Mal día hemos elegido para visitar esta ciudad. No para de llover y hace algo de frío.
Estoy empezando a creer que es cierto que un sol negro alumbra Flandes.
Esta importante ciudad fue fundada en el siglo IX en torno a una fortaleza para proteger a los habitantes de las incursiones vikingas.
Centro de poder económico e industrial de Flandes, su mejor activo es la Universidad a la que acuden unos 50.000 estudiantes.
Flamencos y Valones se comunican entre si en inglés o alemán porque ni unos ni otros están dispuestos a ceder en este pulso lingüístico que mantienen, así que mejor cambiamos el chip y pasamos al inglés.

La estación de tren queda algo apartada del centro de la ciudad y si no sois de andar mucho podéis coger el tranvía.
Nosotros fuimos andando, siguiendo las vías de hierro y a la mayoría de gente que bajó del tren con nosotros. No hay pérdida.

Entre la llovizna y las catenarias del tranvía emerge la torre del Belfort y la catedral de San Bavón, la primera visita obligada en la ciudad. En su interior podemos ver el famoso retablo "La adoración del cordero místico" de Jan van Eyck.
Tres torres medievales dominan el centro de la ciudad, Belfort, San Bavón y San Nicolás.
Es característica de esta tierra la exagerada verticalidad del gótico como si quisiera romper la monotonía de las tierras tan bajas o necesitara más altura para alcanzar el cielo

El Belfort o torre del campanario está considerado Patrimonio de la Humanidad.
Se puede visitar y en su interior hay alguna exposición pero lo más interesante son las vistas en 360º de la ciudad.
Esperaremos a ver si el día se despeja para subir a mirar.

La iglesia de San Nicolás completa el conjunto. Fue la iglesia del gremio de los comerciantes hasta que fue destrozada durante la Revolución Francesa y convertida en cuadra para caballos.
Su restauración aún no ha terminado aunque podemos disfrutar de su fabuloso exterior.
- Me está poniendo de mal humor esta lluvia fina y persistente que me ha calado los huesos.
- ¿No te estás volviendo un poco paranoica con el dichoso libro? Vamos a visitar el castillo y dejamos la zona de los canales para después.

El castillo de los condes de Flandes es del siglo XII y se encuentra en pleno centro de la ciudad.
Bastante bien restaurado conserva el antiguo foso a su alrededor.
En su origen fue una fortaleza defensiva de las rutas comerciales pero con los años fue cambiando de usos, siendo prisión o fábrica de algodón.
Los restos de lo que fuera en su día el edificio de cocinas pueden verse aquí.

Por el evidente peligro de incendio estas estancias solían estar alejadas del resto de zonas habitadas de los castillos.
En el interior destaca una sala de torturas con una colección de instrumentos empleados para estos fines.
Finalizada la visita vamos a comer algo. El cielo parece que nos respetará esta tarde. No brilla el sol pero ha dejado de llover.
Vamos a dar un paseo por el Graslei (muelle de las hierbas).

Este puerto medieval, lleno de terrazas y juventud es uno de los lugares más bonitos de la ciudad.
En un día soleado los edificios históricos se reflejan en las aguas del canal y nos transportan a otra época, en la que Gante era la segunda ciudad más importante de Europa central.

he robado esta foto nocturna a wikipedia
Rodeada por un terreno pantanoso, sus prados se convirtieron en el terreno ideal para la cría de ovejas cuya lana era manufacturada y exportada a todo el mundo desde aquí.
Regresamos en tren a Bruselas, algo más de media hora de trayecto. Nos cambiamos de ropa y salimos a cenar también en el centro.
