Hoy madrugamos y nos vamos al Palacio Real, desayunamos un batido y una especie de croisants que compramos en un 7&Eleven, una odisea llegar hasta allí, no es buena idea moverse por Bangkok en autobús, creedme. Finalmente cogemos un taxi al cuál una señora que pasaba por allí le explica adónde queremos ir, con “meter” por supuesto, 2 o 3 eurillos.
El Palacio Real es increíble, y está repleto de turistas, tomáoslo con calma, porque con la calor que hace allí las dos horas y media, tres de visita no os las quita nadie.

Dentro se encuentra el Buda Esmeralda, es el único que no dejan fotografiar.
La entrada cuesta 500 baths si no recuerdo mal, pero con ella también tienes acceso a otros lugares los cuales yo no visité.

En el Palacio Real son muy severos con la ropa que llevéis, hombres y mujeres pantalones largos o como mucho pesqueros, hombros tapados (y no con un chal), además a los alrededores la ropa es cara.
Cuando salimos comimos en un restaurante que había enfrente, comimos muy bien, arroz (cómo no), tortilla de calabacín (o algo similar) y dos cervezas, por unos 8 euros. Tened en cuenta que comer en restaurantes es más caro que en puestos callejeros, sin embargo aunque probé de los dos, me daban más confianza los restaurantes y allí la cerveza es cara, puedes pagar 3 euros por la comida y 5 por las cervezas. Pero qué rica la Chang fresquita!! Mmmm

Tras comer nos vamos al Wat Pho, el del buda reclinado, allí te abordan tuctuqueros para llevarte, en cambio si vas andando está a 300 o 400 metros del Gran Palace.
La entrada a este creo que eran unos 120 baths por persona (3 euros).

El buda es preciooooso, pero no sólo está el buda, dentro del complejo hay numerosos templos muy bonitos, con mas budas.
Desde aquí nos fuimos caminando hasta Wat Ratchaburana, templo que sólo pudimos ver desde fuera, ya que a las 17:00 ya estaban cerrados. Así que cogimos otro taxi y nos fuimos al MBK.
Tras un par de taxis que no quieren ponernos el taxímetro, encontramos uno que sí, la carrera no llega a 2 euros.

El MBK es el centro comercial que más nos gustó. Tiene de todo, desde electrónica hasta los mismos souvenirs que puedes encontrar en los mercadillos de la calle. También muchos restaurantes de comida rápida, japoneses, cafeterías…
Aquí nos comimos un gofre y dos cafés enormes por unos 8 €, igual que comer! La verdad es que se nota que es algo para los turistas, yo nunca vi a tailandeses comiendo pasteles, bollería, cafés.. Así que se aprovechan de ello, además no encontramos unos pasteles o magdalenas o lo que sea, rico, rico, en todo el país.
Eran congeladas, algunos no estaban mal, pero ni en un Starbucks, con lo golosos que somos! Ainssss
Más tardes nos fuimos al hotel, esta vez en BTS, ya que el centro comercial tiene una parada en la misma puerta, parada obligada por el seven-eleven para comprar algo de cenar y nos encontramos en la estación de BTS a la pareja de españoles! Y mira que es grande Bangkok! Jajaja.
Quedamos para el día siguiente, ya que habíamos quedado para este día, pero por una jugarreta del wifi, no nos encontramos.
Por la noche estuvimos en el mercado de Pat-Pong, que quedaba a un paseo de nuestro hotel, curioseando para el último día que volveríamos a Bangkok.