11 ciudades, 28 días y presupuesto reducido. Esta es la historia de mi viaje low-cost por Europa. Un Interrail que me llevó a mi y a mis amigos a recorrer la mayor parte de Europa pasando por Holanda, Alemania, República Checa, Croacia, Eslovenia, Austria, Italia y Grecia.
Mi primera ciudad fue Amsterdam, ciudad sin ley. Llegamos desde Madrid en un vuelo barato, a pesar de que va en contra un poco del concepto de Interrail hay que reconocer que, si lo sacas con tiempo, te ahorras dinero y sobre todo mucho tiempo. Al principio no tenía ninguna preocupación por el dinero, llevaba bien guardado en una cartera mi efectivo para todo el viaje, y no dudé en permitirme algún capricho, del que en los últimos dias de viaje me arrepentiría.
Amsterdam es una ciudad increible, eso si no mueres atropellado por una bici, que las hay en todas partes y van rapidísimo. Es una ciudad con mucho encanto: canales, mercado de las flores, casitas del s.XVIII, mujeres hermosas, plaza dam... Eso por un lado. Luego está todo el ámbito de los coffe shops. Es pasar por algunas calles y el olor a marihuana está impregnado. En estos coffee shops además de los porros, los cuales los puedes comprar echos o hacerlos tú mismo, también se venden las famosas setas alucinógenas o trufas mágicas. Este es un tema que da mucho que hablar... las hay alucinógenas y las hay que solo provocan la risa.
El famoso Barrio Rojo es un barrio lleno de prostíbulos. Característicamente, en ellos las "profesionales" se encuentran en el escaparate semidesnudas. Este barrio se llena de gente, en su mayoría mirones y turístas. Es importante saber que no se pueden sacar fotos, alguno casi tiene algún altercado... Aparte de esto, en Amsterdam la vida nocturna es muy buena, muchos pubs y discotecas cerca de la plaza Rembrandt. Eso sí, salir por Amsterdam es muy caro, demasiado para alguien que hace interrail con presupuesto reducido, aunque siempre se encuentra algún sitio más barato.