Hoy amanecemos prontito y nos vamos hacia el aeropuerto de la misma manera que llegamos, cogemos el metro hasta Penn Station y de allí el LIRR hasta Jamaica y luego Air Train hacia el aeropuerto JFK, para coger nuestro vuelo a San Francisco.
Parece que la ciudad sabe que nos marchamos y aunque no lo hace muy fuerte nos despide lloviendo, que con las maletas es un poco engorroso pero no deja de ser parte de la aventura.
Nos despedimos del hotel y nos vamos dirección al aeropuerto.
Una vez allí, nos dirigimos a la Terminal 2 desde donde saldrá nuestro vuelo. No vamos muy bien de tiempo pero mi pareja se empeña en desayunar e ir a fumar un cigarrillo antes de subir al avión. Así que una vez facturadas las maletas nos dirigimos al Starbucks a coger un café y salimos fuera de la terminal para que mientras desayunamos se fume el cigarrillo. Ahora lo pienso y me río pero en aquel momento no me hizo ninguna gracia, mi error fue el no mirar el reloj, le pregunté como íbamos de tiempo y me dijo bien que quedaba una hora y media...cuando entramos a la Terminal para dirigirnos a pasar el control de policía, mi sorpresa fue la cola que encontramos, por lo menos unas 80 personas esperando!!!
Por fin llegamos al policía y le decimos que tenemos prisa que nos deje pasar, el hombre nos mira como si fuésemos sospechosos, no me extraña con los nervios que llevábamos y la cara desencajada por el miedo de perder el vuelo
Pero lo peor aun no había pasado, cuando pasamos el control vemos que desde ésta terminal no sale el vuelo, sino que hay unos buses lanzadera hacia las diferentes terminales. La nuestra la D, le preguntamos al policía cual es la escalera por la que tenemos que bajar y corriendo vamos hacia allí.
Mi novio cargado con las dos maletas de mano corriendo delante y yo detrás...vaya show!
Después de subir al bus, padecer los nervios hasta que se llenó y pudimos salir, llegar a la Terminal D y tener que recorrerla entera hasta la punta del final para encontrar nuestra puerta de embarque que era la ultima con las llamadas por los altavoces de ultima llamada señores pasajeros y pensar que no llegaba!!!!
POR FIN SENTADOS EN EL AVIÓN!!no nos lo podíamos creer jajajja!!pero la bronca le cayó igual aunque tanto era culpa suya como mía por no mirar el reloj sabiendo como van estas cosas...en fin aventuras para el recuerdo...jejeje!Llegamos a San Francisco, una vez allí yo había mirado información de como llegar al centro de la ciudad, y lo más cómodo y ahora que ya lo he usado es el BART. Como un metro pero que en realidad es un tren que te lleva directo al centro. Desde la misma terminal seguimos las indicaciones y entramos en la área de taquillas, después de un poco de lío entendemos que hay que comprar un ticket por persona y llenarlo con 10$.
Cogemos la linea que nos deja en Powell Station, la estación central, que estaba muy cerca de nuestro hotel. Una vez allí, salimos a la superficie y llegamos al bullicioso San Francisco. Lo primero que vemos son muchos indigentes sin techo por todos lados, las primeras sensaciones son de agobio, inseguridad, pero al cabo de un rato ves que son inofensivos y que no molestan a nadie.
Sacamos el móvil y nos situamos con el gps, a dos calles hacia arriba esta nuestro hotel, el MARK TWAIN HOTEL.
Llegamos sin problemas y es exactamente igual que en las fotos de booking.com.
El recepcionista mu amable y cachondo, mi marido no entiende mucho el inglés cuando hablan y confunde la palabra Keys (llaves) con la palabra Kiss (beso)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Mapa en mano nos dirigimos a comer algo en la zona de Fishermans Wharf, yo quería probar el famoso pescado, después de tanta carne en la gran manzana...
Así que cogemos el Street Car (unos buses que van con cables eléctricos), vamos hacia el muelle. Una vez allí ya nos encanta ésta zona, nos quedamos embobados con el PIER 39 y allí comemos finalmente en el famoso BUBBA GUMP RESTAURANT con unas maravillosas vistas a Alcatraz
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Hacemos muchas fotos por el PIER 39, leones marinos, tiendas con recuerdos hippies de la ciudad de todo tipo, vistas a Alcatraz increíbles, un tío vivo de esos antiguos con mucho encanto, olor a pescadito frito por todos lados, etc...nos gustó muchísimo y nos hubiéramos quedado más rato, pero había que seguir.
Así que fuimos paseando por toda la costa pasando por los diferentes PIERS hasta que nos cansamos y decidimos ir al hotel a descansar un rato para luego salir de compras y cenar.
Una vez descansados, salimos a hacer algunas fotos por la zona del hotel que era el centro Union Square, fotos a los Cable Cars en Powell... Hicimos algunas compras de ropita y nos fuimos a buscar la cena, unas porciones de pizza que tenían muy buena pinta y al hotel a dormir prontito que hacia un frío en ésta ciudad increíble.
Al día siguiente teníamos pensado alquilar unas bicis para cruzar el Golden Gate, en el PIER 39 que ya habíamos investigado el día anterior y amaneció con un sol esplendido, aunque con un frío que no lo podíamos creer.
Nos tapamos bien y nos fuimos a desayunar a un Starbucks cercano de camino a la parada del Street Car. Alquilamos nuestras bicis en Bike and Roll por 32$ al día cada una (y un dto. de 5$ sobre el total, de un mapa que llevábamos de propaganda).
Nos dieron toda la información necesaria en cuanto a mapas y unos tickets de ferry de vuelta por si lo queríamos coger una vez en Sausalito, aunque como no los usamos los devolvimos.
Y subidos a nuestras bicis nos dirigimos por al Golden Gate, el paseo es súper agradable por todo el paseo marítimo, pasamos por Jefferson St., Fort Mason, por Crissy Field (maravillosas vistas), Fort Point, y subimos por la colina por Long Ave. y cogimos por la derecha siguiendo al resto de bicis hasta el Golden Gate Park parando en los diferentes miradores y point views.
Cruzamos el puente, una experiencia inolvidable, aun puedo oír rompiendo el viento en mis oídos y mi cara de felicidad al ver que estaba en un lugar tan emblemático. A un lado el mar Pacífico que nunca habíamos visto y al otro la preciosa bahía de San Francisco.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cuando llegamos al final del puente, todo era bajada hasta la entrada a Sausalito, donde hay una pequeña subida y calles de bajada otra vez hasta el puerto. Un pueblo con muuuuucho encanto marinero y donde no nos importaría vivir cuando nos jubilemos.
Llegamos al puerto, dejamos las bicis en un parking publico gratuito y vamos caminando hasta un banquillo para disfrutar de las vistas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***