De camino a nuestro siguiente destino, Saint-Jean-Pied-de-Port, hicimos una parada técnica en Elizondo, estiramos las piernas, vimos un poco el pueblo, tomamos un cafelito y seguimos.
Después de unas cuantas curvas por una bonita carretera de montaña, llegamos a nuestro destino, Saint-Jean-Pied-de-Port, último pueblo del Camino de Santiago francés.

Había muchísimo ambiente, por la cantidad de peregrinos y aparte celebraban alguna fiesta en el pueblo. Nos gustó mucho y sorprendió, subimos hasta su ciudadela, las calles muy típicas, con muchas tiendas y restaurantes, nos cayeron cuatro gotas pero justo a la hora de comer, nos metimos en una crepêrie y lo solucionamos .


Nuestro camino de vuelta lo hicimos por Roncesvalles para ver el famoso punto de partida de los peregrinos. Que frío hacía, nos pusimos las chaquetas y merendamos para entrar en calor. Esperábamos algo más, aparte de la colegiata no hay mucho que ver.
Cenamos en el Centro Comercial Huarte cerca de Pamplona, porque no encontramos nada más interesante de camino al hotel.

Después de unas cuantas curvas por una bonita carretera de montaña, llegamos a nuestro destino, Saint-Jean-Pied-de-Port, último pueblo del Camino de Santiago francés.

Había muchísimo ambiente, por la cantidad de peregrinos y aparte celebraban alguna fiesta en el pueblo. Nos gustó mucho y sorprendió, subimos hasta su ciudadela, las calles muy típicas, con muchas tiendas y restaurantes, nos cayeron cuatro gotas pero justo a la hora de comer, nos metimos en una crepêrie y lo solucionamos .


Nuestro camino de vuelta lo hicimos por Roncesvalles para ver el famoso punto de partida de los peregrinos. Que frío hacía, nos pusimos las chaquetas y merendamos para entrar en calor. Esperábamos algo más, aparte de la colegiata no hay mucho que ver.

Cenamos en el Centro Comercial Huarte cerca de Pamplona, porque no encontramos nada más interesante de camino al hotel.