Madrugón al día siguiente y nos llevan a la estación de autobuses de Ayutthaya (esto previamente lo habíamos pactado con el chico de la Guesthouse por unos 100 baths los dos), y 5 horitas de bus, perdiendo así gran parte de la mañana.. Pero buenooo no nos desanimemos!
Otra recomendación es que llevéis algo de mas o menos “abrigo” si vais a hacer largos viajes en autobuses, trenes, porque el aire acondicionado por mucho que cierres tu rejilla es mortal, íbamos helados y cogí un buen resfriado a pesar de llevar todo lo que tenía puesto y liados con una toalla! Jajaja, vaya dos pensarían los Tais!
En esta ocasión íbamos en un bus "vip", sí, allí es una categoría, en el que nos dieron agua y un bollito dulce o algo así era para comer. Nos costó unos 180 baths.

Llegamos a Sukhotai, regateo de nuevo y nos llevan a nuestra Guesthouse que está en el pueblo, no el Old Sukhotai. Era el TR Guesthouse, bastante limpito y con unas habitaciones sencillas aunque un baño muy viejo, aquí solo teníamos ventilador y no nos hizo falta nada más, había un clima por la noche mas fresco, mucho ambiente mochilero y el precio fue de 300 bahts la doble.

Hacemos el ckeck-in, comemos en el mismo hostal muy baratito y rico para no perder más tiempo, ya somos unos expertos en Padthai y arroz jajaja, y alquilamos una scooter aquí mismo, ya que la distancia hasta los monumentos es de 12 km y no tenemos mucho tiempo para andar buscando transportes públicos, además nos dan el mapa y es una carretera recta, no hay perdida.

Antes he dicho que la noche aquí fue bastante fresca, sin embargo recuerdo este día como el más caluroso de mi paso por Tailandia, era agobiante. Pero eso no nos hizo dejar de disfrutar la magia de Sukhotai.

Y lo increíble de todo es que estábamos prácticamente solos en cada templo, te trasmitía paz, y las poquitas horas que tuvimos las aprovechamos bien.
Old Sukhotai es un recinto amurallado y dividido en cuatro, en el que hay que pagar por zonas. Nosotros visitamos 2 de ellas y precioso de verdad, no dudéis en ir.

Por allí dentro hay algún kiosko para comprar bebidas, algo de comer.. Tomamos un batido natural de fresa buenísimo, como todas las frutas que hay por allí.
Considero mi paso por Ayyuthaya y Sukhothai como parte de lo más imprescindible de nuestro viaje y lugares a los que volvería a ir, aunque ya los he visto.
Desde Bangkok hay muchas excursiones que te llevan y te traen en el día, nosotros intentamos aprovechar y hacerlo de camino que subíamos a Chiang Mai y así además ahorrarnos ese vuelo, pero al final, no sé si salimos ganando o perdiendo, en fin, lo importante es lo que disfrutamos.
Cuando anochecía volvimos a nuestra Guesthouse, dejamos la moto y los cascos (se me olvidaba el alquiler fue de 300 baths por un día, (también se puede alquilar por unas horas) a parte le echas gasolina, nosotros no le echamos ya que a cambio la devolvimos bastante antes de la hora prevista, porque para curarnos en salud ya habíamos alquilado para 24 horas, una vez devuelta miran bastante bien que esté todo tal y como te la llevaste y listo, cenamos cerca por probar otro restaurante que también tenía buena pinta y nos fuimos a dar un paseo con la suerte de que estaban de feria, fiestas, o lo que sea. Todas las personas bailando, cantando, puestos de peluches, por supuesto de comida, ropa… lo pasamos genial.

Eso sí bien cargados de repelente (no se para qué si parecen inmunes los muy..) porque los mosquitos de Sukhotai también son asesinos!