Hoy nos tocaría la parte baja de Manhattan y la única que nos quedaría por tocar de la isla principal.
Ayer habíamos bajado hasta Canal Street y hoy tocaría desde Canal Street hasta Battery Park, el parque más al sur de Manhattan.
Como de costumbre nos vamos a desayunar a Lexington Avenue y pasa algo, cuanto menos, curioso. Estando sentados desayunando de cara a la cristalera del local que daba a Grand Central, observamos que afuera, en la calle, hay montada una mesa con todo tipo de frutas, bollería, cafe y demás productos típicos en un desayuno. Nadie regenta la mesa y la gente se acerca y coge lo que quiere, pasa gente desde trabajadores de obra, hasta gente normal de a pie pasando por gente trajeada rollo oficina, es alucinante. Al cabo de un rato aparece un tío por la mesa y repone. No sabemos porque esto era así, porque la gente pone desayuno gratis en la calle ni que significaba, pero fue la única vez que lo vimos en la semana de estancia, algo insólito. Si alguien sabe a que se debe esto que por favor lo explique en los comentarios.
Después de esto, cogemos el metro camino del ayuntamiento para ver esa zona. El ayuntamiento y en general todos los edificios que hay alrededor forman un conjunto muy bonito de observar.



Nuestra siguiente parada sería el outlet de Century 21 al lado de la Zona Cero. Son muy famosos pero hemos de decir que poco o nada se puede sacar en claro. Son todo prendas de bajo coste diseñadas para eso, nada de marcas rebajadas, puedes comprobar esto, por ejemplo, en la ropa deportiva en la que te venden camisetas de equipos de fútbol de aquí y nada tienen que ver con las marcas oficiales que patrocinan a estos equipos. Conclusión, no vale la pena.
La Zona Cero estaba entera rodeada al completo por vallas de obra con lo cual no se puede ver nada a no ser que pases por caja. A nosotros no nos interesaba pagar por ver dos agujeros con fuentes, así que no entramos y proseguimos nuestro camino hacia Battery Park.

Nos dimos un paseo por el parque, sacamos unas fotos, observamos las vista de New Jersey al otro lado del río y nos fuimos camino de Wall Street.


Sacar una foto con el toro de marras misión imposible. Había cantidades ingentes de gente agarrando al toro así que hubo que conformarse con sacarla con todo dios allí metido, jeje.

Del toro fuimos ya a Wall Street con su bolsa de valores y la estatua a George Washington, pero nada más hay que ver en esta calle angosta del downtown de Nueva York así que encaminamos nuestros pasos hacia el metro camino de Union Square para cambiar a la línea gris que nos llevaría al barrio bohemio de Williamsburg situado en Brooklyn. La parada de metro para llegar aquí es Bedford Avenue, aquí es donde nos tenemos que posar.


Si ayer recomendaba la visita a Saint Marks Place como obligatoria si se quería ver algo distinto, esta de Williamsburg creemos que es imprescindible.
Este barrio copado por judíos y hipsters, está en plena recuperación con mucho mercadillo, lofts y demás. Aquí se reúne todo el Nueva York alternativo, con artistas de todo tipo y con una nave grande dedicada al Artist and Fleas, mercado que ya se puede visitar en el Chelsea Market pero que aquí es mucho más grande y en el que puedes encontrar creaciones textiles, y por extensión de todo tipo, de cosecha propia y original de la gente que allí expone en un ambiente muy guapo con pincha discos con vinilos incluido. Aquí me compré una camiseta :).





Justo a las afueras del Artist & Fleas tenemos un mercadillo montado los sábados y domingos en una explanada enfrente del East River que tiene buenas vistas a Manhattan. En un pequeño parque los sábados montan mercado de todo tipo de garitos para comer y la gente coge lo que quiere y se tira en la hierba a comerlo en un ambiente de colegueo total. Los Domingos, a parte de la comida, hacen también rastro y rollo vintage.


Tras la visita a este singular mercadillo, salimos a buscar un sitio más tranquilo para comer y lo encontramos en una especie de bareto cubano con ambiente hipster y en el que durante todo la comida pudimos ver proyectada en la pared una película muda. El local esta muy guapo y se comía muy bien y por no mucho dinero. Se llama Cubana Social y está en la calle 6th con Kent Avenue, unas calles por detrás del Artist & Fleas.

Tras comer encaminamos nuestros pasos hacia la visita friki del día. En Williamsburg se rueda la serie Girls y allí, dos de sus protagonistas, curran en el Grumpy Café y hacía esa dirección nos dirigimos.
En nuestro camino, esto está un poco alejado del Artist & Fleas, pasamos por un parque gigante en el que todo el mundo estaba jugando a basket y béisbol así como por una calle enorme cortada, en al que lo polacos habían montado su propio mercado con todo tipo de cosas.


El Grumpy se encuentra exactamente en la esquina entre Mesorole Avenue y Diamond Street y puedo deciros que es tal cual sale en la serie por dentro y por fuera. Allí nos tomamos una infusión en uno de los bancos que hay fuera y además puedes disfrutar de wifi gratis.

A la vuelta dimos otro paseo por la zona del Artist & Fleas para conocer mejor el barrio. Entramos en varias tiendas y compramos a un artista callejero una tablilla con una escena del puente de Manhattan que ahora luce colgada en la entrada de nuestra casa.
De verdad, esta visita es obligada al 100%. Es algo diferente a lo típico en Nueva York y veréis la ciudad y su cultura desde otro prisma. Es la típica visita que no os va a ofertar ningún tourperador ni nada por el estilo, de hecho te das cuenta, nada más llegar a la zona, que aquí estás tú rodeado de newyorkinos, casi nada de turistas.

Tras pasar una larga y productiva tarde en Williamsburg, quizá la parte que más nos gustó de todo Nueva York, regresamos al hotel a descansar y cenar por la zona, al día siguiente tendríamos la mañana libre hasta que nos fuéramos al aeropuerto para regresar de nuestras vacaciones.

Como no teníamos nada planeado decidimos visitar Queens, el único barrio que nos quedaba por tocar de todo Nueva York, pero eso para la siguiente y última etapa.










