Este día por la mañana lo dedicamos a visitar las Cuevas de Zugarramurdi, famosas por sus historias de brujas y akelarres. Costó un poco encontrar la entrada y eso que íbamos con GPS, hay que cruzar el pueblo por sus estrechas calles y está un poco escondido el acceso, eso sí, tuvimos un buen recibimiento.
Después de sacar las entradas (4€ por persona), nos dieron un pequeño mapa y las indicaciones de empezar el recorrido por la derecha por las escaleras, tendréis tentación de ir hacia la izquierda que está la cueva, pero debéis dejarla para el final, primero recorreréis un bosque, buenas vistas, bordearéis el río y al final la esperada cueva de las brujas.

Es original, bonita, se puede uno quedar a vivir dentro con lo fresquito que se está, investigar todos sus rincones, se pasa un buen rato.
A continuación nos dirigimos a Ainhoa, pequeño pueblo que estaba en fiestas. Vimos su iglesia y cementerio, recorrimos sus calles con sus bonitas casas, sus tiendas y nos fuimos a nuestro hotel a comer y descansar que por la tarde iríamos a la capital, Pamplona.

Después de comer pusimos rumbo a Pamplona, nos recibió con mucho calor, bastante gente y ambiente por sus calles, nos la recorrimos enterita, hicimos todo el recorrido del encierro, vimos tiendas, cenamos unos pintxos y tomamos un refrescante heladito después.

Después de sacar las entradas (4€ por persona), nos dieron un pequeño mapa y las indicaciones de empezar el recorrido por la derecha por las escaleras, tendréis tentación de ir hacia la izquierda que está la cueva, pero debéis dejarla para el final, primero recorreréis un bosque, buenas vistas, bordearéis el río y al final la esperada cueva de las brujas.

Es original, bonita, se puede uno quedar a vivir dentro con lo fresquito que se está, investigar todos sus rincones, se pasa un buen rato.
A continuación nos dirigimos a Ainhoa, pequeño pueblo que estaba en fiestas. Vimos su iglesia y cementerio, recorrimos sus calles con sus bonitas casas, sus tiendas y nos fuimos a nuestro hotel a comer y descansar que por la tarde iríamos a la capital, Pamplona.

Después de comer pusimos rumbo a Pamplona, nos recibió con mucho calor, bastante gente y ambiente por sus calles, nos la recorrimos enterita, hicimos todo el recorrido del encierro, vimos tiendas, cenamos unos pintxos y tomamos un refrescante heladito después.