Salida desde Madrid y llegada a Cancún
Después de días de auténticos nervios, noches de borracheras como calentamiento previo a lo que nos espera allí y maletas que no cierran unas horas antes de salir, por fin llego el día 9.
Teníamos que coger un bus hasta Madrid barajas, lo cual fue una suerte para nosotros que AvanzaBus tenga servicio directo y no muy caro, algo así como 22€ por trayecto, lo cual ya teníamos incluido dentro del precio.
Lo primero que hicimos ese día nadas más despertar fue ir a la farmacia a pesar la maleta, aunque en verdad os digo que a la hora de facturar no mirar el peso, por lo tanto chicas, no os preocupéis por meter un par de zapatos más
Salíamos sobre las 8.30 de Salamanca y hasta llegar al aeropuerto T1 que era nuestra terminal tardaríamos cerca de las 2horas, por lo tanto sobre las 11 estábamos allí, el autobús nos dejó en el parking de la T1, por lo tanto solo fue cruzar la vía que hay para los taxis y entrar a la terminal.
Lo primero fue ir a buscar al stand de Orbest para facturar las maletas. Decir que estaba llenísimo de estudiantes como nosotros, los cuales fuimos conociendo a la largo del viaje. Después de media hora de hacer cola entregamos las maletas junto al pasaporte, que es lo que nos pidió la señorita. Íbamos entregándolos de 3 en 3 para que nos asignara asientos, ya que el avión iba lleno hasta arriba.

Después de una espera que se hizo infinita nos llamaron para embarcar y voila! Ya estábamos en el aire, el avión me pareció bastante confortable y nada ruidoso, no sé si sería porque era muy nuevo, pero me lleve una grata impresión, de hecho, había dos compañeras que nunca había volado y decían que ojala todos los viajes fueran así.

Nos dieron un par de comidas, no me acuerdo muy bien que eran, pero sé que la primera era lasaña y la segunda algo parecido. También te ofrecían zumos y agua durante todo el vuelo y una almohada y manta por si querías dormir.
Yo fui un valiente y me bebí unas cervezas en las comidas ya que eran gratis, la gente se asustaba por beber en el avión, pero en verdad he de decir que no note nada, es decir no me puse borracho por dos cervezas.

Yo tenía ventanilla y la verdad que fue una gozada, en la foto que adjunto se ve cómo llegamos al límite de la Península Ibérica y nos disponemos a pasar el Océano Atlántico, algo precioso la verdad.

El resto del vuelo aparte de ver agua poco más se podía hacer… hablar, conocer gente de otros grupos, ver películas o leer, ya que dormir era imposible con más de 100 estudiantes dando voces.
Otra imagen que adjunto es cuando sobrevolamos Miami de noche, otra autentica pasada aunque solo se vieran luces.

Después de entregar los papeles y pasar el control de pasaportes fuimos a por las maletas, cruzando los dedos para que aparezca! La mía por suerte salió nada más llegar yo a la cinta, pero a algunas compañeras les tardo como una media hora en salir.
Pasamos el semáforo, todos menos una chica a la que la abrieron la maleta, total 2 minutos como mucho! Pensé que iba a ser peor…
Y salimos a buscar a nuestro operador TravelPlan para que nos lleven al hotel. Ahí ya se notaba el calor… madre mía, tenía la camiseta como si me hubieran tirado un cubo de agua, y eso que no soy de sudar mucho
Después de un pequeño problema con los transfer al hotel, por lo cual me toco discutir con el chico de travelplan “decía que no éramos nosotros”, nos montamos en el bus.
Una hora y media como poco hasta llegar al hotel, lo cual después de estar 12 volando pues como que no sienta muy bien, pero bueno… además poca cosa se podía ver ya que era de noche, tan solo los controles policiales que parecen de película, policías con metralletas y gafas de sol al más puro estilo gánster!
Durante el trayecto el encargado de TravelPlan en Palladium nos habló sobre cosas que hacer allí y que no hacer, lo típico vamos, y diciendo lo importante que era que fuéramos a la reunión del día siguiente que menuda mentira… os contare por qué.
Durante el viaje me levante a preguntarle en privado que nosotros ya teníamos a Xcape como nuestra agencia de excursiones, y que sabíamos a qué hora venían a buscarnos el día 16 para salir al aeropuerto, por lo que el hombre me contesto: vale amigo, no hace falta que vengan ya que esto es solo para vender nuestras excursiones!
Me fui riendo de cómo engañan a la gente… pero vamos, que en ese autobús éramos todos jóvenes y nadie pico en el anzuelo de ir a que nos cuenten nada.
Después de parar en varios hoteles llegamos a Palladium! Había leído muchísima información del hotel y estaba ansioso por hacer de todo!
En la siguiente etapa cuento como fue la llegada y las primeras impresiones en el hotel.