JUEVES 30 ENERO DE 2014
Tras el desayuno en el hotel, salimos hacia una zona comercial cercana para ver si encontrábamos una maleta que nos gustase y porque yo quería ver si encontraba una camiseta de los Seahawks (o los Ewoks según Asun), para un compañero de trabajo que era fan, pero no tuvimos suerte y no encontramos ninguna de las dos cosas y antes de las 11 estábamos de vuelta ya que habíamos quedado a esa hora con mi sobrina y su niño para que nos llevasen por ahí a conocer el centro de Seattle.

En fila india, como a mi me gusta

Con huevos y salchichas la vida sabe mejor...
A pesar de que el aparcamiento por allí era bastante caro, encontramos uno gracias a la app “ParkMe” que salía por 1$ la hora, lo cual era bastante económico, aunque estaba un poco alejado. Tuvimos suerte porque solo quedaba una plaza libre, y comenzamos el paseo guiados por mi sobrina.
El primer sitio al que llegamos fue al primer Starbucks de la historia, aunque no llegamos a entrar en él, y acabamos en el emblemático Pike Place Market que, al no ser fin de semana estaba muy tranquilo y se podía pasear por sus puestos sin ningún problema. En uno de ellos hacen una especie de lanzamiento de salmón, pero en ese momento no lo hacían, y preferimos no quedarnos a esperar. Salimos por el otro lado y acabamos en Post Alley, uno de los sitios más sucios del planeta, y pronto entendimos a qué se referían. Una de las paredes está completamente cubierta de chicles y es un poco desagradable (sobre todo si alguien vive allí), pero también es un reclamo turístico que con nosotros funcionó

Llegando al mercado

Starbucks, el origen

A curiosear!!

Que alguien me sujete que no respondo...

Alguien debería pasar un pañito
Como buen turista que se precie y que antes de ir a Seattle haya visto españoles por el mundo, el lugar para almorzar estaba bastante claro: había que probar un seafood fest en The Crab Pot. Compartimos eso y una Clam Chowder entre los 3, y he de decir que nos gustó más lo segundo. A pesar del aviso de mi sobrina, se nos olvidó decir que no le echasen pimentón al marisco, lo que le daba un sabor un poco raro. No es que estuviese malo, pero el sabor cambió bastante (y no para mejor).

Mmmmmm

Nos hemos aficionado a esto...

Demasiado pimentón
De vuelta al coche, aprovechamos para echar un par de fotos a la Space Needle, en lo alto de la cual ondeaba una bandera con el número 12, en referencia al número de la afición.

Viva los Ewoks!!!
Mi sobrina nos dejó de vuelta en el hotel y aprovechamos que todavía era pronto para regresar a la zona comercial de la mañana y para acabar el día dándonos un bañito en la piscina cubierta del hotel y en el jacuzzi.

Relax...