto ha sido el mejor masaje, y me deja como nuevo (Shan o Chan creo que se llama). Cuando acaba le doy una buena propina.
A la salida, me estoy esperando un rato a que acabe mi mujer (mientras voy escribiendo y acabando el diario), que aparece pasadas las 19h, por lo que nos vamos a paso ligero hacia el hotel. Aunque antes de entrar, nos pasamos por nuestra paradita de confianza de fideos chinos de enfrente. Nos pillamos unos té verde Oishi del 7 Eleven (nos hemos hecho super fans de esta bebida, buenísima, y estoy intentando encontrar aquí en Barcelona), y recogemos las mochilas para esperar el transporte.
A las 20.15h nos recoge una minivan que ya va cargada hasta los topes de gente y equipaje. Nos sentamos los dos delante al lado del conductor, que como todos los tailandeses, conduce como el culo. El colega pega frenazos, pita sin parar, y en cuanto pilla la autopista se pone a 120kms/h (es una especie de ronda de 80kms/h), y sigue pegando frenazos y acelerones bruscos,…
Por suerte, llegamos sanos y salvos al aeropuerto, y al cabo de un ratillo cogemos el vuelo de vuelta a casa.
Han sido 21 días maravillosos en este país que tiene tanto que ofrecer. Seguro que no será la última vez que lo visitamos.
Si queréis ver las fotos en resolución mayor, podéis visitar este link:
www.flickr.com/ ...302036050/