Sábado.
Hoy el planning estaba marcado por el Clásico entre el Barça y el Madrid que era a las 18h. Había que vivir esa experiencia en Bruselas! Salimos tempranito, como todos los días, y desayunamos en un EXKI que había a 50 metros del hotel. Es todo comida ecológica, de precio no es excesivamente barato, wifi gratis y lo importante es que está buena la comida.
Cogimos el metro hasta la parada de Porte de Hal para ver el bastión que queda de la muralla de Bruselas. Además hay un monolito de Galícia, para marcar por donde se abandonaba Bruselas para seguir el camino de Santiago.
Ahora teníamos que ir al Mercado de las Pulgas que está cerca de allí. La verdad que me decepcionó muchísimo. Es un simple mercadillo en el que venden todo lo se encuentra la gente, o lo que le sobra. Yo me esperaba algo más del estilo Camden Town
En verdad duramos 5 minutos ya que no nos interesaba nada. De ahí al Palacio de Justicia. Es increíblemente inmenso! Y todo rodeado de andamios. Por lo visto lleva años y años de obras, como es tan grande. Subimos por el ascensor, que es gratuito, y mientras vas subiendo ves que hay más altura de la que parece desde abajo.

Arriba hay unas vistas buenísimas de toda la ciudad. Incluso puede verse tanto el Atomium como la Basílica del Sagrado Corazón. No entramos en el Palacio de Justicia porque queríamos ir a muchos sitios todavía. Nos fuimos para el barrio africano (Matonge), en parte por ver el exotismo que se suponía y por otra parte para ver donde vivió Audrey Hepburn, que para eso nuestra gata se llama Audrey
Ni una cosa ni otra logramos ver. No fue tan exótico como esperábamos ni logramos encontrar la casa de Audrey. Viéndolo cuando llegamos a Córdoba, estuvimos a 2 calles nada más! Por allí nos paramos en un Hector Chicken para tomarnos un "aperitivo". No admitían tarjeta de crédito.
Hoy no estábamos viendo nada fuera de lo normal (parecía un presagio del partido) y ahora tocaba una zona que estuve en duda poner en el planning hasta última hora, ya que no era de mi predilección. El barrio europeo. Y menos mal que al final fuimos! Me gustó muchísimo esa zona, salvando los edificios de los vividores a los que estamos sufragando
Cogimos el metro, paramos en Madou y de ahí a empezar a andar hacia las plazas de Marie-Louise y de Ambiorix. Los parques de esta zona son preciosos y los edificios impresionantes. Seguimos andando hasta la plaza Schuman y ahí es donde esta todo el meollo de la Comunidad Europea. Nada que reseñar, salvo un irlandés, que nos acogió entre sus grifos de cerveza. Y qué alegría me dio el camarero al ofrecerme una Kilkenny en vez de Murphy que no les quedaba. Qué recuerdos de mi viaje a Dublín! Además de las pintas también picoteamos algo. Hoy el día estaba siendo de ir comiendo poco a poco. Fueron 3 pintas y media junto con unas croquetas de queso y unos fingers de pollo. Todo 29€.
Con la barriga llena y sin nada de sed, nos fuimos al parque del Cincuentenario. Más que bonito, impresiona por lo grande que es, además de por su arco del triunfo. Con lo que nos quedamos en verdad, fue con un grupo de adolescentes que estaban jugando en el parque a imitar a Harry Potter con las escobas (he visto que el juego se llama Quidditch). Seguimos nuestro camino, volviendo a Schuman para ir ahora en busca del puesto de Maison Antoine. La cuna de la patata frita en Bruselas. Sólo decir que mereció la pena totalmente. Había dos colas considerables pero allí nos quedamos esperando. Al final nos compramos un paquetón de patatas fritas con salsa de ketchup al curry y una metralleta de Boulette (te cogen una albóndiga gigante de carne empanada, te la fríen y la parten en 3 trozos y todo eso al bocata junto con patatas fritas). Cogimos el bolsón para comernos ese manjar en el parque de Leopold.
Ahora sí que estábamos llenos! Ya sólo nos quedaba por ver el Parlamento Europeo y de ahí a coger el metro de nuevo para buscar asiento en algún pub para ver el Clásico. Nuestro pensamiento era verlo en Céltica, pegado al Pizza Pronto, porque vimos que lo ponían y las cervezas a 1 euro. Cuando llegamos allí a falta de 20 minutos del comienzo del partido, el pub estaba llenísimo, así que tocaba buscar. La suerte, que había un montón de sitios donde estaba anunciado que lo echaban, la mala suerte, que estaban todos llenos! Al final encontramos uno que estaba vacío aunque ponía que lo echaban, o'Reilly's (no el de dos plantas que está en la esquina, sino un poco más adelante) en la calle Anspach, esquina con Henri Maus.
Del partido mejor no comentar nada
. Era hora de recorrer la última zona del centro de Bruselas que nos quedaba por ver. Los antiguos muelles de St, Katherine's, visitando antes al último símbolo meón de la ciudad, el Zinneke Pis. Así que la ruta fue por la calle Jules Van Praet, que empezaba justo en la esquina del pub O'Reilly's que comenté antes. Esta calle está llena de restaurantes tailandeses y la verdad que estaban bastante llenos. Una pena no tener nada de hambre después de haber picoteado tanto durante el día, sin hablar de la inmensa metralleta. Dijimos de probar alguno para la noche del día siguiente. Seguimos por la plaza Saint-Gery, donde se ubica un antiguo mercado, ahora reconvertido a sala de exposiciones-cafetería-pub. Decir que toda esa zona estaba con un ambiente inmejorable.
Seguimos por Rue Pletinkx y Rue Saint-Christophe y cuando llegamos al cruce con Rue des Chartreux, nos encontramos con el perro meón, mucho menos conocido que los otros dos meones.
Seguimos por la calle Oude Graanmarkt para llegar a St. Katherine pero antes de llegar, nos topamos con la inauguración de una tienda de ropa de lo más chic. Habían puesto una barra en la calle y daban cervezas, vino, aperitivos y vimos que esa oportunidad no había que perderla, así que allí nos pusimos con nuestras cervecitas como si fuéramos unos entendidos en la moda.

Después de esa sorpresa, seguimos nuestra ruta y vimos St. Katherine, además de una furgoneta aparcada en la plaza que era un tenderete para vender cócteles y los famosos bares de marisco y pescado que hay en la zona para recordar lo que fue antaño ese lugar.
Ya era hora de volver al hotel a descansar, porque como fue costumbre en este viaje, no había ganas de cenar, y llevábamos desde las 8:30 en planta. Mañana tocaba viajar a Gante!
Hoy el planning estaba marcado por el Clásico entre el Barça y el Madrid que era a las 18h. Había que vivir esa experiencia en Bruselas! Salimos tempranito, como todos los días, y desayunamos en un EXKI que había a 50 metros del hotel. Es todo comida ecológica, de precio no es excesivamente barato, wifi gratis y lo importante es que está buena la comida.
Cogimos el metro hasta la parada de Porte de Hal para ver el bastión que queda de la muralla de Bruselas. Además hay un monolito de Galícia, para marcar por donde se abandonaba Bruselas para seguir el camino de Santiago.
Ahora teníamos que ir al Mercado de las Pulgas que está cerca de allí. La verdad que me decepcionó muchísimo. Es un simple mercadillo en el que venden todo lo se encuentra la gente, o lo que le sobra. Yo me esperaba algo más del estilo Camden Town
En verdad duramos 5 minutos ya que no nos interesaba nada. De ahí al Palacio de Justicia. Es increíblemente inmenso! Y todo rodeado de andamios. Por lo visto lleva años y años de obras, como es tan grande. Subimos por el ascensor, que es gratuito, y mientras vas subiendo ves que hay más altura de la que parece desde abajo.
Arriba hay unas vistas buenísimas de toda la ciudad. Incluso puede verse tanto el Atomium como la Basílica del Sagrado Corazón. No entramos en el Palacio de Justicia porque queríamos ir a muchos sitios todavía. Nos fuimos para el barrio africano (Matonge), en parte por ver el exotismo que se suponía y por otra parte para ver donde vivió Audrey Hepburn, que para eso nuestra gata se llama Audrey
Ni una cosa ni otra logramos ver. No fue tan exótico como esperábamos ni logramos encontrar la casa de Audrey. Viéndolo cuando llegamos a Córdoba, estuvimos a 2 calles nada más! Por allí nos paramos en un Hector Chicken para tomarnos un "aperitivo". No admitían tarjeta de crédito.
Hoy no estábamos viendo nada fuera de lo normal (parecía un presagio del partido) y ahora tocaba una zona que estuve en duda poner en el planning hasta última hora, ya que no era de mi predilección. El barrio europeo. Y menos mal que al final fuimos! Me gustó muchísimo esa zona, salvando los edificios de los vividores a los que estamos sufragando
Cogimos el metro, paramos en Madou y de ahí a empezar a andar hacia las plazas de Marie-Louise y de Ambiorix. Los parques de esta zona son preciosos y los edificios impresionantes. Seguimos andando hasta la plaza Schuman y ahí es donde esta todo el meollo de la Comunidad Europea. Nada que reseñar, salvo un irlandés, que nos acogió entre sus grifos de cerveza. Y qué alegría me dio el camarero al ofrecerme una Kilkenny en vez de Murphy que no les quedaba. Qué recuerdos de mi viaje a Dublín! Además de las pintas también picoteamos algo. Hoy el día estaba siendo de ir comiendo poco a poco. Fueron 3 pintas y media junto con unas croquetas de queso y unos fingers de pollo. Todo 29€.
Con la barriga llena y sin nada de sed, nos fuimos al parque del Cincuentenario. Más que bonito, impresiona por lo grande que es, además de por su arco del triunfo. Con lo que nos quedamos en verdad, fue con un grupo de adolescentes que estaban jugando en el parque a imitar a Harry Potter con las escobas (he visto que el juego se llama Quidditch). Seguimos nuestro camino, volviendo a Schuman para ir ahora en busca del puesto de Maison Antoine. La cuna de la patata frita en Bruselas. Sólo decir que mereció la pena totalmente. Había dos colas considerables pero allí nos quedamos esperando. Al final nos compramos un paquetón de patatas fritas con salsa de ketchup al curry y una metralleta de Boulette (te cogen una albóndiga gigante de carne empanada, te la fríen y la parten en 3 trozos y todo eso al bocata junto con patatas fritas). Cogimos el bolsón para comernos ese manjar en el parque de Leopold.
Ahora sí que estábamos llenos! Ya sólo nos quedaba por ver el Parlamento Europeo y de ahí a coger el metro de nuevo para buscar asiento en algún pub para ver el Clásico. Nuestro pensamiento era verlo en Céltica, pegado al Pizza Pronto, porque vimos que lo ponían y las cervezas a 1 euro. Cuando llegamos allí a falta de 20 minutos del comienzo del partido, el pub estaba llenísimo, así que tocaba buscar. La suerte, que había un montón de sitios donde estaba anunciado que lo echaban, la mala suerte, que estaban todos llenos! Al final encontramos uno que estaba vacío aunque ponía que lo echaban, o'Reilly's (no el de dos plantas que está en la esquina, sino un poco más adelante) en la calle Anspach, esquina con Henri Maus.
Del partido mejor no comentar nada
Seguimos por Rue Pletinkx y Rue Saint-Christophe y cuando llegamos al cruce con Rue des Chartreux, nos encontramos con el perro meón, mucho menos conocido que los otros dos meones.
Seguimos por la calle Oude Graanmarkt para llegar a St. Katherine pero antes de llegar, nos topamos con la inauguración de una tienda de ropa de lo más chic. Habían puesto una barra en la calle y daban cervezas, vino, aperitivos y vimos que esa oportunidad no había que perderla, así que allí nos pusimos con nuestras cervecitas como si fuéramos unos entendidos en la moda.
Después de esa sorpresa, seguimos nuestra ruta y vimos St. Katherine, además de una furgoneta aparcada en la plaza que era un tenderete para vender cócteles y los famosos bares de marisco y pescado que hay en la zona para recordar lo que fue antaño ese lugar.
Ya era hora de volver al hotel a descansar, porque como fue costumbre en este viaje, no había ganas de cenar, y llevábamos desde las 8:30 en planta. Mañana tocaba viajar a Gante!