El Parque Nacional Yosemite está situado entre las montañas de la Sierra Nevada y es parque nacional desde 1890. Es enorme, con una superficie de más de 3.000 kms cuadrados, y una variedad altitudinal que va desde los 600 hasta más de 4.000 metros. Es imposible recorrerlo a pie, el coche es totalmente necesario.

Junto con el Gran Cañón, es el parque nacional que más me gustó. Es espectacular. Tiene paisajes muy diversos, desde el Valle de Yosemite, hasta los ecosistemas alpinos, pasando por bosques de Secuoyas Gigantes.
Hay que tener en cuenta que este parque es el hábitat de numerosas especies animales, entre las que destacan los osos, coyotes, ciervos, numerosas aves, ardillas… somos nosotros los que estamos entrando en su territorio e interfiriendo en su hábitat natural, por ello, el parque está lleno de avisos fomentando el respeto por la naturaleza y los animales salvajes. Como en el resto de zonas naturales, no se les puede alimentar, ni debemos acercarnos a ellos. Por su seguridad, deben tenerle miedo al ser humano, no confiarse.
La velocidad máxima permitida en el parque es de 45 millas por hora, aunque hay muchas zonas de curvas con velocidades mucho menores. No sólo por las carreteras, que muchas discurren bordeando precipicios (y sin vallas de seguridad), sino porque en cualquier momento se puede cruzar un animal en el camino (a nosotros nos pasó varias veces con los ciervos).

En Yosemite están especialmente concienciados con la protección de los osos. Os animo a ver el siguiente enlace (está en español), del National Park Service, en relación con este tema: www.nps.gov/ ...t/osos.htm . El segundo día de nuestra visita a Yosemite fuimos con una Ranger supuestamente a ver osos. Casi en el último momento se unió un grupo de unos 15 niños, por lo que al final lo más cerca de estuvimos de ver un oso fue en las fotos que nos enseñó la Ranger. De todas formas, aunque no vimos osos, nos dio una charla acerca de la vida y comportamiento de estos animales, y sobre cómo se les puede proteger en el parque. El caso es que al final acabamos súper concienciados y con otra actitud con respecto a ellos. Antes me asustaba encontrar alguno caminando, ahora sólo pienso en cómo les afecta a ellos la presencia de tantas personas.
Como he comentado, Yosemite tiene una extensión enorme. Planear verlo en un día es posible, si apenas se hacen paradas, o si las paradas son sólo para hacer fotos. Si se quiere ver un poco mejor, es necesario dedicarle 2 o 3 días. Nosotros estuvimos dos días completos (media tarde el primer día, un día entero, y el día siguiente hasta después de comer). Os adjunto cómo dividimos las zonas.

El primer día (un par de horas del día 9 de nuestra Road Trip) fue para ver la carretera escénica tras la entrada por Tioga Pass: la Tioga Road (ruta 120), que cruza las Tierras Altas de Yosemite. Pasa por praderas, lagos y montañas que hace 10.000 años estaban cubiertas por hielo glacial. Hay que tener en cuenta que este acceso está cerrado desde finales de otoño hasta mediados de primavera o más.
Las praderas de Tuolumne Meadows, el Lago Tenaya o el Olmstead Point son paradas obligadas.


Teníamos que dirigirnos al sur para alojarnos cerca de la salida sur del parque, por lo que continuamos con la carretera. Nos detuvimos para ver atardecer en el Tunnel View, uno de los paisajes más espectaculares del parque. Imprescindible!!! Desde allí, se puede ver el Capitán, el Half Dome y el North Dome, lugares de referencia para escaladores de todo el mundo.


Dejando el coche en este mirador, se puede llegar caminando al Inspiration Point tras 1,3 millas de subida. Nosotros no lo hicimos, pero es un sitio que se recomienda mucho, a pesar de que las vistas son similares que las del Tunnel View.
El segundo día pudimos disfrutarlo entero en el parque. Nuestra primera parada fue Yosemite Valley, un valle tallado por glaciares. ¡¡Es precioso!!

Llegando al valle, ya se puede divisar la más famosa roca gigante de granito de 900 metros, el Capitán. Se puede ver desde varios puntos del parque, desde diferentes perspectivas. Es una pasada.

También desde el mismo punto, se puede ver la cascada de Bridal Veil, una de las cascadas más impresionantes de Yosemite, con casi 200 metros. En primavera parece que es espectacular. Nosotros sólo vimos un hilillo de agua que se dispersaba formando el velo apenas comenzaba a descender.

Tomaos vuestro tiempo para toda esta zona, que no tiene desperdicio. Mires donde mires los paisajes son para flipar.

Nosotros almorzamos en el Curry Village, en una especie de comedor donde coges una bandeja y vas eligiendo los platos que te apetecen. No recuerdo exactamente cuánto nos costó, pero calculo que unos 12-15$ por persona. Estábamos hartos de comer a base de sándwiches y comida rápida así que, aunque un poco más caro, esta vez comimos bien.
En la zona de Yosemite Valley hay varias rutas para caminar, de diferentes niveles de dificultad. Nosotros hicimos la ruta hasta Lower Yosemite Fall, una ruta fácil, de 1.7 km ida y vuelta (unos 45 minutos sin subir hasta la cascada). El punto de partida está al lado de la parada 6 del bus del parque (Lower Yosemite Fall Trailhead). Se llega hasta la base de las cascadas Upper y Lower Yosemite Falls. A finales de julio no hay mucha agua, pero en primavera debe ser un espectáculo. En agosto, septiembre y principios de octubre las cascadas se pueden quedar sin agua. El camino hasta la base de la cascada es muy sencillo, siendo accesible incluso para sillas de ruedas. Luego se puede continuar escalando las rocas hasta la base real de la cascada, con cuidado de no resbalar, hasta llegar a un gran charco de agua donde hay mucha gente bañándose y desde donde hay una vista muy bonita. Si no tenéis problemas de movilidad y tenéis tiempo, os recomiendo llegar hasta aquí.


Otro sitio que no se debe olvidar es el hotel Ahwahnee, también es esta zona. Se puede entrar y visitar el hotel, los jardines y alrededores, y sentarse en una de las mesitas del jardín a tomar un café o lo que apetezca. Es muy bonito y recomendable.
Después de salir del Yosemite Valley hacia el sur y tras un rato de carretera, os encontraréis un desvío a la izquierda por la Glacier Point Road hacia el famoso Glacier Point, otro de los puntos imprescindibles de la visita a Yosemite. Nos habían recomendado dejar esta visita para última hora de la tarde, para que coincidiera con el atardecer. Ya de por sí el sitio es una maravilla, pero ver los colores del atardecer cambiando cada minuto sobre ese paisaje de ensueño es algo que hay que vivirlo. Lo recomiendo de verdad. Muchos dicen que aquí se ve el mejor atardecer del planeta.


Por el camino nos cruzamos con un coyote que se acercó al coche y se nos quedó mirando fijamente a los ojos. Estaba tan cerca que podíamos sacar la mano y acariciarlo. ¡Toda una experiencia!

El tercer día de nuestra visita al parque lo dedicamos a la zona sur. Visitamos el famoso hotel Wawona, y dedicamos toda la mañana a ver las secuoyas de Mariposa Grove. Hay otros bosques de secuoyas al noroeste del valle, a lo largo de la ruta 120: los Bosques Tuolumne Grove y Merced Grove. Nosotros sólo tuvimos tiempo de visitar Mariposa Grove, y nos encantó. Muchas de las secuoyas tienen más de 1.000 años de edad.


Hicimos toda la zona caminando. Se puede caminar por los senderos o coger un trenecito de pago para ver la zona sin necesidad de caminar. Mi consejo es que lo hagáis caminando, se ve mucho mejor, además de que la mayoría de las secuoyas importantes no están al lado de la carretera.



